Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

miércoles, 8 de junio de 2016

La Niebla, Stephen King

Título: La Niebla
Autor: Stephen King
Sinopsis: El maestro se supera a sí mismo... en aterrar. He aquí una serie de historias -unas, horripilantes en su extravagancia; otras, tan terroríficas que disparan el corazón- que son el producto más acabado de una de las más poderosas imaginaciones de nuestro tiempo. En La niebla, historia inicial del libro, extensa como una novela, un supermercado se convierte en último bastión de la humanidad al invadir la tierra un enemigo inimaginable...

En los desvanes hay cosas que conviene dejar tranquilas, cosas como El Mono...

La más soberbia conductora del mundo le ofrece a un hombre El Atajo de la señora Todd, para llegar antes al paraíso...

Editorial: DeBolsillo
Número de Páginas: 320

Hace poco me releí La Niebla por puro gusto personal. Al mismo tiempo intenté verme la película que hicieron en 2007, pero desistí porque los tentáculos y los bichos comiéndose a la gente eran demasiado asquerosos para mi corazoncito de dragona [L: JAJAJA]. Así que me quedé sólo con el libro, donde al menos podía poner coto a mi gráfica imaginación.

El volumen de La Niebla es una colección de relatos cortos que abre boca con el que le da el título y que incluye, además, El Mono y El Atajo. El Atajo, no sé porqué, nunca he logrado terminarlo [R: tampoco es nada del otro mundo], de modo que sólo comentaré El Mono brevemente aparte del la historia principal. Esta vez la sinopsis es más un resumen de lo que contiene el libro que una sinopsis en sí, aunque especifica bastante bien de qué trata La Niebla.




El último bastión de la Humanidad es, aparentemente, el supermercado de un pueblecito de Maine (otra vez, porque TODO pasa en Maine [R: ¿cómo iba a suceder en otra parte? Ya estás muy vieja, Green, deberías retirarte y darme el maldito tesoro, ¡sé que lo guardas debajo de las zarpas!] [L: Ponte a la cola, bruja]) durante la invasión de un montón de monstruos salidos de los cuentos de Lovecraft. La historia nos presenta a David Drayton, el protagonista y narrador, y su familia antes, durante y después de una terrible tormenta eléctrica que azota el pequeño pueblo de Bridgton y parte del condado. Tras el paso de dicha tormenta, que ha provocado bastantes destrozos en las fincas y casas de la zona, David, su hijo y el vecino de al lado viajan a Bridgton para reponer provisiones, no sin antes notar que un extraño cúmulo de niebla se desliza por encima del lago adyacente a las fincas.

Sin darle más importancia a eso, David coge lo que ha ido a buscar en el supermercado, que se encuentra bastante atestado porque los estadounidenses se ponen a acumular comida en cuanto falla el tendido eléctrico, y hacen cola para pagar. Entonces llega la niebla [L: Y un hombre con una pirámide por cabeza…], la misma del lago que a David le ha parecido tan peculiar pero a la que no ha dado importancia.

Y es, entonces, cuando empieza la fiesta [R: ¡party hard!].

Hasta ese momento se había ido preparando un clima de tensión en la narración de David con pequeños detalles como las descripciones de ciertas cosas, aspectos de lo que iba pasando y los comentarios de un proyecto militar llamado Punta de Flecha, del que no terminamos sabiendo mucho pero del que podemos imaginar todo. Cuando la niebla cubre el pueblo, el supermercado está lleno de gente, entre la se encuentran algunos personajes simbólicos de los que hablaré luego, que se empieza a poner muy nerviosa. Varias personas salen a la niebla, aun después de ver que hay cosas ahí fuera que se los pueden comer si los huelen, ya bien sea porque quieren ir a buscar a los suyos, no se creen de verdad lo de los monstruos o directamente quieren escapar del supermercado y embarcarse hacia un lugar más seguro [L: It’s a trap!!].




En sí el relato no parece que tenga mucho, pero en el fondo tiene bastante. Si quitamos a los monstruos, es la historia típica del devenir humano durante una crisis insalvable, un relato sobre la supervivencia y de lo que uno está dispuesto a hacer para mantenerse vivo, haciendo uso de su moral y su ética o no.

En La Niebla no hay héroes, no hay ninguna lucha real del Bien contra el Mal como tal, no maniquea al menos. La Niebla es superviviencia, es ansiedad, es locura y paranoia, es esperanza. Nos encontramos con un grupo de personas, cada una con su más y sus menos, que se enfrentan a lo que ellos creen que es el Fin de todo y que, aún así, quieren sobrevivir, escapar de ese Fin. Algunas de esas personas se rinden, otras echan mano de su racionalidad y otras se aprovechan de la desesperación ajena para encumbrarse y sentirse poderosos.

Lo demás, como se suele decir, es historia.




La verdad es que la primera vez me costó bastante pensar de dónde habían salido los monstruos de la niebla, pero cuando releí el libro una segunda y tercera vez, me di cuenta de que podían hasta existir varias posibilidades, más teniendo en cuenta que estos monstruos no sólo salen en esta historia.

