Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

lunes, 19 de junio de 2017

Cicatriz, Juan Gómez-Jurado


En la Mazmorra lo estamos pasando un poco mal

Y aquí está Lyra otra vez, como prometió. Me derrito. Socorro [R: y encima hay que convivir con Green...] [G: Soy inocente :(].

Recordatorio ocasional de que los análisis contienen spoilers de la trama del libro, en este caso Cicatriz. No me hago responsable de los daños que pueda ocasionarte abrir el post y encontrarte en la siguiente frase con uno de los que duelen.

Empecemos.

Una historia de amor. Unas cuantas mentiras. Una enigmática cicatriz en la mejilla. ¿Conoces de verdad a la persona con la que duermes?

Técnicamente no duermen juntos hasta que ya empieza a haber serias sospechas sobre ella, antes solo comparten casa. Por eso no hay que dejarle la publicidad a quien no se ha leído el libro. Ni a ABC.

La historia de Simon se centra en su futuro éxito desarrollando a LISA, un sistema informático* capaz de reconocer productos con solo tomarles una fotografía. Una importante empresa accede a financiarle a cambio de que consiga mejores resultados de identificación en tres meses. Este lapso de tiempo es engañoso (a mí me la coló pero bien), ya que la trama se desarrolla durante los últimos días del plazo.
*Tampoco me hago responsable de errores en la jerga porque finjo saber lo que digo pero en realidad no.

Porque la verdadera historia de Cicatriz es la de Irina, una mujer ucraniana que busca venganza. Cuando era niña, unos hombres asesinaron a toda su familia para secuestrar a su hermana, venderla como prostituta y costearse así el pasaje a Estados Unidos. Sobrevivió, se entrenó y decidió publicitarse en una web que ofrecía novias rusas a hombres desesperados a cambio de la nacionalidad, con el fin de entrar a Chicago sin levantar sospechas.

El Sr. X de mi reseña es Boris, uno de los hombres que emigró a Estados Unidos a costa de la familia de Irina y el otro punto de vista narrado en la historia. Durante los siguientes años consiguió deshacerse de su jefe y arrebatarle el puesto, convirtiéndose en uno de los capos de la mafia rusa en EEUU.

En la celebración del éxito por lograr el contrato (provisional) con la empresa, Simon se siente solo y decide probar a buscar en la web de novias. Ahí encuentra el perfil de Irina, que le llama la atención por sus ojos tristes y la cicatriz que tiene debajo del ojo.

El salto temporal narra cómo Irina se ha trasladado a vivir con Simon durante esos tres meses y ahora mantienen una relación estable. Todo el mundo se siente feliz por su emparejamiento, excepto Tom, el mejor amigo de Simon y socio suyo, que sospecha de Irina y cree que solo es una interesada.

La trama comienza (ahora sí) con el asesinato de Tom. La policía interroga a Simon y este les miente, asegurando que estuvo con Irina aunque no era verdad, por petición suya. La investigación de lo que le ocurrió a su amigo le lleva al lugar donde encontraron su cuerpo y a conocer a Boris. Este empresario le hace saber que alguien está boicoteando sus negocios y la noche del asesinato de Tom uno de sus empleados siguió al sospechoso hasta el callejón donde murió Tom, y escuchó el disparo. Boris le pide que le llame en caso de que averigüe algo con la promesa de que hará más justicia para su amigo que la policía.

Simon, como buen genio informático, logra descargar archivos dañados de la nube del móvil de Tom, quien estuvo grabando un vídeo antes de morir. En el audio reconoce la voz de Irina y ya no puede seguir negando la implicación de su novia. Llama a Boris y le cuenta todo. Unas horas después, la policía y el FBI le contactan para decirle que han descubierto la identidad de Irina y que creen que está detrás de Boris por venganza.

Ya voy acabando con el resumen. Vanya, uno de los esbirros de Boris, mantiene a Irina viva (a pesar de que le ordenan matarla) porque se entera de la millonada que ganará Simon. Le ofrece un rescate y, después de que LISA (ahora rebautizada como SIMON) supere la prueba impuesta, Simon descubre la ubicación de Irina y va a buscarla, con los millones que le piden por si acaso. Entre ambos matan a Vanya y se van a casa. Irina envía un mensaje a Boris con el móvil de Vanya para que se encuentre con él (ella) allí, sabiendo que si no lo mata enseguida huirá del país. Después de un enfrentamiento que provoca que la casa arda, Simon tira por las escaleras a Boris. Y colirín colorado, este cuento se ha acabado.

