Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

lunes, 14 de agosto de 2017

Reseña: El abanico de seda

Título: El abanico de seda

Autora: Lisa See

Sinopsis: En una remota provincia de China, las mujeres crearon hace siglos un lenguaje secreto para comunicarse libremente entre sí: el nu shu. Aisladas en sus casas y sometidas a la férrea autoridad masculina, el nu shu era su única vía de escape. Mediante sus mensajes, escritos o bordados en telas, abanicos y otros objetos, daban testimonio de un mundo tan sofisticado como implacable. El año 2002, la autora de esta novela viajó a la provincia de Huan, cuna de esta milenaria escritura fonética, para estudiarla en profundidad. Su prologanda estancia le permitió recoger testimonios de mujeres que la conocían, así como de la última hablante de nu shu, la nonagenaria Yan Huanyi. A partir de aquellas investigaciones. Lisa See concibió esta conmovedora historia sobre la amistad entre dos mujeres, Lirio Blanco y Flor de Nieve.

Editorial: Salamandra.

Número de Páginas: 320

¡Bienvenidos a la Mazmorra! ¡Frederika a vuestro servicio!

No, muggles, esta vez no vengo a hablar de una novela de fantasía, ¡pero sí de una fantástica! Mi querida kamaitachi, decidida a destrozarme el corazón, me la recomendó cuando comenté que quería encontrar alguna novela china para cambiar de aires. No sé si odiarla o no por ello.

El abanico de seda es la historia de dos niñas, Lirio Blanco y Flor de Nieve, que han nacido el mismo año, cuyos nombres tienen unos caracteres parecidos y sus pies son bastante similares, lo cual permite que se conviertan en laotong. Es decir, amigas eternas, personas que nunca se unirán a una hermandad femenina porque lo suyo va más allá. Las laotong tienen una relación matrimonial que las hace especiales, almas gemelas, y es algo que hasta los maridos respetarán permitiendo que las chicas duerman juntas cuando se visiten la una a la otra.

Este libro es, por tanto, la historia de las niñas chinas del siglo XIX que, antes de cumplir los ocho años, tenían que enfrentarse a la prueba casi mortal de que les venden y destrocen los huesos de los pies para conseguir que se vean como flores de loto y así agraden a los hombres. Es la historia de mil años de antigüedad de mujeres que crearon un sistema de escritura simple para hablar entre ellas sin que ningún hombre pudiera espiarlas.

Es la historia de dos mujeres que deberían haber sido más felices pero cuyas circunstancias no se lo permitieron.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Reseña: Yo, robot, de Isaac Asimov

Título: Yo, robot Autor: Isaac Asimov Sinopsis: Publicada por primera vez en 1950, cuando la electrónica digital estaba en su infancia, Yo, robot resultó ciertamente visionaria y tendría una influencia enorme no sólo en toda la ciencia ficción posterior, sino incluso en la propia ciencia de la robótica. Aquí formuló Isaac Asimov por primera vez las tres leyes fundamentales de la robótica, de las que se valdría para plantear interrogantes que se adentran en el campo de la ética y de la psicología: ¿qué diferencia hay entre un robot inteligente y un ser humano?, ¿puede el creador de un robot predecir su comportamiento?, ¿debe la lógica determinar lo que es mejor para la humanidad? A través de una serie de historias conectadas entre sí por el personaje de la robopsicóloga Susan Calvin, en las que aparecen todo tipo de máquinas inteligentes - robots que leen el pensamiento, robots que se vuelven locos, robots con sentido del humor o robots políticos-, Asimov inventa unos robots cada vez más perfectos, que llegan a convertirse en un desafío para sus creadores. Editorial: Edhasa Número de páginas: 375 ¡Bienvenidas y bienvenidos, pequeños mortales! Lyra saca una nueva reseña del horno (mientras veraneamos en la Mazmorra. Sí, dentro). En esta ocasión, hablemos de Isaac Asimov y Yo, robot, una recopilación de relatos sobre el universo de este autor.

La primera página de Yo, robot presenta las Tres Leyes de la Robótica, unas normas impresas en el cerebro de cada robot. Ninguno puede evadirlas porque son parte de su programación base. Estas son:
1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda Leyes. Solo tres leyes, que son suficientes para dar lugar a un libro de nueve relatos contenidos en más de trescientas páginas. Esa es la genialidad de Asimov.

Yo, robot no es una historia común fragmentada en distintas etapas cronológicas. La premisa principal es la de un periodista que entrevista a Susan Calvin, una mujer que ha dedicado su vida al estudio de la psique robótica como robopsicóloga. Calvin le cuenta cómo se ha ido desarrollando la historia de los robots a través de sucesos que ha escuchado y de experiencias propias. La intención no es recopilar las dificultades que se debieron de superar durante la incorporación de los robots y la creación de nuevos, sino cómo fueron entendiendo su propia tecnología.