Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

martes, 26 de mayo de 2020

Reseña: La Tierra Errante

¡Bienvenidos a la mazmorra! Soy Quirón y vuelvo a la carga con la scifi.
A principios de año por fin me atreví a leer a Cixin Liu, el autor de ciencia ficción chino que en los últimos años está en boca de todos. Según muchísima gente, sus novelas son lo más fresco y original del siglo. Algunos lo comparan incluso con las novelas de la Edad de Oro de la ciencia ficción, aquella encabezada por los archiconocidos Asimov, Clarke o Heinlein, entre muchos más. 

Primero empecé con su trilogía más famosa: El recuerdo del pasado de la Tierra. De ella hablaré en un futuro cercano, porque me he encontrado en la necesidad de un tomarme un descanso de la saga antes de abordar el último libro, por razones que comentaré en su respectivo artículo.

Así que al ver que tenía un libro de relatos cortos, decidí adentrarme en él esperando encontrar algo no tan denso como el resto de su obra.

¿He encontrado lo que esperaba? 

Bueno.

Título: La Tierra Errante

Autor: Cixin Liu
Sinopsis: El sol se está muriendo, y la Tierra, consumida por los últimos suspiros de esta estrella, también desaparecerá. Pero la humanidad, en lugar de abandonar el planeta, construye doce mil grandiosos motores de fusión para desorbitar la Tierra y propulsarla hacia Próxima Centauri en un viaje que durará siglos... 
Editorial: Nova

Número de páginas: 399






sábado, 28 de marzo de 2020

Análisis: Binti de Nnedi Okorafor




¡Bienvenidos a la Mazmorra! Soy Rika y vengo con Quirón y K'sar a compartir los resultados de nuestra lectura conjunta de Binti.

Título: Binti

Autor: Nnedi Okorafor

Sinopsis: Su nombre es Binti, y es la primera de los himba a la que se le ha ofrecido una plaza en Oomza Uni: la mejor institución de enseñanza superior de la galaxia. Aceptar esta oferta significará abandonar su casa, su familia y viajar a través de las estrellas entre extraños que no comparten su forma de ser ni respetan sus costumbres. Lo que Binti no sabe es que el conocimiento le costará caro. Una sanguinaria raza alienígena, las medusas, amenazan su viaje y, para poder sobrevivir, necesitará la ayuda de su pueblo y de la sabiduría contenida en la Universidad.

Editorial: Crononauta

Número de Páginas: 61


Antes de que sigáis, os dejamos por aquí una reseña de Goodreads que, en nuestra opinión, resume bastante nuestras impresiones.

Dicho esto, ¡allá vamos!


lunes, 3 de febrero de 2020

Reseña: Mélusine de Sarah Monette




¡Bienvenidos a la Mazmorra! Soy Rika y vengo a hablaros de Mélusine, de Sarah Monette.

 Título: Mélusine

Autor: Sarah Monette

Sinopsis: Felix Harrogate, a handsome, well respected wizard among his aristocratic peers, finds his dark past as an abused slave coming back to haunt him and joins forces with Mildmay the Fox, a thief and assassin, to stop the demons of darkness, but a shocking secret that links their pasts could destroy them both. A first novel.

Editorial: Ace Charter

Número de Páginas: 490










Este es el primer tomo de una tetralogía ambientada en la susodicha ciudad, repleta de intriga, nigromantes y una narrativa muy, muy, muy, muy romántica. Romántica en el sentido de oscura, con ambientes casi góticos —aunque estoy convencida de que el referente histórico es más o menos el siglo XVIII—, un poco farragosa y personajes que rozan el melodramatismo.

Tenemos dos protagonistas que cuentan sus respectivas historias en primera persona y, ¡por Medea!, sus voces son completamente distintas. Es una delicia. Una delicia confusa, ya que en ambos casos comienzan in medias res, arrojando datos de lore casi con ametralladora, y hace falta comprender bien el vocabulario para abrirse paso por la novela que va vomitando personajes apenas descritos —a veces ni presentados—, porque los protagonistas los conocen y no se molestan en detenerse mucho en ellos para facilitarle la vida al lector.


jueves, 16 de enero de 2020

Reseña: The Thief, de Megan Whalen Turner




¡Bienvenidos a la Mazmorra! Soy Rika y vengo a reseñar The Thief de Megan Whalen Turner, que ha sido uno de mis mejores descubrimiento de 2019.


