Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

lunes, 19 de junio de 2017

Cicatriz, Juan Gómez-Jurado


En la Mazmorra lo estamos pasando un poco mal

Y aquí está Lyra otra vez, como prometió. Me derrito. Socorro [R: y encima hay que convivir con Green...] [G: Soy inocente :(].

Recordatorio ocasional de que los análisis contienen spoilers de la trama del libro, en este caso Cicatriz. No me hago responsable de los daños que pueda ocasionarte abrir el post y encontrarte en la siguiente frase con uno de los que duelen.

Empecemos.

domingo, 11 de junio de 2017

Cicatriz, Juan Gómez-Jurado

Título: Cicatriz
Autor: Juan Gómez-Jurado
Sinopsis: Simon Sax podría ser un tipo afortunado. Es joven, listo y está punto de convertirse en multimillonario si vende su gran invento -un asombroso algoritmo- a una multinacional. Y, sin embargo, se siente solo. Su éxito contrasta con sus nulas habilidades sociales. Hasta que un día vence sus prejuicios y entra en una web de contactos donde se enamora perdidamente de Irina, con la inexperiencia y la pasión de un adolescente, a pesar de los miles de kilómetros que los separan. Pero ella, marcada con una enigmática cicatriz en la mejilla, arrastra un oscuro secreto. 
Editorial: Ediciones B
Número de páginas: 512

¡Hola, holita, mironcillos! Lyra os trae una reseña desde la mazmorra más profunda de la blogosfera (si conocéis una peor, os suplico que me la indiquéis).

Hace un tiempo reseñé un libro de este autor titulado Espía de Dios. En su momento ya dije que me parecía bueno y lo sigo manteniendo. Sin embargo, hay unos cuantos peros de ese libro que se han repetido en este; y otros tantos fallos que se han arreglado. Por eso dedicaré el análisis a valorar distintos aspectos del libro que contendrán comparaciones, aunque intentaré hacer menciones mínimas a la trama de Espía de Dios. El análisis irá en un post distinto que publicaremos próximamente.

Por lo tanto en esta reseña no encontraréis spoilers ni de Cicatriz, ni de Espía de Dios. ¡Leed sin miedo!

Cambios en la Mazmorra


Hola a todos y a todas, mi nombre es Nondorf (creo) y soy un orco que ha empezado a residir en esta Mazmorra recientemente. Me escondo de campesinos disgustados conmigo porque el ejército al que pertenecía le gustaba comerse humanos. Y a mí se me fue la mano en unas cuantas (miles) de ocasiones. A cambio de poder quedarme solo tengo que barrer y lavarle los dientes a Green por las mañanas.

Las dueñas me han enviado para anunciar que han redecorado un poco este antro. A partir de ahora, habrá dos secciones diferenciadas: reseñas y análisis.

Las reseñas serán comentarios generales sobre el libro o cosa que hayan leído o devorado. Al contrario que hasta ahora, no contendrán spoilers y harán una pequeña aproximación subjetiva según qué le ha parecido a la reseñadora. Como siempre, se señalarán al final otros blogs que han reseñado la obra.

En cambio, los análisis serán valoraciones más profundas. Tendrán una base más sólida de argumentación y estarán abiertos a debate. Dan por hecho que el lector o lectora ha leído el libro, ya que será un destripe de todo el contenido (spoilers free).

A veces encontraréis solo reseña de un libro, o solo análisis, o reseña y análisis, o nada. Frederika se sigue negando a reseñar/analizar El Temor de un Hombre Sabio, que por suerte no tiene nada que temer de ella. Las dos secciones se encuentran en el margen derecho del blog de la versión web.

Eso era todo. Las dueñas de la Mazmorra no querían ensuciar otro post más con un montón de colorines, aunque Lyra era partícipe de la idea (y de comerme).

Ahora tengo que irme a barrer. Y a buscar una escoba.

domingo, 4 de junio de 2017

De feminismo y personajes femeninos (VI): ¡Pero es histórico...!

