Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.
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jueves, 31 de mayo de 2018

De feminismo y personajes en general: la victimización de las mujeres


¡Bienvenidos a la Mazmorra! Soy Rika y esta vez vamos a hacer una suerte de extra en la serie de De feminismo y personajes femeninos/masculinos porque no sé bien dónde debería incluir este artículo. Por una vez cae una reflexión corta, al menos para los estándares de esta serie, y menos detallada. Quiero hablar de cómo las mujeres somos potenciales víctimas… Y cómo el ocio no duda en explotarlo como fetiche. 

Sé que parece evidente pero, como con todo, a veces las cosas evidentes hay que detallarlas un poquito para que seamos conscientes de ellas. 
No soy particular fan de la novela negra, pero de vez en cuando cualquiera tiene capricho y se sienta a leer un par de libros o, con más asiduidad, ve series o películas. No soy la excepción. Y siempre, siempre, siempre me fastidia una cosa: las víctimas casi son solo mujeres. Eso por no hablar de la negación a escribir sobre mujeres asesinas.

Ellas son la gran mayoría pesar de que, y no estoy entrando en el «20 hombres muertos por violencia de género», sabemos que hay muchos varones de todas las edades que mueren a manos de asesinos. O puede que no lo sepamos. Cuando hablé con mi señora madre sobre el tema, me miró con cara de pasmo y dijo así que ¿hay asesinos en serie de hombres? Me dieron ganas de arrancarme el sombrero y aplastarlo en el suelo. 

Nos hemos acostumbrado a que los asesinos en serie, da igual el formato, solo persigan mujeres. Los asesinatos de hombres parecen ser más casuales, quizá porque se interponían en su camino o porque estaban en el lugar menos adecuado. No es la regla, claro, pero sí lo más habitual. Al final se crea la sensación de que solo se persigue a las mujeres. Y eso es mentira. 

Jack el Destripador es de los favoritos para reimaginar asesinos con mujeres vulnerables

sábado, 2 de septiembre de 2017

Reseña: Mr. Mercedes, Stephen King

Título: Mr. Mercedes
Autor: Stephen King
Sinopsis: Justo antes del amanecer, en una decadente ciudad americana, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Han hecho cola durante toda la noche. Invisible hasta que lo ven encima de ellos, un Mercedes surge de la fría niebla de la madrugada. Su conductor atropella y aplasta a los que encuentra a su alcance. Después da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando atrás ocho muertos y quince heridos. Meses después, un policía jubilado, Bill Hodges, sigue obsesionado con este caso sin resolver cuando recibe la carta de un anónimo que se declara culpable de la masacre. Brady Hartfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto de aquella sensación de muerte debajo de los neumáticos del Mercedes que quiere recuperarla.

Editorial: Debolsillo
Número de páginas: 493

¡Y volvemos con Stephen King a la mazmorra!

A pesar de que tenía mucha lectura electrónica atrasada y dispuesta para devorar en la playa, terminé comprando un librillo físico en la estantería del supermercado. Azares o no del destino vi King en la parte de debajo de la estantería y Mr. Mercedes fue el elegido. Llevaba bastantes años detrás de él, desde que una amiga lo leyó tras su publicación y me vendió las maravillas de su intríngulis. Así que bueno, aquí estamos.

Mr. Mercedes es un thriller policiaco que se desarrolla en una Ciudad sin nombre y en un estado desconocido (la regla de Maine no se cumple siempre, ojo). Tal y como nos presenta la sinopsis, un buen día un Mercedes atropella a una larga cola de desempleados y la tragedia se sirve enseguida. Quizá estéis pensando que es mala idea eso de chivar quién es el asesino en la sinopsis del libro, pero la historia no va de pillar a quién lo hizo, si no de ver cuánto aguanta el tira y afloja entre el protagonista y Mr. Mercedes. No es que lo diga yo, es que el asesino tiene capítulos intercalados con los del protagonista.