En la reseña de Espía de Dios escribí literalmente esto:
Moraleja: si el personaje con el que tienes el crush no es tu protagonista, entiendo que a este le dejes a veces de lado en favor a tu enamorado; pero eso no debe hacerte olvidar sobre quién debe recaer el peso principal de la historia (en cuyo caso quizá sería mejor para todos que inviertas los papeles). Así no habrá más reseñas sobre mis frustraciones por el poco aprovechamiento de un protagonista.

Y este es un análisis sobre frustraciones del poco aprovechamiento de un protagonista. Sí, Simon tiene un papel activo y un desarrollo que desemboca en un final ¿de redención, podría decirse? Pero es que nuevamente la historia no es suya. Quien desencadena todo es Irina, porque lo que vincula a todos los personajes entre sí es su venganza. La interferencia de Simon consiste en traer a Irina a Estados Unidos, delatar a Irina a Boris y rescatar a Irina de Vanya.

Presidente del Club de Protagonistas que
no son protagonistas. Y la secretaria.

A Gómez-Jurado le ha ocurrido lo mismo que en Espía de Dios. Los personajes secundarios tienen un papel tan trascendental en la trama que la historia no le pertenece a Simon. Además, el motivo de la implicación del protagonista en ambos libros es el mismo (una muerte) y llevan a cabo un desarrollo de la pareja que desemboca en un final igual.

Si bien es cierto que Simon es quien lleva la trama, porque investiga sobre el asesinato de su amigo y luego enreda y desenreda, la historia pertenece a Irina y Boris. Y me da pena en este aspecto: Simon como personaje me gusta, está muy bien llevado porque es alguien ajeno que se ve envuelto sin saber de qué va el asunto y actúa acorde con ello. Y, por si fuera poco, el asesinato de Boris enlaza con varios de los aspectos de su trasfondo: la protección a su hermano (a quien Boris amenaza) y la muerte de su padre, que hasta ese momento no se ha llegado a confirmar si había sido a propósito por Simon o un accidente.

La recreación de esta escena me parece increíble y muy buena. Por ello me pregunto: ¿qué repercusiones tiene para el personaje? Han vuelto sus fantasmas, ¿para bien o para mal? Parece que lo tiene superado, pero revivir la situación tiene que provocar algo. Y esta es una incógnita que no me importaría no despejar porque hay suficiente información en el libro para hacerte una idea aproximada.

No puedo decir lo mismo de la relación entre Irina y Boris, que es inexistente. Adoro las relaciones de similitud y discordancia entre el héroe y el villano (aunque no estoy segura de que pueda catalogarse así este caso). La relación entre Fowler y Karoski en Espía de Dios tampoco era excepcional, ya que solo se encontraban cara a cara en el final. Pero este caso no tiene excusa, ya que tienen un pasado común que Irina quiere solucionar; ni siquiera cuando está siendo torturada hay una mención interesante a cómo se ven el uno al otro (después de que Irina fastidie varios negocios de Boris y Boris haya logrado capturarla antes de que cumpla su objetivo). Para Boris, ella estorba; para Irina, él tiene que morir. No se conocen, no se importan.

Por eso tampoco me fastidia mucho que sea Simon quien mate a Boris (contra quien no tiene nada, si obviamos que tortura a Irina y se mete con su hermano). Irina quiere que muera, pero no hay una reflexión de su enemigo en el sentido de quiero que sepa que he sido yo. Lo que dice es que quiere que sufra, ergo, le fastidia bastante en su negocio antes de plantearse el asesinato.

Ya que estoy hablando de relaciones, ahondemos en la de Simon e Irina. No hay muchos momentos para verlos como pareja, dado el salto temporal, y me imagino que por eso me cuesta un poco entender cómo ha sido su relación antes de la muerte de Tom. Lo único que se dice es que Irina le ha terminado queriéndole y que le preocupaba que se viera envuelto. Supongo que el amor puede justificar que Simon no sospechara mucho de Irina hasta que consigue la prueba del vídeo. A mí no me convence mucho porque Simon ya tenía dudas, solo que no sabía cómo resolver el asunto y era más fácil acallar las pistas.