¡Bienvenidos a la Mazmorra! Frederika a vuestro servicio. Últimamente se me ocurren muchas cosas de las que quejarme sobre personajes femeninos así que aquí tenéis la sexta entrada. Y las que quedan, por desgracia. 
Creo que todos hemos leído o escuchado decir a muchos autores y, tristemente, autoras, que la violencia, en concreto la sexual, está justificada porque es históricamente correcto. ¡Y cómo van a mentir y a ocultar una verdad del día a día de las mujeres! Eso no es justo, no es honesto. Deben hacerlo por el bien de la historia.

Ejem.

Permitidme que me ría ante tamaña hipocresía. Ah, y que os advierta que en este artículo voy a dar muchas vueltas antes de llegar a la conclusión lógica sobre que no hay que ser hipócrita. Habrá menciones a la Historia y spoilers de violaciones, acoso sexual y maltrato femenino que han causado los autores que señalaré a continuación. Así que... ¿cuidado con los spoilers supongo? También cabe señalar que me voy a centrar en fantasía medieval (aunque tocaré alguna otra clase de fantasía) occidental. No es un artículo completo ya que va dirigido a una clase concreta de autores y de tópicos machistas y sexistas. 

Esto... esto parece histórico, sí.


Dicho esto, vamos al tema.

A ver, resulta evidente que el mundo ha sido machista desde que prácticamente hay Historia —asumir que la Prehistoria era igual sin pruebas ya es problema de los historiadores, que no son infalibles y a menudo la han cagado interpretando culturas propias y ajenas—, y también que muchos autores no se molestan en investigar antes de ponerse manos a la obra. Algunos, como Stephen King (¡chupito por cada vez que le mencione en un artículo!), casi se enorgullecen de ello. Paolo Bacigalupi recibió críticas suaves en Tailandia por inventarse cositas de su cultura y ya sabemos que Martin ha representado a una amalgama de hunos, mongoles y demases como sus famosos dothraki que apenas sí saben hablar y no tienen gran papel en su historia quitando a Khal Drogo. Diantres, si Tolkien puso que literalmente los enemigos eran orcos (muy oscuros de piel) y el bien estaba representado siempre en personajes blancos.

Este tipo de forma de organizar una novela a veces es resultado de ignorancia, a veces subtexto. Lo mismo pasa con el rol de las mujeres. Hoy en día hemos dado un pequeño paso al frente pero parece que no se quieran dar más: la Pitufina. ¡Una mujer por grupo ya es más que suficiente! Pero ya quedas divino si incluyes a un personaje gay y te importa un camino convertirlo en un estereotipo.

¡Y, claro, debes demostrar lo mierda que era su vida dándoles palizas, matándolos, violándolos (si son mujeres mejor) y un largo etc.!

La fórmula HBO de la violencia sexual predomina en muchos, muchos libros. Mujeres vistas con la Mirada Masculina, tratadas como un pedazo de carne o a base de estereotipos poco trabajados plagan las novelas son el pan de cada día en cualquier sitio pero en particular en las de fantasía. En este último caso tenemos ejemplos que me parecen insoportables: esas mujeres no modernas convertidas en adalides panfletistas del feminismo (siendo ellas las únicas del grupo que defienden su libertad y sus derechos pero comportándose como hombres). Esta clase de personajes, además, sufren toda clase de vejaciones como si así, al alzarse triunfantes, fueran a demostrar que merecen ser feministas.

Ya lo trataremos en otro artículo. De momento centrémonos en lo... bien, en lo histórico.


lunes, 29 de mayo de 2017

Clorifilia, Cristina Jurado

Título: Clorofilia
Autor: Cristina Jurado
Sinopsis: ¿Quién es Kirmen? ¿Por qué el joven no se parece a sus padres, ni a sus amigos, ni a ninguno de los habitantes del Claustro? En el exterior de las cúpulas que protegen a los últimos habitantes de la Tierra, una tormenta eterna y monstruosa se ceba con el planeta. Kirmen sigue cambiando y, mientras tanto, no deja de soñar con salir. Al exterior. A la tormenta. ¿Qué es Kirmen?