Título: The Thief

Autor:Megan Whalen Turner

Sinopsis: Gen can steal anything, at least that's the boast he's made in wineshops across the capital city, and his bragging has landed him in king's prison. His chances of escape look slim, even for someone of his talents. When he is invited to join a quest to steal an object straight out of a legend, he's hardly in a position to refuse.

Editorial: Greenwillow

Número de Páginas: 311









Había visto que la recomendaban algunas veces, pero no mucho. Luego descubrí que Lois McMaster Bujold había comentado en Goodreads que era un libro magnífico, de los que cobran sentido al releer. Y releer. Y releer. Dado que doña Bujold es más bien parca con sus reseñas, su insistencia me llamó la tención y me arrojé a ver qué clase de libro había captado tanto su amor.

The Thief narra la historia de Gen en un formato de primera persona, dado que son memorias de sus aventuras. Este muchacho, menudo y con la lengua demasiado afilada para su propio bien, tuvo la fantástica idea de gritar en una taberna que podía robar cualquier cosa. ¡Hasta podía robar el sello del rey! Lo cual no es algo que deberías ir diciendo por ahí una y otra vez. Cuando comienza la novela, Gen ha dado con sus huesos en la cárcel más oscura del reino de Sounis y parece condenado a desaparecer en la ignominia. Pero entonces el mago (que aquí significa sabio) del rey y el propio monarca deciden sacarlo a cambio de que trabaje para ellos. ¿Y qué pueden querer de un ladrón? Que robe, por supuesto. El qué, no se dice, pero podría afectar a los tres grandes reinos que protagonizan el libro.

A partir de ahí, comienza el viaje junto al mago, dos nobles y un soldado. Doña Whalen Turner va presentando poquito a poco a cada personaje, desarrollándolos con escenas cotidianas del viaje. Y qué escenas cotidianas más deliciosas, de verdad. No hay grandes persecuciones hasta la última parte del libro, ni tampoco épicos enfrentamientos, ni visitan impresionantes ciudades. Tampoco hay una mega-trama de seres malignos enfrentándose a Gen y compañía en una desesperada carrera por obtener el misterioso objeto. Gen, en definitiva, no es un elegido. Es un chico agotado, que duerme y come para intentar recuperarse tras meses de encierro, y que disfruta del bucólico paseo por el que lo arrastran sus captores. No todo es agradable, desde luego. Gen no deja de ser un prisionero y sus guardianes desconfían de él. Por ejemplo, pelea como un gato para que no le bañen —prefiere hacerlo solo, pero no le van a dar el placer— y pierde miserablemente, y también se deja llevar por el orgullo con uno de los nobles… Lo cual se traduce en francos y feos problemas. Gen no está libre de abuso. El mago deja muy claro que piensa sacrificar su vida si es necesario en pos del objeto.

Y eso es lo que tenemos. Un viaje sorprendentemente tranquilo a lo desconocido, con intervalos para presentar pequeños relatos narrados por los personajes sobre los distintos dioses del mundo. Por Medea, cómo lo he disfrutado.

En cierta manera, siento que esto es El nombre del viento, pero satisfactorio. La primera persona es totalmente natural y es muy consciente de sí misma. Al fin y al cabo, estamos ante un protagonista que sabe mucho más de lo que cuenta, y que es capaz de atraparte con las descripciones, el ritmo y hacer que te pases pegado durante horas a las páginas  aunque no ocurra mucho.

Solo que, vaya, sí que está ocurriendo. Se está forjando. La presencia de los dioses se intuye, más que se grita, y se percibe de formas que en ocasiones resultan un poco inquietantes, pero jamás arrebatan el control a los protagonistas. No del todo.

Y, más importante aún, no hay machismo.

A pesar de que solo salen dos mujeres en la novela, el lore se presenta con un enfoque feminista y tendencia matriarcal. Inspirada por una mitología griega muy descarada, tenemos a una diosa todopoderosa llamada Hephestia que controla rayos, y también un gran panteón que nos permite echar un vistazo a cómo ven los personajes su mundo. No solo eso, sino que dos grandes jugadoras políticas son mujeres, y claramente jugarán un rol importante en las siguientes novelas.

En definitiva, que se nota que el libro lo ha escrito una mujer por la ausencia de Mirada Masculina.