De hecho, la escena de sexo me parece muy bien planteada en el sentido de que es útil a la trama (se expresan ambos según su modo de ser) y tiene distintas interpretaciones más allá de posturas o penetraciones. ¿Por qué Irina cambia de opinión? ¿Lo usa Simon para evadirse de la posibilidad de que Irina lo haya matado? Se sitúa en el mejor momento posible.

En mi reseña dije que Irina era un personaje incompleto y lo mantengo. Mientras que Simon tiene una progresión gradual (se narra su pasado y cómo le influye en su presente) que culmina con la recreación del Accidente, la muerte de su padre maltratador, Irina tiene un pasado. Y ya. Su presencia en la trama siempre está de fondo. Apenas tiene narración en el presente y es puramente explicativa (qué y cómo ha ido haciendo las cosas, o qué siente respecto a Simon).

¿Ha cambiado desde que dejara a su instructor? ¿Ha aprendido cosas nuevas? ¿Qué opinión tiene sobre Estados Unidos, Simon o Boris? ¿Cómo vive el choque cultural? ¿Cuáles son sus planes de futuro? No hay aproximación a ella, solo dudas. Y se marcha sin resolverlas.

Respecto a Irina también tengo otro problema y es que me encantan las ironías (de verdad, no estoy siendo irónica). La propia Irina es una ironía: consigue el pasaje a Chicago vendiéndose en una web de novias rusas, tal y como años atrás vendieron a su hermana como trata a otros estadounidenses. Y su objetivo es vengarla. Me repatea mucho que nunca se haga mención a este detalle cuando es tan obvio. ¿Qué piensa de ello Irina? ¿Qué opinión tiene de los estadounidenses? ¿Qué pretendía hacer con el estadounidense que cayera en su trampa? Al fin y al cabo podía haberse encontrado con alguien que no quisiera pareja, solo atraer a mujeres de los países del Este. ¿Acaso nunca tuvo miedo de que le ocurriera lo mismo que a Oksana?

En serio, me encanta todo ese trasfondo. Esa es la razón por la que Irina, como personaje, me ha defraudado. Siento que le falta un montón de contenido. Sin embargo, algo bien se ha hecho con ella porque quiero ese contenido. Me ha gustado lo suficiente para querer saber lo que creo justo.

Otros dos personajes destacables serían el Afgano, instructor de Irina, y Arthur, el hermano de Simon. El segundo sirve para el desarrollo de Simon y me gusta su participación. El primero, por el contrario, creo que tiene el único capítulo de completo relleno del libro. Si bien conocer su pasado es interesante, no sirve de mucho porque la fama como Afgano se la ganó posteriormente. El personaje en sí no me parece prescindible porque es importante para Irina pero, en este caso sí, preferiría no haber conocido su trasfondo y que se fuera mostrando en su relación con la niña.

El resto de la plantilla tiene suficiente presencia como para perfilar su personalidad pero apenas relevancia, salvo para llevar la trama. A veces son demasiado estereotipados (el propio Simon es un informático gordo y friki, introducir chiste de The Big Bang Theory), aunque tienen sus particularidades.

Una de las cosas buenas de la perspectiva casi exclusiva de Simon es que la narración se puede permitir chascarrillos de cultura popular (como puede ser gritar que está vivo). Hace más cercano y humano al personaje porque reconoces cosas familiares en lo que dice. Es, tal y como se retrata, un tipo normal. En una trama tan seria se han implementado bien como momentos de alivio.

Por otro lado, al contrario que el siempre mencionado libro de Gómez-Jurado que he leído, se nota que ha querido introducir ciertas parodias en consonancia con la trama. Tal vez necesite una re-lectura, pero a veces no sé si realmente se cachondea de ello o se lo cree, porque ocurre en situaciones serias.

Por ejemplo, hay una escena en la que Simon recuerda cómo desde joven siempre ha protegido a Arthur. Evoca a un grupo de matones que un día se pusieron a acosarle en la calle y los caracteriza literalmente:

La camiseta hace al abusón
«Irrumpo en mitad del círculo, apartando a los adolescentes a un lado. No necesito ni siquiera usar los brazos, soy dos palmos más alto que ellos. Su líder, Calavera, ya es otra cosa. Debe de estar en último curso de instituto, mide metro ochenta y tiene espaldas grandes. Uno de esos matones que se desarrolló muy pronto, descubrió un día que le gustaba que le tuviesen miedo y se hizo una corte de lacayos más débiles. Los veo en el par de segundos que me cuesta alcanzarle: el que le hace los deberes, el que le ríe las gracias, el que aspira a ser líder pero se conforma con ser el músculo. Cuando eres un perdedor como yo, aprendes a distinguir a tus enemigos, a evitarlos. Pero ahora están haciendo daño a Arthur».

