¡Bienvenidos a la Mazmorra! Frederika a vuestro servicio. Últimamente se me ocurren muchas cosas de las que quejarme sobre personajes femeninos así que aquí tenéis la sexta entrada. Y las que quedan, por desgracia.
Creo que todos hemos leído o escuchado decir a muchos autores y, tristemente, autoras, que la violencia, en concreto la sexual, está justificada porque es históricamente correcto. ¡Y cómo van a mentir y a ocultar una verdad del día a día de las mujeres! Eso no es justo, no es honesto. Deben hacerlo por el bien de la historia.
Ejem.
Permitidme que me ría ante tamaña hipocresía. Ah, y que os advierta que en este artículo voy a dar muchas vueltas antes de llegar a la conclusión lógica sobre que no hay que ser hipócrita. Habrá menciones a la Historia y spoilers de violaciones, acoso sexual y maltrato femenino que han causado los autores que señalaré a continuación. Así que... ¿cuidado con los spoilers supongo? También cabe señalar que me voy a centrar en fantasía medieval (aunque tocaré alguna otra clase de fantasía) occidental. No es un artículo completo ya que va dirigido a una clase concreta de autores y de tópicos machistas y sexistas.
Permitidme que me ría ante tamaña hipocresía. Ah, y que os advierta que en este artículo voy a dar muchas vueltas antes de llegar a la conclusión lógica sobre que no hay que ser hipócrita. Habrá menciones a la Historia y spoilers de violaciones, acoso sexual y maltrato femenino que han causado los autores que señalaré a continuación. Así que... ¿cuidado con los spoilers supongo? También cabe señalar que me voy a centrar en fantasía medieval (aunque tocaré alguna otra clase de fantasía) occidental. No es un artículo completo ya que va dirigido a una clase concreta de autores y de tópicos machistas y sexistas.
Dicho esto, vamos al tema.
A ver, resulta evidente que el mundo ha sido machista desde que prácticamente hay Historia —asumir que la Prehistoria era igual sin pruebas ya es problema de los historiadores, que no son infalibles y a menudo la han cagado interpretando culturas propias y ajenas—, y también que muchos autores no se molestan en investigar antes de ponerse manos a la obra. Algunos, como Stephen King (¡chupito por cada vez que le mencione en un artículo!), casi se enorgullecen de ello. Paolo Bacigalupi recibió críticas suaves en Tailandia por inventarse cositas de su cultura y ya sabemos que Martin ha representado a una amalgama de hunos, mongoles y demases como sus famosos dothraki que apenas sí saben hablar y no tienen gran papel en su historia quitando a Khal Drogo. Diantres, si Tolkien puso que literalmente los enemigos eran orcos (muy oscuros de piel) y el bien estaba representado siempre en personajes blancos.
Este tipo de forma de organizar una novela a veces es resultado de ignorancia, a veces subtexto. Lo mismo pasa con el rol de las mujeres. Hoy en día hemos dado un pequeño paso al frente pero parece que no se quieran dar más: la Pitufina. ¡Una mujer por grupo ya es más que suficiente! Pero ya quedas divino si incluyes a un personaje gay y te importa un camino convertirlo en un estereotipo.
¡Y, claro, debes demostrar lo mierda que era su vida dándoles palizas, matándolos, violándolos (si son mujeres mejor) y un largo etc.!
La fórmula HBO de la violencia sexual predomina en muchos, muchos libros. Mujeres vistas con la Mirada Masculina, tratadas como un pedazo de carne o a base de estereotipos poco trabajados plagan las novelas son el pan de cada día en cualquier sitio pero en particular en las de fantasía. En este último caso tenemos ejemplos que me parecen insoportables: esas mujeres no modernas convertidas en adalides panfletistas del feminismo (siendo ellas las únicas del grupo que defienden su libertad y sus derechos pero comportándose como hombres). Esta clase de personajes, además, sufren toda clase de vejaciones como si así, al alzarse triunfantes, fueran a demostrar que merecen ser feministas.
Ya lo trataremos en otro artículo. De momento centrémonos en lo... bien, en lo histórico.