Me gustaría sentarme a hablar de más cosas, pero antes quiero hacer una relectura y entonces creo que me lanzaré a hacer un análisis, porque esta historia lo merece para aprender a tratar personajes narradores no confiables. Como bien dice doña Bujold, la escritura es simple, pero la trama no. Una vez comprendes lo que ha ocurrido, se abre un abanico de pequeños detalles de caracterización que eran ridículamente importantes.

Trust me. Just read it. Then read it again, because it will not be the same river twice.

Maldita sea, doña Bujold, ahora no puedo esperar a releerlo de nuevo. No sé si se convertirá en una nueva obsesión, pero desde luego ha sido una sorpresa deliciosa.

Una lástima que el segundo libro, The Queen of Attolia... No. Muchas de las cosas que me encantaron de este libro dan con un muro de problemas en la segunda entrada de la saga, motivo por el que no creo que la continúe.

¡Pero, eh, este ha sido maravilloso! Y pienso releerlo y disfrutarlo más de una vez.

martes, 7 de enero de 2020

Análisis: Japón Especulativo de Satori Ficción - Parte 2


¡Bienvenidos una vez más a la Mazmorra! Quirón ha vuelto, ya que en mi último análisis, dejé por la mitad los relatos que encontramos en Japón Especulativo, de Satori Ficción. Así que, ¡toca retomarlo!


Título: Japón Especulativo.

Autor: V.V.A.A.
Sinopsis: Una selección de espectaculares relatos de fantasía y ciencia ficción que abrirán tu mente a nuevos mundos repletos de imaginación y, en ocasiones, espanto.

El género de la ciencia ficción en Japón eclosionó en la década de los años 50 y 60 de la mano de escritores visionarios que combinaban la milenaria tradición literaria nipona con las nuevas tendencias de la ciencia ficción occidental. El fruto de esta mezcla de exotismo y vanguardia, sumado al nada envidiable mérito de haber sido la única nación que ha sufrido la guerra atómica, dio como resultado relatos innovadores y efervescentes, donde mitología y tecnología juegan un papel fundamental. Tras la Segunda Guerra Mundial, en un intento por redefinir la identidad japonesa, la ciencia ficción optó por reflejar en el espejo del pasado asombrosos futuros alternativos, insólitos mundos imaginados o turbadoras visiones simbólicas de la realidad.
Editorial: Satori Ficción.
Número de Páginas: 336.

Mujer de pie, de Tsutsui Yasutaka, presenta una idea curiosa. Inmersos en un mundo masificado y dirigidos por lo que se intuye que es un régimen político muy estricto, la gente que es desobediente o que muestra síntomas de rebeldía es arrestada y plantada en medio de la ciudad. Como si se tratasen de árboles. Una tortura que les priva casi por completo de sensaciones y sentimientos. Poco a poco, estas personas a las que se les conoce como hombrecolumnas —y perrocolumnas y gatocolumnas, aunque no se especifica el porqué se planta a los animales—, se van <<vegetalizando>>. Les crecen raíces, corteza y ramas… hasta que acaban cubiertos por completo. Llegados a este punto se han convertido en hombreárboles, lo cual significa la total pérdida de identidad. Monolitos que recuerdan a los ciudadanos de cómo puedes acabar si desobedeces al régimen. Es interesante porque, según se ve, algunos de estos hombrecolumnas siguen trabajando aunque estén plantados. El capitalismo extremo, identificado por ese régimen, sigue canibalizando a sus ciudadanos incluso cuando estos están en proceso de perder todo lo que les hace humanos.

martes, 10 de diciembre de 2019

Reseña: Cisnes salvajes de Jung Chang



¡Bienvenidos a la Mazmorra! Rika al habla~.  Cisnes salvajes ha sido mi lectura favorita de octubre. Se trata de la biografía de tres mujeres a lo largo del siglo XX en China, donde Jung Chang narra con exquisito detalle las vidas de su abuela y su madre a partir de grabaciones y conversaciones que sostuvo con la última. El libro comienza con el nacimiento de su abuela, y una explícita escena de cómo le destrozaron los pies a los dos años [R: y yo que hasta entonces creía que se solía hacer sobre los cuatro o los cinco, ay] para deformárselos y volverlos atractivos a los ojos de los hombres de la época. Es un inicio devastador, pero básico para el mensaje que doña Chang quiere dar acerca de su vida y la de sus seres queridos. Sirve para ver la vida de esa mitad de la población generalmente borrada de la Historia, y demostrar que, a lo largo de un siglo, los cambios fueron importantes, pero no suficientes.

