Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

domingo, 11 de junio de 2017

Cicatriz, Juan Gómez-Jurado

Título: Cicatriz
Autor: Juan Gómez-Jurado
Sinopsis: Simon Sax podría ser un tipo afortunado. Es joven, listo y está punto de convertirse en multimillonario si vende su gran invento -un asombroso algoritmo- a una multinacional. Y, sin embargo, se siente solo. Su éxito contrasta con sus nulas habilidades sociales. Hasta que un día vence sus prejuicios y entra en una web de contactos donde se enamora perdidamente de Irina, con la inexperiencia y la pasión de un adolescente, a pesar de los miles de kilómetros que los separan. Pero ella, marcada con una enigmática cicatriz en la mejilla, arrastra un oscuro secreto. 
Editorial: Ediciones B
Número de páginas: 512

¡Hola, holita, mironcillos! Lyra os trae una reseña desde la mazmorra más profunda de la blogosfera (si conocéis una peor, os suplico que me la indiquéis).

Hace un tiempo reseñé un libro de este autor titulado Espía de Dios. En su momento ya dije que me parecía bueno y lo sigo manteniendo. Sin embargo, hay unos cuantos peros de ese libro que se han repetido en este; y otros tantos fallos que se han arreglado. Por eso dedicaré el análisis a valorar distintos aspectos del libro que contendrán comparaciones, aunque intentaré hacer menciones mínimas a la trama de Espía de Dios. El análisis irá en un post distinto que publicaremos próximamente.

Por lo tanto en esta reseña no encontraréis spoilers ni de Cicatriz, ni de Espía de Dios. ¡Leed sin miedo!

Cicatriz es la historia de Simon Sax, un informático casi arruinado que está a punto de cumplir el sueño americano. De conseguir mucho dinero, claro. Porque de amores no va muy bien (y de chalet con perro, menos), por eso entra en una web de contactos y conoce a Irina, el verdadero motor de la trama. En realidad no puedo decir nada más, puesto que con su introducción comienzan los spoilers.

La narración se sitúa en tres tiempos distintos: el presente, narrado por Simon; y dos pasados, uno de Irina y el último de un personaje spoiler. Hay una historia más del pasado, desarrollada en un capítulo, pero no tiene ningún peso en la trama. En un principio no me gustaba que cambiara tanto la perspectiva para contar sucesos que estaban muy desconectados del argumento principal (a lo RR Martin), pero al final les he cogido el gusto. En cuanto te sitúan cómo y por qué transcurren, se hacen más amenos.


Por otro lado, la conexión de las tres historias en la trama principal es muy relativa. Si bien es cierto que el pasado de cada uno (Irina y Sr. X, porque Simon es el presente) relata cómo ha llegado a encontrarse ante una u otra situación, no es un recurso que disfrute a menudo. Pienso que exceder de él, como ocurre en Cicatriz, hace demasiado fácil la lectura, no hay posibilidad de interpretar porque conoces a la perfección el personaje y sus motivos. Pierde toda esa aura de incertidumbre.

Aun así, los relatos de todos son entretenidos en general y crean el panorama en el que se ve envuelto Simon. Y ahí está mi segunda queja: Simon es el eje central del argumento, como narrador del presente, pero su implicación no es trascendental. Su trama gira en torno al negocio que va a hacer con la multinacional, pero la verdadera causante de la historia es Irina.

Este detalle no es un problema por sí mismo. Simon es un buen personaje, tiene sus aspiraciones y su carácter; sin embargo, destaco de nuevo, no es un buen protagonista. Se disfruta leyéndole y sin duda tiene un papel en el argumento. Por el contrario, Irina es mucho más enigmática, la mayor parte de su perspectiva nos la encontramos en el pasado. Durante el presente no sabemos mucho de ella y eso no va a cambiar durante el desarrollo. Mientras que Simon tiene un principio y una conclusión, Irina es un personaje sin acabar.

El resto de la plantilla son personajes que soportan la trama, de uno u otro modo, y casi ninguno podría considerar de relleno. Tienen su carácter, a veces demasiado estereotipado, pero lo bastante definido como para que se distingan y recuerden con facilidad.