Simon es más fuerte que Calavera (a quien llama así por su camiseta), así que le quita el palo de hockey y empieza a pegarle con él. Después de aporrearle, les ordena que se vayan. Todos salen despavoridos. No creo lo que leen mis ojos. ¿Cuatro contra uno y se quedan a mirar cómo le parte la cara a su amigo? No me creo que por ser «líder» de la banda tenga que hacerse respetar. Así no funcionan las peleas, la mayoría de palizas siempre es de varios contra uno. Si no, no irían juntos. Veo la parodia, me río y luego no sé hasta qué punto la ha reproducido (ya sabéis, eso de que si derrotan al líder todos los esbirros huyen).

En la reseña comenté que la perspectiva de Simon limita la lectura porque no hay discrepancia entre el punto de vista y la acción. Y es verdad. Aparte de las Rubias Teñidas, se hace sus propias impresiones sobre la personalidad de los dos agentes de policía: «[e]s un funcionario mal pagado, aburrido, el último de la lista de ascensos. Únicamente Ramírez —mujer, latina, con hijos— lo tiene peor que él, por eso ella hace el trabajo sucio». Nada en la historia, en la acción, te hace comprobar si Simon tiene razón o se equivoca, si acaso solo está viendo la realidad como le conviene o prefiere. Es uno de esos casos en los que el único punto de vista que importa es el del protagonista, el bueno y legítimo. Porque no hay manera de interpretar la situación de otras maneras.

Otra de las cosas que me dolieron fue que en su trasfondo Simon tiene por delante de todo proteger a Arthur. Por eso se enfrenta a grupos enteros de abusones que pueden hacerle papilla y a su propio padre. Y sin embargo, de adolescente una chica que le gusta, Elizabeth, le hace una broma en la que involucra a su hermano. Arthur le pilla con los pantalones bajados y Elizabeth le llama literalmente retrasado. Y no hace nada. Simon no hace nada. Quizá sea yo, como lectora, queriendo que Simon le pegue un puñetazo a una niñata, y que no lo haga está justificado por su enamoramiento. Pero me duele que siendo un tema tan importante para Simon no reaccionara en esa ocasión. Algunos sí, otras no.

El título de la obra me ha tenido reflexionando varios días. Diría que es bastante obvio que, aparte de la cicatriz bajo el ojo de Irina, remite a una herida más profunda y sentimental. Pero tengo serios problemas con esta interpretación porque el libro no me da un gancho al que agarrarme. Lo que le ocurrió a Irina le dejó una huella permanente que ha afectado a todo su comportamiento. Sin ir más lejos, se enfrenta sola contra un jefe de la mafia. Sin embargo no siento que haya un mensaje acerca de cómo ha afectado a su personalidad o expectativas. Se enamora de Simon pese a que sea una herramienta más en sus planes, dejando ver que no es una mala persona; y lo siguiente destacable es que rehúye el sexo, aunque no me queda claro si por problemas reales o porque no quería encariñarse más con él.

En Espía de Dios dije que no me gustaba que hubiera anotaciones que explicaran cosas del contexto (como una herramienta o un monumento). Me alegra decir que en Cicatriz estos comentarios se sitúan en las últimas páginas, como prefiero, ya que no te saca de la historia y son datos muy interesantes.

He querido dejar en último lugar el final de Cicatriz. Lo prometí en la reseña, que iba a rajar de lo lindo del final. Allá va.

Después de que Boris muera y se apaguen las llamas, Simon e Irina pasan unos días en el hospital. Todos le perdonan a Simon que haya robado los millones que la empresa había recibido (incluyendo la empresa que les financia) porque se ha convertido en un héroe que ha terminado con un jefe de la mafia (y además ha devuelto el dinero). A Irina la vigila el FBI, pero no hay consecuencias ni represiones por sus actos. El último capítulo termina con la despedida de Simon e Irina en el aeropuerto.

Y... ya.