Título: Cisnes salvajes
Autor: Jung Chang.
Sinopsis: Una abuela, una madre, una hija. A lo largo de esta saga, tan verídica como espeluznante, tres mujeres luchan por sobrevivir en una China sometida a guerras, invasiones y revoluciones. La abuela de la autora nació en 1909, época en la que China era aún una sociedad feudal. Sus pies permanecieron vendados desde niña, y a los quince años de edad se convirtió en concubina de uno de los numerosos señores de la guerra.
Editorial: Circe.
Número de Páginas: 554.


La abuela de Jung Chang fue forzada a casarse con un señor de la guerra, si bien terminó por huir de los familiares de su marido con su hija en brazos, porque querían arrebatársela, y, cuando su primer marido falleció, contrajo un nuevo matrimonio con un anciano médico. Fueron más o menos felices hasta que la guerra estalló una vez más en China y llegaron los japoneses. Su hija, la madre de la autora, se unió desde joven a los comunistas, creyendo vehementemente en la causa, y se casó con otro sincero militante. Este la maltrató y dejó al borde de la muerte en varias ocasiones por su insistencia, rayana la obsesión, de renunciar a cualquier «comodidad burguesa» (también conocida como asistencia mínima básica) y exigir de su esposa que «soportara las cosas como una campesina». Porque, se ve, al final la idea resentida del comunismo que se estableció durante tantos años en China no era mejorar las condiciones de vida de la mayor parte de la población china, sino mantenerlas similares y castigar a algunos que estuvieran por encima. Y resalto algunos, porque el padre de Jung Chang, y más tarde su esposa, gozaron durante mucho tiempo de los privilegios casi nobiliarios de los funcionarios que trabajaban para el Partido Comunista. La propia Jung Chang creció entre flores, aislada del resto de China, hasta que llegó la Revolución Cultural y los funcionarios sufrieron una virulenta persecución.

martes, 3 de diciembre de 2019

Análisis: Japón Especulativo de Solari Ficción



¡Quirón al habla! Soy el nuevo integrante de la Mazmorra, dispuesto a traeros artículos de los géneros que más me gustan. La fantasía y la ciencia ficción me encandilaron desde que apenas podía caminar con mis cuatro patas, aunque si me das a escoger, ¡la ciencia ficción es lo mío!

Presentaciones aparte, empecemos con las lecturas. Reconozco que este octubre no ha sido el mes que más he leído. Aun así he tenido la oportunidad de sumergirme en dos nuevos universos literarios que hasta ahora resultaban totalmente ajenos a mi, a pesar de que a uno de ellos llevaba siguiéndole la pista varios años. ¡Ya era hora de adentrarme en él!

Todos lo conoceréis, sin duda. Se trata ni más ni menos que de Stephen King, sobre el cual me gustaría hablar más adelante. Pero todavía me falta vivir más obras suyas, ¡así que ya llegará! De momento, sus excelentes novelas Misery y La historia de Lindsey me han hecho vibrar de tensión y sentir escalofríos a partes iguales —nunca olvidaré al chico largo ni a Annie Wilkers—Ahora mismo estoy leyendo esa obra de culto en la que se ha convertido El resplandor tanto en pantalla como en papel. Cómo no, vuelve a transmitirme tanto como sus otras historias. ¡Ya habrá ocasión de hablar de ello!

El otro universo al que le he echado guante este mes es el de Tramórea de Javier Negrete. He vivido demasiados años sin conocer esta saga de fantasía española… pero gracias a Rika he descubierto esta obra tan peculiar. Confieso que me ha dejado un regusto dolorosamente agridulce. Y eso que empezó genial. Al momento de escribir estas líneas, tan solo me he leído los dos primeros, pero espero remediar eso pronto leyéndome los dos que le siguen.

¡Aunque vamos a lo verdaderamente importante! He venido a reseñar un libro en concreto. Uno que me encontré hace unos meses: Japón Especulativo, de Solari Ficción. Me llamó mucho la atención y supe que tenía que cogerlo. Disfruto la ciencia ficción occidental y mis libros favoritos están englobados en ella. Sin embargo, después de cientos de libros, uno acaba agotado. Las historias e ideas se repiten constantemente, y los protagonistas suelen ser prototipos de hombres machos, plagados de misoginia que hacen que pase más tiempo con las cejas levantadas o aburrido. Siento una falta de profundidad, tanto en los personajes, como en las historias y los «por qué» de las obras.

