Título: Testosterona
Autor: Guillermo Jiménez
Sinopsis: La capitana de la brigada pilomántica, Mila Kiwua, está tomando una ronda con sus compañeros cuando un policía nuevo de fuerte temperamento entra en el bar. Desde el primer momento que la fría y azulada capitana mira su ardiente melena y su barba rojiza, solo tiene un objetivo: llevárselo a la cama. Sin embargo, sus avances son truncados por una emergencia en los barrios marginales, en la que los dos deberán rescatar a una turista secuestrada.
¿Será Mila capaz de cumplir con su deber y controlar sus impulsos?
Una historia corta de fantasía policial, con tintes de ciencia ficción, thriller y erótica, ambientada en una ciudad turística isleña del siglo XX.
Número de Páginas: 51
Me encanta cuando alguien te promete una cosa y luego no la cumple. Me encanta sobre todo porque entonces tengo derecho a hacer llorar al Niño Jesús [R: mientras no lo ases...].
Bien, voy a empezar haciendo un apunte sobre la portada, concretamente sobre el texto y más que nada para que en el futuro no se cometa el mismo error. El texto de una portada de libro se tiene que poder leer BIEN, ya esté arriba, en el centro o abajo. El texto de la portada de Testosterona es blanco sobre gris parcial y líneas de dibujo y queda muy MAL, le hace falta el trazo negro que se pone con Photoshop. Eso sí, la ilustración me mola un montón, con el contraste de los grises y el color de pelo como punto de atención.
Pasemos a lo importante.
Testosterona es un relato corto, de menos de cincuenta páginas si quitamos la portada y las páginas de cortesía. Lo conseguí gratis durante un período de oferta porque, la verdad sea dicha, me daba curiosidad el pelo mágico de colores y como no sé comprar por internet, pues ala... A los diseñadores gráficos nos gustan mucho los colores y una magia que se haga con ellos tiene que ser cuanto menos curiosa.
La sinopsis tiene una de esas preguntas de novela rosa que obviamente te contestas en cuanto la lees (ya os lo chivo yo, la respuesta es No). Lo de que la chica que tienen que salvar es una turista te lo dicen en la sinopsis, pero es mentira porque en el propio relato pasan de decírtelo (lo he buscado por palabra en el propio PDF: es triste, te dicen que los padres están de vacaciones, pero bien podrían ser nativos de la isla que pasan el puente de mayo). No tengo muy claro que la cosa sea policial ya que durante tres cuartas partes del relato los protagonistas no hacen apenas nada relacionado con la policía. Le concedo la fantasía y el hecho de que a la tía azul sólo le importe triscarse al tío rojo.
Eso sí que está conseguido.
Por otra parte tenemos una narración en primera persona pasado, algo que agradezco porque estoy harta de la primera persona presente que utilizan mucho hoy en día y que me resulta tan cutre cuando la usan mal. Claro que con el tiempo narrativo termina mi agradecimiento porque resulta que cualquier cosa medianamente buena que pudiera tener el relato se lo carga la existencia del panfleto ideológico que te estampan en la cara [R: oh, eso también es muy común hoy en día] y que se te intenta meter a la fuerza por la boca. Si hay algo que me cansa en una historia es la nueva moda de que, por medio de un personaje, se chille un discurso con el que se pretende denunciar una injusticia de nuestra realidad, inconexa con la del relato [L: la sutileza brilla por su ausencia].
Mira, mejor os voy a poner un poco en situación.