Como veis, la trama es sencilla. Bill Hodges es un inspector de policía retirado, fue el que llevó el caso del Mercedes y, tras jubilarse, se pasa los días sentado frente al televisor comiendo por un tubo y con la pistola de su padre en el regazo, pensándose si usarla o no. Os podéis hacer una idea de cómo está el percal [L: Nos la hacíamos en cuanto leímos el nombre del autor]. Los primeros tramos de la presentación de Bill son muy buenos, porque no te dice explícitamente que esté tan jodido como para querer suicidarse, si no que te va dejando las miguitas de pan que uno querría recoger para seguir una pista.

Todas las imágenes son cortesía de la serie de televisión que están emitiendo.
Esto no es publicidad 8)

domingo, 4 de junio de 2017

De feminismo y personajes femeninos (VI): ¡Pero es histórico...!

¡Bienvenidos a la Mazmorra! Frederika a vuestro servicio. Últimamente se me ocurren muchas cosas de las que quejarme sobre personajes femeninos así que aquí tenéis la sexta entrada. Y las que quedan, por desgracia. 
Creo que todos hemos leído o escuchado decir a muchos autores y, tristemente, autoras, que la violencia, en concreto la sexual, está justificada porque es históricamente correcto. ¡Y cómo van a mentir y a ocultar una verdad del día a día de las mujeres! Eso no es justo, no es honesto. Deben hacerlo por el bien de la historia.

Ejem.

Permitidme que me ría ante tamaña hipocresía. Ah, y que os advierta que en este artículo voy a dar muchas vueltas antes de llegar a la conclusión lógica sobre que no hay que ser hipócrita. Habrá menciones a la Historia y spoilers de violaciones, acoso sexual y maltrato femenino que han causado los autores que señalaré a continuación. Así que... ¿cuidado con los spoilers supongo? También cabe señalar que me voy a centrar en fantasía medieval (aunque tocaré alguna otra clase de fantasía) occidental. No es un artículo completo ya que va dirigido a una clase concreta de autores y de tópicos machistas y sexistas. 

Esto... esto parece histórico, sí.


Dicho esto, vamos al tema.

A ver, resulta evidente que el mundo ha sido machista desde que prácticamente hay Historia —asumir que la Prehistoria era igual sin pruebas ya es problema de los historiadores, que no son infalibles y a menudo la han cagado interpretando culturas propias y ajenas—, y también que muchos autores no se molestan en investigar antes de ponerse manos a la obra. Algunos, como Stephen King (¡chupito por cada vez que le mencione en un artículo!), casi se enorgullecen de ello. Paolo Bacigalupi recibió críticas suaves en Tailandia por inventarse cositas de su cultura y ya sabemos que Martin ha representado a una amalgama de hunos, mongoles y demases como sus famosos dothraki que apenas sí saben hablar y no tienen gran papel en su historia quitando a Khal Drogo. Diantres, si Tolkien puso que literalmente los enemigos eran orcos (muy oscuros de piel) y el bien estaba representado siempre en personajes blancos.

Este tipo de forma de organizar una novela a veces es resultado de ignorancia, a veces subtexto. Lo mismo pasa con el rol de las mujeres. Hoy en día hemos dado un pequeño paso al frente pero parece que no se quieran dar más: la Pitufina. ¡Una mujer por grupo ya es más que suficiente! Pero ya quedas divino si incluyes a un personaje gay y te importa un camino convertirlo en un estereotipo.

¡Y, claro, debes demostrar lo mierda que era su vida dándoles palizas, matándolos, violándolos (si son mujeres mejor) y un largo etc.!

La fórmula HBO de la violencia sexual predomina en muchos, muchos libros. Mujeres vistas con la Mirada Masculina, tratadas como un pedazo de carne o a base de estereotipos poco trabajados plagan las novelas son el pan de cada día en cualquier sitio pero en particular en las de fantasía. En este último caso tenemos ejemplos que me parecen insoportables: esas mujeres no modernas convertidas en adalides panfletistas del feminismo (siendo ellas las únicas del grupo que defienden su libertad y sus derechos pero comportándose como hombres). Esta clase de personajes, además, sufren toda clase de vejaciones como si así, al alzarse triunfantes, fueran a demostrar que merecen ser feministas.