Por suerte, he accedido a novelas de China y Japón. Por ejemplo he tenido el placer de leer El Zoo de papel y otros relatos de Ken Liu, o Shin Sekai Yori de Yusuke Kishi. También se está popularizando Cixin Liu y su trilogía de El recuerdo del pasado de la Tierra. Si no sabéis de qué hablo, quizá os suene El problema de los tres cuerpos, su novela más famosa. Reconozco que todavía no la he leído… ¡pronto caerá! Y por buenas o malas que sean sus historias, resultan un soplo de aire nuevo a la ciencia ficción, con sus novelas más centradas en reflexionar sobre la individualidad, la evolución de la humanidad o simplemente, en la experimentación de sentimientos.

Por eso no dejaba de preguntarme, ¿qué nuevas ideas me encontraría en estas páginas? Pues unas bastante buenas. Y otras… no tanto.

Título: Japón Especulativo.

Autor: V.V.A.A.
Sinopsis: Una selección de espectaculares relatos de fantasía y ciencia ficción que abrirán tu mente a nuevos mundos repletos de imaginación y, en ocasiones, espanto.

El género de la ciencia ficción en Japón eclosionó en la década de los años 50 y 60 de la mano de escritores visionarios que combinaban la milenaria tradición literaria nipona con las nuevas tendencias de la ciencia ficción occidental. El fruto de esta mezcla de exotismo y vanguardia, sumado al nada envidiable mérito de haber sido la única nación que ha sufrido la guerra atómica, dio como resultado relatos innovadores y efervescentes, donde mitología y tecnología juegan un papel fundamental. Tras la Segunda Guerra Mundial, en un intento por redefinir la identidad japonesa, la ciencia ficción optó por reflejar en el espejo del pasado asombrosos futuros alternativos, insólitos mundos imaginados o turbadoras visiones simbólicas de la realidad.
Editorial: Satori Ficción.
Número de Páginas: 336.

Empezando por el principio, Japón Especulativo lo forman 15 relatos de distintos autores —entre los que, lamentablemente, solo figuran dos mujeres—. A esto se le añade un prefacio y una introducción a la historia que acompaña a la creación de esta antología. Un trayecto que se inició hace más de 40 años, en los setenta, por los divulgadores de scifi Yano Tetsu y Judith Merill. Era un proyecto con una meta hermosa. Igual que Occidente influyó a Japón con su ciencia ficción de la renombrada Edad de Oro, esta idea pretendía ser un intercambio de ideas entre una cultura y otra. Sin embargo, es una historia agridulce. Porque ese plan quedó en pausa, y no fue hasta más adelante que fue resucitado de la mano de Gene van Troyer y Grania Davis. No vio la luz hasta 2007, momento en el que se publicó en inglés y de donde se hizo una traducción al español, sobre la cual baso este análisis. Por desgracia, para ese entonces, esos dos “progenitores”, habían fallecido.

¡Seguimos todavía por el principio! Al prefacio le sigue un interesantísimo ensayo, Razón Colectiva de Shibano Takumi. Aparte de aportar su definición de ciencia ficción, propone un escenario en el que el posthumanismo impera y la inteligencia artificial evoluciona muchísimo. Tanto, que se convierten en gobernantes de nuestra vida. Eso resalta lo que ya había comentado antes: la ciencia ficción japonesa se centra mucho en el individuo, en los sentimientos y en la sociedad en conjunción con la tecnología. Sin embargo, los viajes espaciales quedan en su mayoría relegados. Todo se relaciona con su cultura, y hace que entendamos mejor el porqué de la elección de los relatos.
"La ciencia ficción es el término general para una esfera de la literatura (y géneros relacionados) que abarca el concepto de razón colectiva como algo autónomo y aparte el control individual."