Editorial: Cerbero
Número de Páginas: 135







¡Bienvenidos a la Mazmorra una vez más, Green a vuestro servicio!

Hace algún tiempo, Rika y yo salimos de la mazmorra y nos aventuramos en un picnic que la editorial Cerbero [R: el editor no tenía tres cabezas 8<] organizaba. Claro está, fui a cotillear su catálogo y, de entre todos los libritos que tenían, fue Clorofilia el que me llamó poderosamente la atención. Como soy una dragona vieja que no mete su cuenta de banco en Internet ni harta de hidromiel, no tenía medios para pagar un ejemplar electrónico y no tenía suficiente dinero para uno físico. A las pocas horas Rika me ayudó [R: como siempre hago <3] y me compró el tan ansiado ebook.

Por motivos de transporte tardé dos días en leerlo y a medida que lo iba haciendo, mis expectativas cayeron en picado. Luego buscando reseñas adicionales me he encontrado con que nadie parecía haber leído lo mismo que yo. ¿Dónde está la historia maravillosa de la que habla todo el mundo? ¿La ciencia ficción? ¿Dónde está todo? Llegué a la conclusión de que había leído un libro distinto, que la historia no era para mí o que sencillamente mi suspensión de la incredulidad era una mierda.

O paparruchas de esas.

Así que desde mi más profunda frustración por no haber podido maravillarme con este librito, doy paso a la reseña.

lunes, 22 de mayo de 2017

Y comieron perdices


It’s over, isn’t it?, canta Lyra mientras llora porque se acerca una terrible época...

Como os imagináis, hace tanto calor en la mazmorra por el fuego de cierta dragona que hay que distraerse de alguna manera mientras te deshidratas. ¡Os traigo un nuevo artículo! Puede que se publique cuando ya esté achicharrada.

Voy a romper una de las sagradas reglas de blogueros literarios y a escribir sobre un tema tabú: los finales de las historias.

Digo esto, no con intención de hacerme la chula, sino porque los análisis literarios se suelen centrar en aspectos como el desarrollo, los personajes, las escenas, etc. Los consejos sobre escritura rara vez tratan el tema de cómo ha de acabar una novela. En las reseñas sí se menciona en ocasiones, pero a modo de opinar qué le ha parecido al lector y poco sobre cómo influye en el resto de la obra. Porque, al fin y al cabo, ¡son spoilers!

Pero a veces sí ocurre que se resalta como uno de los puntos más importantes, ya sea de forma positiva o negativa. Porque causa impacto y representa un punto tan importante como maravilloso. Y que no deje indiferente a nadie es un aspecto que ha de tratarse con cuidado.

Toda historia tiene su final, valga la redundancia. En ocasiones parece que cuesta un poco y se extiende de alguna manera u otra. Por mencionar algunos de los casos más famosos, tenemos a Rowling que sigue expandiendo la historia de Harry Potter (el innombrable The Cursed Child), pese a que como escritora está probando otros géneros; o a Meyer, cuyo libro de Crepúsculo iba a ser una bilogía pero viendo el éxito le añadió dos innecesarios tomos más.

Pondré varios ejemplos de finales a lo largo del artículo. Para evitaros spoilers, resaltaré en negrita las obras a las que hago mención en cada párrafo para que lo leáis o no bajo vuestra responsabilidad. ¡Avisados quedáis!

¡Vamos al lío!

domingo, 14 de mayo de 2017

Los Cien Mil Reinos, de N. K. Jemisin: un desastre con patas

Título: Los cien mil reinos

Autor: N. K. Jemisin

Sinopsis:

Una joven tendrá que sobrevivir a la intriga, la traición y la pasión en los Cien Mil Reinos.