Ya lo trataremos en otro artículo. De momento centrémonos en lo... bien, en lo histórico.


domingo, 2 de abril de 2017

De feminismo y personajes femeninos (V): la persecución contra las madres

¡Bienvenidos a la Mazmorra! Frederika a vuestro servicio, como siempre. Os traemos otro artículo de reflexión sobre los personajes femeninos en la literatura, después de tratar en el último el tema de la ignorancia sexual.

Creo que todos conocemos esa enfermedad que suelen sufrir los protagonistas, no importa de qué medio sean, llamada «orfandad». Acabar con los padres suele ser una forma de liberar al personaje de responsabilidades o de ataduras —lo normal es que los hayan perdido tan jóvenes que ni los recuerdan—. ¡Cómo van a salir de noche en caso contrario! ¡O a abandonar sus casas para irse a la aventura sin sentir ninguna clase de responsabilidad a lo Sora del Kingdom Hearts!

Pero la enfermedad de la que vengo a hablaros es peor que la orfandad, porque a veces esta juega un papel importante dentro de la historia incluso si estamos acostumbrados a verla. De lo que yo vengo a hablaros es de un problema psiquiátrico grave, con visos de machismo, sexismo y una profunda vagancia. Síndromes que se manifiestan a menudo en la literatura, en particular en la fantástica con la excusa de «es histórico que las mujeres X» —ya trataremos eso, ya—.

Y es que las madres NO existen.

O bueeeno, a veces existen. Y están muertas. Y ni sabemos su nombre. Solo el recuerdo de su bella compañía en un padre que mira al pasado roto por el blablablaba. O puede que estén vivas pero apenas sí importe. O puede que sí sean importantes pero sólo como figura tóxica, algo bastante habitual para denigrarlas y arrebatarles la categoría de madres por un motivo u otro.

Mi esposa no importa, sólo la haremos aparecer de fondo en una cutre-secuela y ni tendrá diseño original

O, mejor aún, puede que tu protagonista sea pronto madre y decidas terminar el libro con ella mostrando su bombo. Porque todo el mundo sabe que, una vez eres madre, dejas de tener la capacidad de protagonizar nada y tienes que salir de escena.

Así pues, en este artículo, a rasgos generales y entendiendo que en ocasiones se puede hacer a propósito para desarrollar esa figura maternal, tres tipos de forma de lidiar con las madres (no protagonistas):


domingo, 12 de febrero de 2017

Worldbuilding con ejemplos: creando dioses.


¡Bienvenidos a la Mazmorra! ¡Frederika a vuestro servicio!

No voy a dar una clase de cuántas mitologías puedes rapiñar para incluir dioses en tu historia. Eso lo tendrás que hacer por tu cuenta, hincando codos, leyendo y tomando nota de cómo se adora a los dioses dependiendo de en qué época y sector del mundo viva una cultura. O acudiendo a blogs que lo hagan por ti, claro, que Internet está para eso. Yo, por mi parte, quiero tratar unas cuantas formas, no todas, que hay de construir dioses, que no religión (eso para otro artículo). Y para ello usaré algunos ejemplos; unos menos conocidos y otros seguro que más. Cabe resaltar que vamos a hablar de dioses mayores que tienen una influencia directa en los orígenes de la historia humana o de la raza que puebla el libro. Es decir, aquellos dioses a los que se adora y que definen la cultura.

Evidentemente, puede haber otros desconocidos, como todos esos libros donde los magos, los vampiros, las hadas y demás existen pero los humanos no lo saben. Ya que se podría discutir el papel de ese tipo de recursos y hasta poner en duda si llegan a ser dioses, no los incluiré en este artículo. Vamos a andar por un terreno más conocido sobre la cosmogonía y cómo influencia eso al mundo.