Ahora sí, es hora de empezar con las historias. Unas que no podían empezar de forma más humana… y bestial. Porque en el breve Fauces Salvajes de Komatsu Sakyo asistimos a lo autodestructivos que podemos llegar a ser los seres humanos, llevándolo hasta un extremo visceral y, siendo sinceros, difícil de leer. Un perfecto ejercicio de Body Horror. Todo se describe con una serie de detalles tan asquerosos que me hizo apartar la mirada, cerrar el libro e ir a tomar el aire un rato. Es repugnante. Teniendo en cuenta mi propia experiencia, al final resulta en un análisis muy curioso: ¿estamos siendo nosotros mismos autodestructivos al seguir leyendo este relato? Aunque hay otra lectura. ¿A qué nos recuerda el consumismo extremo? En este caso cae en el auto canibalismo, pero puede ser un paralelismo con el capitalismo. Y bajo este sistema inhumano, como se siente el protagonista, solo se puede llegar a un punto. El cese de la existencia.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Reseña: El dragón de su majestad, de Naomi Novik.


¡Bienvenidos a la Mazmorra! Soy Rika y no he muerto, aunque octubre casi ha podido conmigo. He decidido revivir un poco el lugar, barrer el polvo y las telarañas, y hablar de mi experiencia de este LeoAutoras. En realidad no he podido terminar casi nada gracias al examen que ha consumido prácticamente todo mi mes, pero aun así he complementado mi sufrimiento con momentos de respiro en los que solo he leído a mujeres. No he sentido que me haya faltado nada. A ver, quería continuar leyendo la biografía de Dalton Trumbo, pero no pasa nada porque haya tenido que esperar un poco.

Había pensado en sacar un artículo que englobara todo, pero se ve que soy más lenta que una tortuga y creo que será mejor reconocer que debo renunciar a los análisis gordos y detallados porque no me da la vida. Así que sacaré a partir de ahora pequeñas reseñas e impresiones de lo que va pasando por mis manos. A veces hablaré, supongo, en varias ocasiones de un libro que me dure mucho tiempo, y otras no. Pero espero lograr resucitar un poco este lugar y sacar algunos análisis más desarrollados cuando encuentre libros que me enamoren.

De modo que vamos allá. En octubre conseguí terminar El dragón de su majestad, Cómo acabar con la escritura de las mujeres, Mujeres en la hoguera, y Cisnes Salvajes. Desde entonces también ando arrastrando una relectura de Cetaganda y Africanus, el hijo del cónsul, mientras que los nuevos descubrimientos son Black Hole Blues, Vida de una geisha, Trumbo, Mélusine, The Thief; Amazonas, guerreras del mundo antiguo, The Grandmaster of Demonic Cultivation y un libro de ensayos de Lois McMaster Bujold. De todo irán cayendo cositas las siguientes semanas.

De momento vamos a centrarnos en la reseña del primer libro. 

 Título: El dragón de su majestad.

Autor: Naomi Novik
Sinopsis: El capitán Will Laurence sella su destino al capturar el precioso cargamento de la fragata Amitié. El tesoro es un huevo de dragón imperial, regalo del emperador chino a Napoleón. Cuando la fantástica criatura salga del cascarón, elegirá al capitán como su criador. Éste pronto descubrirá que entrenarlo es una aventura fascinante. Juntos tendrán que aprender las peligrosas tácticas de la guerra aérea, pues Francia, dirigida por un Bonaparte más audaz que nunca, ha reunido a sus criaturas para transportar sus tropas sobre suelo británico.

Editorial:  Santillana.

Número de Páginas: 409.

El dragón de su majestad, de Naomi Novik, ha sido una experiencia dolorosamente agridulce. El concepto de este libro no es original; estamos ante un universo alternativo donde los dragones se crían y utilizan en las guerras como si fueran aviación. Se podría aducir que doña Novik da un punto «diferente» a sus dragones al hacer que hablen y sean inteligentes [R: al menos en ciertos casos. Los ingleses parecen criar especies tontas a propósito como contraste con los dragones chinos], pero esta característica en realidad es antigua y se puede encontrar en la Dragonlance o el afamado Smaug de El Hobbit. Sin embargo, no hay que ser original para escribir algo bueno. Lo que importa es cómo lo trates. Y es con eso con lo que tengo muchos sentimientos encontrados.

Todo comienza cuando el protagonista, el capitán Laurence de la marina inglesa, asalta un navío francés y roba un huevo. Su idea es entregarlo a los jinetes de dragón, que están obligados a dedicar su vida al ejército del aire y renunciar en general a todo lazo externo al mundo dragonil, pero el huevo eclosiona mientras están en alta mar. Poco dispuesto a volcar ese amargo destino sobre los jóvenes a su cuidado, Laurence decide renunciar a su cargo y ocuparse del dragón chino, al que bautiza como Temerario.

jueves, 22 de agosto de 2019

Hablando en femenino: un poco de historia sobre el orgasmo y la masturbación



¡Bienvenidos! Frederika a vuestro servicio.