De por sí no me gusta. Alguien llama a los primos de Rika y estos buenos hechiceros resuelven todo mágicamente [R: para eso estamos]. No hay consecuencias económicas, ni empresariales. Matar personas te convierte en héroe. Ocultarle información a la policía también. Todo lo que ha ocurrido solo ha tenido como resultado la muerte de Boris y que Irina tenga su venganza. Fin.

Es aburrido y vago. Es contarte en dos páginas que no pasa nada, todo el mundo va a seguir con su vida y no les ha afectado demasiado lo ocurrido. Simon vuelve a su LISA/SIMON e Irina tiene «asuntos que resolver en Ucrania», una solución sencilla para no tener que encajar la pareja de algún modo (por no volver a remitirme a cierto libro...).

Mi calificación de horrible viene de algo más. De alguien más.

Se llama Tom y es el mejor amigo de Simon. Era. Mejor y único amigo. La trama comienza porque le matan. Simon descubre que Irina estuvo presente y por eso la entrega, como forma de «deshacerse» de ella (al fin y al cabo, su amigo siempre le alertó de que podía tener malas intenciones). Y ahí se termina su participación.

NO SE VUELVE A MENCIONAR.

No soy fan de Tom. Lo cierto es que me da igual. Pero me parece un error garrafal que en el último tramo del libro desaparezca por completo. ¡Ni siquiera Simon vuelve a pensar en él! ¡Cero! ¡Y eso que su padre le amenazó con asesinarle si descubría que había estado involucrado de alguna forma! ¡Era su mejor amigo y olvida por completo que murió por culpa de Irina (en el vídeo descubre que estuvo presente)!

Estoy convencida de que al autor se le olvidó. Quiero estar convencida de eso porque no lo entiendo. No entiendo que algo tan importante no esté reflejado en el final. Irina no mató a Tom directamente, pero fue su culpa. Se puso detrás de él para cubrirse de las balas. Cómo no va a ser eso importante, si aún en el final Simon le pide a Irina que se quede a vivir con él. ¿Acaso no sabe que su novia sacrificó a Tom para vivir? ¿Es que ni han hablado de cómo murió? Falta eso. Un recuerdo de que todo comenzó por él. No digo que se retrate que ha sido vengado, porque no hay ni venganza ni salvación para Tom. Pero que no se le haga el vacío, coñe.

El final es la despedida de una pareja que tienen bastantes problemas, y el más gordo de ellos, no está reflejado. Tom se revuelve en su tumba.

Moraleja. Sencilla y rápida: nunca te olvides de los amigos. Antes amigos que pareja, por favor. Me da igual lo que digas. Si piensas lo contrario, tienes un problema de dependencia y bastante gordo. Y más si a tu amigo lo asesinan y ni siquiera le preguntas a tu novia allí presente qué pasó.


(Todas las imágenes pertenecen a sus respectivos dueños).

1 comentario:

  1. Reseña densa, cuanto menos. Pero eh, me la he leído enterita. Al margen de que el libro no me llama mucho me parece una genial reseña, muy sincera (cosa que se agradece) y muy profunda :*

    Acabo de llegar a vuestro blog por casualidad y quería deciros que me gusta mucho cómo lo hacéis (aunque siendo sincera solo me he leído las últimas entradas, pero que muy bien igual). Sin embargo estoy algo enfadada.. ¿cómo es que tenéis tan pocos seguidores? MAL, MUY MAL. Ya, ya sé que el universo blogger está plagado de cuentas dedicadas a la literatura pero hay tanta, tanta paja que los lectores deberían caerse de la burra cuando aparecen unos reseñadores que merecen la pena. Puede el estilo de vuestra mazmorra no sea muy llamativo pero se nota calidad de escritura y dedicación. Por eso quiero animaros mucho a que sigáis con lo que hacéis y no desfayezcáis por el camino.

    Una compañera y yo llevamos un blog (un cutri blog, para ser exactos) y quería ofreceros mi mano amiga por si necesitáis alguna ayudita con la difusión o lo que sea (aunque aviso que las dos somos unas vagas de cuidao, nos gusta mucho dormir la siesta y tal). En serio, me da pena que gente que se lo curra tanto no salga a flote en los maravillosos mares del internés.

    Una reseña tan extensa se merecía un comentario de igual longitud, o eso creo.
    ¡Nos leemos!

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