Yeine de Darr es una exiliada del bárbaro norte. Pero al morir su madre en extrañas circunstancias, es convocada a la majestuosa ciudad del Cielo. Allí, para su asombro, descubre que es una de las posibles herederas al trono. Sin embargo, la corona de los Cien Mil Reinos no es un premio fácil de conseguir y Yeine se ve implicada en una cruenta lucha por el poder.

Editorial: Minotauro

Número de Páginas: 333.


¡Bienvenidos a la Mazmorra! ¡Frederika a vuestro servicio y muy dispuesta a rajar, así que si os ha gustado este libro no sigáis leyendo!

Tenía este libro apuntado desde hace mucho tiempo. Había leído buenas críticas y la Nave Invisible lo recomendó. Lyra lo compró y le gustó (luego lo hablamos y solo le gustó la primera mitad como tal) y me lo pasó. Y como soy una bruja y debo escupir veneno pues pasó lo que tenía que pasar:

Que me encontré una historia que he leído mil veces en manga (es más, tengo la sospecho de que doña Jemisin ha leído Ayashi no Ceres (La sangre al río le hizo un análisis muy divertido) y es muy fan de Crepúsculo y se ha marcado un fanfiction no muy destacable con un panfleto insoportable sobre el racismo y un falso feminismo recalcitrante [G: ¿Otra vez?].

Y bueno, protagonista que roza lo Mary Sue y que es Bella Swan elevada al cuadrado por el final que tiene la historia.

En sí, os vais a encontrar más o menos lo que os cuenta la sinopsis (solo que Yeine no está exiliada, no sé por qué dice eso, y lo del bárbaro norte es como muy irónico teniendo en cuenta que siempre se saca con sarcasmo en la novela). Yeine es la hija de una antigua princesa de Cielo —sinceramente, hubiera preferido mil veces leer su historia— que sí fue exiliada por casarse con un joven del norte que se considera bárbaro y renunciando a heredar el reino. Que es el centro de los Cien Mil Reinos. ¿Y estos reinos? Ni idea, no existen. Es una exageración, concederé que los mismos personajes lo dicen, y no se llegan a mencionar más de cinco con suerte. Vamos, un título muy resultón. Allí Yeine encuentra a su abuelo, que le dice que es la tercera posible heredera, junto a dos de sus primos (para nada hechos a imagen de Cersei y Jaime Lannister) y, claro, será una lucha a muerte. Mientras viva en el Cielo tendrá que superar los constantes insultos por ser una bárbara y sobrevivir a los intentos de asesinato de su prima, que gusta de lanzarle dioses encima.

Sí, porque la sinopsis no te cuenta que lo importante de esta historia es que en el pasado había Tres Dioses, mientras que ahora solo hay uno, Itempas del orden, la luz y todo eso. La diosa Enefa fue asesinada y el dios del Caos Nahadoth condenado con su progenie a servir a los humanos.

Los que ya tengáis experiencia leyendo quizás os veis venir por dónde tirará la historia, en el aspecto menos original de todos. Y tendréis razón.

Vais a encontrar muchas repeticiones, mucha insistencia en temas, escenas relativamente caóticas, un worldbuilding desaprovechado y casi mediocre en su insistencia por demostrar lo malos que son los blancos —porque el Cielo es como el heteropatriarcado blanco—, mucho autospoiler y personajes que apenas sí se desarrollan.

No es una lectura que recomendaría, pero tampoco es peor que otras novelas del mismo estilo que he encontrado por ahí. Solo deciros que si pensabais que 50 Sombras de Grey os hacía reír con el sexo, preparaos.