Hace bastante escribí un artículo sobre cómo muchos autores (en especial varones) se escudan en el historicismo de las violaciones, del maltrato contra las mujeres y todo eso para justificar la violencia, fetichización y sexualización de sus historias. En definitiva el «¡pero es que era así!». Y ya demolimos muchas de esas excusas.

Esta vez venimos a hablar de otro mito, que espero que pueda servir de referencia para quienes lean esto~.

Del orgasmo femenino y la masturbación


En las novelas se habla mucho de penes. No hay problema en hacer aparecer a hombres orinando —defecar ya es demasiado—, con erecciones y fantaseando en dónde les gustaría insertar sus falos. En el caso de las mujeres, sus genitales se mencionan menos porque la obsesión suelen ser los pechos, pero a los autores les encanta mencionar lo húmedas, apretadas y sabrosas que están. En especial si son jovencitas.

Todo suele enfocarse, pues, hacia un punto de vista masculino disfrutando de un sexo donde la mujer tiende a ser pasiva.

Por ello siempre encontraré absurdo leer sobre tantísimas muchachitas desconocedoras ya no solo del sexo (como tratamos en este artículo tan extenso), sino del placer, y que disfrutan como locas si descubren la penetración. A ello se suma, por supuesto, la sensación de que nunca se hubieran excitado por su cuenta, ni llegado a explorar regiones que los niños ya empiezan a manosear desde que son muy pequeños.

De modo que vamos a sacar referencias de un libro publicado en 1999, The Technology of Orgasm, de Rachel Maines para hacer entender a la gente que el sexo gira alrededor de la concepción masculina del mismo. Es decir, incluye tres etapas: la preparación o foreplay, penetración y orgasmo masculino.

Y no hace falta que en todas las representaciones perpetuemos esta idea ignorante.

Antes de nada, dejemos unas ideas claras de acuerdo a la concepción heterosexual del sexo:

1. Si una mujer no tiene un orgasmo mediante la penetración pero el hombre sí, se sigue considerando que ha habido sexo.

2. Si la mujer disfruta de un orgasmo y el hombre no, entonces el desenlace es un coitus interruptus.

Sin embargo, de acuerdo a doña Maines, alrededor del 70% de las mujeres —asumo que estadounidenses— no se corren mediante la penetración y necesitan estimulación externa. Y si no se da, entonces la ausencia de placer…

«La culpa debe ser de ella, puesto que era literalmente inimaginable que pudiera descubrirse algún problema en la hipótesis de la penetración. Si el pene no representaba la arma definitiva en las batalles sexuales, la insistencia en la superioridad masculina descansarían en el estadísticamente mayor potencial de los bíceps y deltoides masculinos, que en sí no parecían aptos para la tarea de sostener el patriarcado en la civilización occidental»
(Technology… p.6)

Hasta tal punto el mundo es androcéntrico que los términos de labia, vagina o útero no se emplearon durante mucho tiempo. Bastaba con términos masculinos como semen» o «semilla», de modo que cuidado con la interpretación de textos antiguos.


Ah, y, una pequeña aclaración antes de seguir:

¿Qué es la HISTERIA?



Aunque en 1952 se dejó de considerar la histeria como una enfermedad, este término ha perseguido a las mujeres desde el siglo IV a.C. sin descanso. Según los médicos, consistía un conjunto de «síntomas» que se echaban a un saco y se mezclaban aleatoriamente. En general, las mujeres parecían sufrir «excitación crónica» con ansiedad, falta de sueño, nerviosismo, fantasías eróticas, pesadez en el abdomen, edemas en la parte baja de la pelvis y lubricación vaginal. En ocasiones se daba el caso de que la «enferma» se desmayaba, sufría un orgasmo —pensemos en cómo se despiertan algunos hombres con un asunto del que encargarse y asumamos que el cuerpo se comporta como lo hace porque a veces tiene problemas de los que ocuparse— y se encontraban un poco mejor. Los ejemplos se retrotraen hasta Platón, que sugirió que estas reacciones se debían a inflamaciones del útero. A esto se le suele llamar «paroxismo de la histeria».


domingo, 24 de marzo de 2019

¿Por qué leer a Lois McMaster Bujold?


“Guard your honor. Let your reputation fall where it will. And outlive the bastards.” 