Cabe advertir que habrá ciertos SPOILERS por las novelas que vamos a tratar. Así que cuidado a los exploradores de la Mazmorra.


jueves, 1 de diciembre de 2016

De feminismo y personajes femeninos (IV): la ignorancia sexual


¡Bienvenidos! Frederika a vuestro servicio.

¡Vamos a hablar de personajes femeninos en la literatura por cuarta vez!

En este artículo haremos varios spoilers de los siguientes libros y no irán marcados como tal, así que si tienes interés en leerlos mejor que no sigas a partir del recuadro en que avisamos de spoilers: La Elegida de la Muerte, Graceling, Nos mienten, La hija del Nilo, Mago y Cristal (la Torre Oscura). También se usarán algunas imágenes con tonos sexuales.


Sin más dilación, iré al grano.


¿Creéis que las mujeres son ignorantes?




miércoles, 8 de junio de 2016

Análisis: La Niebla, Stephen King

Título: La Niebla
Autor: Stephen King
Sinopsis: El maestro se supera a sí mismo... en aterrar. He aquí una serie de historias -unas, horripilantes en su extravagancia; otras, tan terroríficas que disparan el corazón- que son el producto más acabado de una de las más poderosas imaginaciones de nuestro tiempo. En La niebla, historia inicial del libro, extensa como una novela, un supermercado se convierte en último bastión de la humanidad al invadir la tierra un enemigo inimaginable...

En los desvanes hay cosas que conviene dejar tranquilas, cosas como El Mono...

La más soberbia conductora del mundo le ofrece a un hombre El Atajo de la señora Todd, para llegar antes al paraíso...

Editorial: DeBolsillo
Número de Páginas: 320

Hace poco me releí La Niebla por puro gusto personal. Al mismo tiempo intenté verme la película que hicieron en 2007, pero desistí porque los tentáculos y los bichos comiéndose a la gente eran demasiado asquerosos para mi corazoncito de dragona [L: JAJAJA]. Así que me quedé sólo con el libro, donde al menos podía poner coto a mi gráfica imaginación.

El volumen de La Niebla es una colección de relatos cortos que abre boca con el que le da el título y que incluye, además, El Mono y El Atajo. El Atajo, no sé porqué, nunca he logrado terminarlo [R: tampoco es nada del otro mundo], de modo que sólo comentaré El Mono brevemente aparte del la historia principal. Esta vez la sinopsis es más un resumen de lo que contiene el libro que una sinopsis en sí, aunque especifica bastante bien de qué trata La Niebla.




El último bastión de la Humanidad es, aparentemente, el supermercado de un pueblecito de Maine (otra vez, porque TODO pasa en Maine [R: ¿cómo iba a suceder en otra parte? Ya estás muy vieja, Green, deberías retirarte y darme el maldito tesoro, ¡sé que lo guardas debajo de las zarpas!] [L: Ponte a la cola, bruja]) durante la invasión de un montón de monstruos salidos de los cuentos de Lovecraft. La historia nos presenta a David Drayton, el protagonista y narrador, y su familia antes, durante y después de una terrible tormenta eléctrica que azota el pequeño pueblo de Bridgton y parte del condado. Tras el paso de dicha tormenta, que ha provocado bastantes destrozos en las fincas y casas de la zona, David, su hijo y el vecino de al lado viajan a Bridgton para reponer provisiones, no sin antes notar que un extraño cúmulo de niebla se desliza por encima del lago adyacente a las fincas.

Sin darle más importancia a eso, David coge lo que ha ido a buscar en el supermercado, que se encuentra bastante atestado porque los estadounidenses se ponen a acumular comida en cuanto falla el tendido eléctrico, y hacen cola para pagar. Entonces llega la niebla [L: Y un hombre con una pirámide por cabeza…], la misma del lago que a David le ha parecido tan peculiar pero a la que no ha dado importancia.

Y es, entonces, cuando empieza la fiesta [R: ¡party hard!].