Bien, vamos con el destrozo.


lunes, 8 de mayo de 2017

Testosterona y el #NotAllMen mágico

Título: Testosterona
Autor: Guillermo Jiménez

Sinopsis: La capitana de la brigada pilomántica, Mila Kiwua, está tomando una ronda con sus compañeros cuando un policía nuevo de fuerte temperamento entra en el bar. Desde el primer momento que la fría y azulada capitana mira su ardiente melena y su barba rojiza, solo tiene un objetivo: llevárselo a la cama. Sin embargo, sus avances son truncados por una emergencia en los barrios marginales, en la que los dos deberán rescatar a una turista secuestrada. 

¿Será Mila capaz de cumplir con su deber y controlar sus impulsos? 

Una historia corta de fantasía policial, con tintes de ciencia ficción, thriller y erótica, ambientada en una ciudad turística isleña del siglo XX.

Número de Páginas: 51

Me encanta cuando alguien te promete una cosa y luego no la cumple. Me encanta sobre todo porque entonces tengo derecho a hacer llorar al Niño Jesús [R: mientras no lo ases...]. 

Bien, voy a empezar haciendo un apunte sobre la portada, concretamente sobre el texto y más que nada para que en el futuro no se cometa el mismo error. El texto de una portada de libro se tiene que poder leer BIEN, ya esté arriba, en el centro o abajo. El texto de la portada de Testosterona es blanco sobre gris parcial y líneas de dibujo y queda muy MAL, le hace falta el trazo negro que se pone con Photoshop. Eso sí, la ilustración me mola un montón, con el contraste de los grises y el color de pelo como punto de atención.

Pasemos a lo importante.

Testosterona es un relato corto, de menos de cincuenta páginas si quitamos la portada y las páginas de cortesía. Lo conseguí gratis durante un período de oferta porque, la verdad sea dicha, me daba curiosidad el pelo mágico de colores y como no sé comprar por internet, pues ala... A los diseñadores gráficos nos gustan mucho los colores y una magia que se haga con ellos tiene que ser cuanto menos curiosa. 

La sinopsis tiene una de esas preguntas de novela rosa que obviamente te contestas en cuanto la lees (ya os lo chivo yo, la respuesta es No). Lo de que la chica que tienen que salvar es una turista te lo dicen en la sinopsis, pero es mentira porque en el propio relato pasan de decírtelo (lo he buscado por palabra en el propio PDF: es triste, te dicen que los padres están de vacaciones, pero bien podrían ser nativos de la isla que pasan el puente de mayo). No tengo muy claro que la cosa sea policial ya que durante tres cuartas partes del relato los protagonistas no hacen apenas nada relacionado con la policía. Le concedo la fantasía y el hecho de que a la tía azul sólo le importe triscarse al tío rojo.

Eso sí que está conseguido.

Por otra parte tenemos una narración en primera persona pasado, algo que agradezco porque estoy harta de la primera persona presente que utilizan mucho hoy en día y que me resulta tan cutre cuando la usan mal. Claro que con el tiempo narrativo termina mi agradecimiento porque resulta que cualquier cosa medianamente buena que pudiera tener el relato se lo carga la existencia del panfleto ideológico que te estampan en la cara [R: oh, eso también es muy común hoy en día] y que se te intenta meter a la fuerza por la boca. Si hay algo que me cansa en una historia es la nueva moda de que, por medio de un personaje, se chille un discurso con el que se pretende denunciar una injusticia de nuestra realidad, inconexa con la del relato [L: la sutileza brilla por su ausencia].

Mira, mejor os voy a poner un poco en situación.

domingo, 23 de abril de 2017

Fanfiction: ¿un género literario?

¡Bienvenidos a la Mazmorra, Frederika a vuestro servicio!

Esta vez toca un artículo cortito y de reflexión. Si has leído el título, has entrado aquí casi seguro por dos razones: para reírte o porque alguna vez has leído/escrito fanfiction y lo aprecias lo suficiente para interesarte por una reflexión sobre el mismo.

En cualquier caso, espero que no acabes riéndote, porque hablo muy en serio.

¿Qué es el fanfiction?