El estilo de Gómez-Jurado es fácil y adictivo. En esta ocasión tardé un poco más en que me atrapara, aunque la intriga está asegurada. El protagonismo de Simon le sirve para introducir una serie de referencias a películas o música que lo hacen más real y cercano. A su vez, leemos la historia a través de sus ojos, que tan pronto está reconociendo que su mejor amigo es un machista (por acostarse con mujeres a las que luego despechaba, como nuestros queridos Barney Stinson o Charlie Harper) como describiendo a mujeres cuyos novios se les declaran por Rubia Teñida Número Uno, Rubia Teñida Número Dos y Rubia Teñida Número Tres. ¿Cuánto es de Simon y cuánto de Gómez-Jurado? Puede que sea un hada pero de idiota no tengo ni una antena [R: eso dice ella, pero sigue tomando las pociones que hago para mejorar la adhesión del polvo de sus alas, jejeje, qué encanto] [L: QUÉ].

Si buscas buenos personajes femeninos, Gómez-Jurado no es tu autor. Hay una, sí, por cada cinco buenos masculinos. Y ninguna realmente compleja.

En Cicatriz no hay tema. Ni una tesis de fondo, ni una reflexión en torno al argumento principal. No puedo decir que eso me guste, quizá por eso siento que para mí va a quedar como una historia más que olvidaré pronto. Mezcla distintos tropos como el amor o la venganza pero ninguno termina por cuajar en el sentido de la historia.

A veces usa la narración para hacer crítica. En ocasiones queda bien, cuando está fundamentada y se apoya en la historia; en otras, rematadamente mal, porque se nota que no tiene una reflexión de fondo. Solo es el chismorreo del autor de fondo queriendo quejarse de algo. Os relataré una escena que me hace especial gracia: Simon e Irina están en un parque, cuando...

Ella va a decir algo, pero en ese momento un llanto la interrumpe. Es un niño pequeño, que corre entre el quiosco de música y el lago a pocos metros de nosotros. Se para, mira hacia todos lados y vuelve a llorar. No parece haber ningún adulto responsable alrededor.
Como varón blanco norteamericano, tengo completamente prohibido por la sociedad acercarme a socorrer a ese niño, pero Irina no sufre de esas restricciones [...].
Me da tal risa que ni puedo volar. En serio, ¿varón blanco norteamericano? Me imagino a un varón latinoamericano en Estados Unidos intentando acercarse a un niño, antes de llegar ya tiene a tres policías apuntándole con un arma. ¿Por qué inventarse cosas que no son verdad? Lo peor es que Simon tiene motivos para no querer involucrarse con niños (por no hablar de que las personas no pensamos en plan «como mujer blanca española, puedo y no puedo...»). Pero no, mejor quejémonos de que existe una predisposición social (¿?) a mirar mal a los varones que quieren ayudar a niños perdidos mientras las mujeres disfrutan de ese privilegio. ¡Miradme, estoy ofendido porque soy un varón blanco norteamericano que puede ser acusado injustamente! ¡Quizá me encierren durante una noche sin motivos, me cacheen por mi color de piel o me deporten! ¡Pobrecito yo! [G: La madre mía que le incubó]

Si buscas un libro donde no encontrarte estas cosas de vez en cuando (por suerte no muy a menudo, solo lo bastante para crisparte) este tampoco es para ti. Son chascarrillos muy puntuales, de los que te quedas mirando fijamente el ebook y preguntándote a quién le pareció bien escribir eso. Podría pensar que es la perspectiva de Simon, pero no hay discrepancia entre el punto de vista y la acción; simplemente Gómez-Jurado no se ha tomado la molestia de trabajarlo.

El final... es horrible. No me gusta nada. Puedo perdonárselo porque el resto del libro me parece bastante aceptable, peeeero siempre se me va a quedar la espinita clavada. Ni es digno, ni es decente, ni merece más atención. Salvo en el análisis, que voy a rajar de lo lindo.

En definitiva, ¿qué tal está Cicatriz? Pues como novela negra es buena y recomendable, pero no es de lo mejor que he leído del género; demasiado predecible. A su favor tiene que es una lectura sencilla y rápida. Personalmente Espía de Dios me gustó más, porque supongo que no me conocía los esquemas del autor. Ahora que los sé, no me llama la atención el resto de su obra [R: decisión lapidaria donde las haya para un autor] [L: Quizá le dé otra oportunidad, pero si de dos libros que llevo resulta que ambos son muy, muy parecidos...].


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(Todas las imágenes pertenecen a sus respectivos dueños.)

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