¡Buenas a todas y todos! Podéis llamarme Xeethra. Estoy muy contento de poder estar hoy con
vosotros en esta Mazmorra donde se habla de cosas tan chulas e
interesantes. ¡Gracias a Frederika por
invitarme! Tengo muchas ganas de presentaros este primer artículo, y
espero que os guste tanto leerlo como yo he disfrutado escribiendo.
¿Empezamos?
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| Soy un guiverno rosa, sí. Lo comprenderé si no sois capaces de soportar tan desbordante masculinidad. |
Teniendo en cuenta lo inmensamente popular que es, hoy en día, la fantasía heroica (también llamada “de espada y brujería”), siempre me ha sorprendido lo poco que se habla sobre los orígenes del género (o cualquier cosa anterior a los años cincuenta, vaya). Cuando yo empecé a leer literatura fantástica, hubo una pregunta que se me vino de inmediato a la cabeza: ¿por qué Tolkien decidió escribir El Señor de los Anillos? Permitidme ser más específico: ¿por qué un hombre como J.R.R. Tolkien, en un momento histórico determinado, escribe una novela con las características específicas que tiene El Señor de los Anillos? Y es una de esas cosas que las piensas y ya no se te van, que le sigues dando vueltas día tras día. Así que me puse las pilas y empecé a clavar codos delante del ordenador, para entender de dónde viene toda esta obsesión con las espadas y los brujos…
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| No, Geralt, esta vez no venimos a hablar de ti. Egocéntrico, que eres un egocéntrico. |
Solemos entender que Tolkien se distingue de otros novelistas de su tiempo porque se inspira en la mitología antigua, las epopeyas y la épica, los cantares de gesta y los cuentos folclóricos para construir un mundo secundario (imaginario, que sustituye al real) habitado por magos, dioses y criaturas de leyenda donde se desarrolla la historia de sus libros. Pero una cosa son las fuentes de inspiración, y otra muy distinta los precedentes directos. Tolkien, al igual que todos los escritores, no es más que el producto de una evolución histórica. Y lo mismo podemos decir de C.S. Lewis, de Ursula K. Le Guin, de Michael Ende y de cualquier otro autor o autora del género. La idea de la fantasía como una literatura de mundos imaginarios precede por muchos años a la obra de Tolkien y sus contemporáneos. De lo que quiero hablaros hoy es de esos primeros valientes, los pioneros que se atrevieron a imaginar una forma distinta de hacer literatura. Esta es la historia de cómo nace la novela fantástica moderna.