¡Bienvenidos a la Mazmorra! Soy Rika y, aprovechando que en abril reeditarán la saga Vorkosigan, vengo a hablar de una de mis autoras favoritas: Lois McMaster Bujold.

Quizá lo primero que tendría que decir, aunque la opinión de Bujold sobre los premios no es muy buena, es que cabe resaltar que tiene más en su haber que el escritor clásico Heinlein. Él tuvo cuatro premios Hugo. Ella nada menos que siete. Y no es cuestión de hacer cuentas y ver quién es mejor o peor, sino que me sorprende que una mujer tan galardonada ni siquiera salga en las listas de «mejores autoras de ciencia ficción».

Solo quería comentarlo.

La verdad es que estoy convencida de que nunca me habría enterado de su existencia hasta la reedición de Vorkosigan de no haber sido por pura casualidad. La página de Nobody Suspects the Butterfly, que os recomiendo intensamente si os gusta leer de Canción de hielo y fuego, la recomendaba como una autora que trataba temas políticos, sentimentales y mágicos, pero con menos violaciones, menos violencia general, más diversidad sexual y de personajes y… Sonaba bien. Me lancé.

Oooh, cómo lo agradezco a día de hoy.



Empecé con La maldición de Chalion. Algún día sacaré un análisis, pero me cuesta porque siento que nunca voy a decir lo suficiente. El caso es que en un solo libro, doña Bujold deconstruyó el típico personaje masculino que debería ser adorado como un héroe de esos que abundan en tantas historias escritas por hombres —como, se me viene a la cabeza, don Sanderson—. Desarrolló a personajes masculinos vulnerables que se enfrentaban a la depresión, presentó a personajes homosexuales, me mostró amistades femeninas, creó maravillosas intrigas políticas y metafísicas, y todo con una prosa fluida y maravillosa.

Una vez terminé Chalion, fui a por más. Me leí Paladín de Almas, que expandía el universo de los Cinco Dioses donde transcurre Chalion. La protagonista era una madre (¡!) entrada en edad que buscaba su lugar en el mundo después de que su vida quedara destrozada a manos de otros y de que su hija se hubiera vuelto independiente. ¿Resultado? La elige su dios menos favorito para rescatar a un bello durmiente víctima de cierto abuso sexual y, de paso, con el objetivo de evitar una posible guerra. Devoré el libro en unos pocos días y casi me gustó aún más que Chalion.
Luego empecé la saga Vorkosigan, una serie de 18 libros space opera. ¿Cuál era el principal atractivo? Pues un protagonista que, debido a ciertos sucesos traumáticos durante su nacimiento, mide menos de metro cincuenta, tiene la columna hecha papilla y los huesos tremendamente débiles. A cambio es un chico dominante, paranoico, muy inteligente y que lleva una doble vida como heredero del conde más poderoso de su planeta y capitán mercenario de una flota que consiguió por su cuenta antes de los veinte años. A lo largo de los títulos aparecen un creciente número de mujeres y personajes bisexuales o hasta hermafroditas —no intersexuales, los hermafroditas son un tipo de colonos concretos—. Debo reconocer que la saga Vorkosigan no me enamora como lo hacen los libros de fantasía de doña Bujold porque tienen otro estilo, con un ritmo mucho más ligero y menos tendencia a profundizar, pero siguen siendo libros muy notables.

Y ahora me encuentro en negación total porque aún me quedan cosas por leer de esta gran mujer, pero no quiero terminar pronto.

¿Cómo explicar este descubrimiento y por qué me alegro tantísimo de que la vayan a reeditar?

Desafiando la masculinidad tradicional


“Dresses are weapons, my dear, in sufficiently skilled hands.”

Lois McMaster Bujold decidió escribir historias con mujeres mayores, hombres destrozados que carecen de esa masculinidad que tanto aprecian u obsesiona a autores varones y se adelantó con protagonistas enanos que anteceden a Tyrion Lannister. En realidad, Tyrion parece muy inspirado en Miles Vorkosigan. En realidad hasta da la sensación de que sus aventuras limpiando las alcantarillas de Roca Casterly vienen a ser un reconocimiento a Miles, que dedicó parte de un libro a aventuras similares que, en su caso, incluían cadáveres. Claro que Tyrion fue «más lejos» al tener una clase concreta de enanismo mientras que Miles, técnicamente, no es enano.