Para empezar, tal y como lo concebimos ahora en la era de Internet, es el producto de un fan que toma aspectos o personajes de una obra, sin importar el medio al que esta pertenezca, y trabaja sobre ello. En concreto, la palabra fanfiction suele referirse al formato escrito y no incluye otros elementos como puede ser música, dibujo, videojuegos, etc. Es decir, entendemos que es una suerte de novelita que sitúa a personajes favoritos en ciertas circunstancias que no se han dado en el libro o medio original. A menudo trata más de parejas que de un único personaje.

Por otra parte, su terreno es Internet, en concreto ciertas páginas como Fanfiction.net o Archive of our own, donde se catalogan los fanfictions por duración, temática, personajes, etc. Por tanto, y es importante recordarlo, no se crea con intenciones económicas, sino que es una forma de demostrar lo mucho que te gusta un producto. Lo suficiente para sentarte y dedicarle tu tiempo escribiendo sobre ello.


martes, 11 de abril de 2017

Ciencia Ficción: Distopías



¡Bienvenidos a la Mazmorra! ¡Green a vuestro servicio!


Bueno, bueno, aquí vengo con uno de los géneros y etiquetas más populares desde que empezó la ola juvenil de Los Juegos del Hambre. Esta vez voy a ahondar un poco más en otros aspectos de la distopía como tal, más que en sus categorías o sub-subgéneros, por cierta confusión que de aquellos años a esta parte aún se sigue arrastrando. Espero que no os aburra mucho.

¡Bien, y sin más dilación…!


¿Qué es una Distopía?



Distopía, o antiutopía, nace como término y concepto en 1868, en el discurso parlamentario de un señor inglés llamado John Stuart Mill. Al igual que la utopía, la distopía tiene raíz griega (“Mal Lugar”) y significa, según la Real Academia Española «[…] representación imaginaria de una sociedad futura con características negativas que son las causantes de alienación moral». Es decir, todo lo contrario a las sociedades ideales que veíamos en el anterior artículo.

Nadie se pone de acuerdo sobre cuál es la primera historia escrita como distopía. Lo que sí es cierto es que mucho antes de que Mill utilizara el término y lo acuñase, ya existían historias que poseían tintes distópicos correspondientes a la descripción del concepto. En 1726 Jonathan Swift escribió «Los Viajes de Gulliver», historia que casi todos conoceremos y que con fin satírico ya se denunciaban sociedades horribles, corruptas y en declive.

Ambos tipos de sociedad, utopías y distopías, son críticas de la sociedad en la que vive en el autor o autora, pero la distopía busca concienciar sobre lo que podría pasar o ser mediante visiones pesimistas del futuro. No apela a la esperanza para lograr su objetivo sino que utiliza el temor y el miedo para advertir hacia dónde está avanzando su sociedad actual. Este es el punto en el que se entra en materia real sobre cómo está constituida una distopía y qué la diferencia del género post-apocalíptico.

La distopía se emplea para intentar averiguar hacia dónde nos dirigimos, a qué atenerse si se sigue con la sociedad en la que se vive y qué futuro se está modelando, todo sujeto a una visión pesimista y crítica pero sincera. Es un recuerdo constante del peligro latente de aspirar a una utopía social, de las consecuencias desastrosas de no alcanzarla. El género distópico recoge y expone los temores humanos para que el lector reflexione sobre ellos, miedos que pueden ser fruto del progreso tecnológico, político, la incertidumbre diaria y el rol del ciudadano en el presente. Las distopías están estrechamente relacionadas con la época y contexto social y político del momento en que fueron escritas. Por ejemplo, muchas de las historias distópicas escritas hasta mediados del siglo XX eran claros avisos y advertencias sobre el malvado Socialismo, el control social y de masas, el individualismo extremo, el consumo desmedido y la libertad democrática que podía evolucionar a nuevos totalitarismos.

La verdad es que no iban tan desencaminados.