Yo llegué a la conclusión que quizá fuese la más obvia: La posibilidad de que la super tormenta del principio del libro provoca que, en la base militar cercana al pueblo, se liberase la Niebla (porque los militares atrapados en el supermercado se suicidan nada más ver lo que se les ha echado encima, cosa normal si sabes qué podía pasar si la Niebla salía del complejo), una sustancia que abre un portal a una dimensión habitada por los monstruos tentaculares, insectos y diversas criaturas que atacan a los habitantes de Bridgton [L: /Silent Hill] si estos se internan en la Niebla.

Al principio parece que esa Niebla sólo cubre el pueblo y alrededores y que es finita aunque se vaya desplazando, pero luego, cuando David y su hijo logran escapar en el coche, se nos muestra que la Niebla ha cubierto, si no todo Maine como podemos pensar, todo el mundo [L: /todo EEUU] como especulan los personajes. Como la narración deja un final más que abierto para que el lector reflexione con lo que ha podido ser de la Humanidad o los pocos personajes que lograron salir del supermercado, se puede llegar a sentir cierto desasosiego por no tener los cabos atados. ¿Qué pasa en realidad, qué pasará, sobrevivirán David y los suyos? ¿Está Steph, la esposa de David, realmente muerta, podrían reunirse con ella? ¿De verdad la civilización se ha ido al garete? ¿La Niebla cubre todo el planeta, sólo Estados Unidos, sólo Maine o llega hasta la propia troposfera y, por tanto, no hay salvación posible [R: los malditos americanos jodiendo al resto del mundo, como de costumbre :/]?

Nunca lo sabremos, sólo podemos especular.

Al ser un relato y no una novela como tal, el final de King no resulta realmente atropellado, como en muchas de sus otras historias, por haberlo pensado en apariencia en el último momento. La narración en primera persona de David te cuenta la experiencia por episodios y se hace bastante rápida y ligera. Tampoco se hace muchos spoilers para el lector adelantando hechos con un «Uy, pues luego veríais lo que me deparaba el futuro» y cosas así, recurso común en las narraciones de King para generar falsa expectación o interés. Quizá sea porque es un libro más viejo y no había adquirido del todo esa mala costumbre o porque, sencillamente, es un relato y no quedaba mucho espacio para los spoilers, pero se agradece. Yo, al menos, me pude imbuir bien, incluso cuando hacía las relecturas.

Pasando a otro tema, los personajes están lejos de ser extremadamente complejos o necesariamente interesantes.

El protagonista, David, es un padre de familia que trabaja de artista publicitario y que no tiene ni tuvo problemas de alcohol o drogas (lo señalo porque parece ser un monotema para King, motivos personales aparte). El único conflicto que tiene para con los demás supervivientes es que aunque él intenta encabezar de forma racional a los demás, choca contra el muro que separa a muchos pueblos de los “citadinos”: «Tú no eres de aquí, así que no me mandas/Crees que soy un paleto, te crees mejor que yo, pues no me mandas.»

Obviamente eso sólo sucede al principio, cuando no ha muerto tanta gente como para que a los pueblerinos les dé igual de dónde venga cada uno. Salvo eso, David es un protagonista, normal, sin mucho de lo que rascar pero que se preocupa por su hijo y al que quiere salvar por encima de todo. Es tenaz e inteligente y, a cada problema que se presenta dentro del supermercado, busca maneras para solventar el contratiempo a pesar de que, como cualquier hijo de vecino en una situación similar, tiene un miedo terrible. Es David quien encabeza la idea de salir y no permanecer en el supermercado para siempre, quien organiza la ronda de exploración hasta la farmacia y quien se atreve a dar el primer paso para alcanzar el coche, apoyándose siempre en la figura de Oliver. Creo que son buenas características porque no son cosas que haría intrínsecamente como personaje, sino cualquier persona con el valor suficiente.

Los otros supervivientes del supermercado podrían haber sido así y, de hecho, Oliver, aunque no tenga la voz cantante porque la narrativa es la de David, podría haber sido buen líder de grupo apoyado en el protagonista. Oliver, el cajero, es quien sabe manejar la única arma que se encuentra en el supermercado y quien salva a algunos de que se lo coma un bicho. Me dio penita que se muriera justo antes de alcanzar el coche. [G: Anda que King hace que se coman a alguna de las señoras que van con David, no, tenía que ser Oliver] [L: Las señoras amenazaron a los bichos con contárselo a sus madres si intentaban comérselas (?)].

Otro personaje destacable es la señora Carmody, o lo que yo creo que es el símbolo de la estupidez religiosa y supina que todavía perdura en los Estados Unidos de América [R: no lo cree. Es.]. Esta señora es la cara irracional, dogmática y adoctrinada de su sociedad y lo muestra empezando a predicar sobre el Apocalipsis tras la primera muerte a tentáculos de los monstruos. Poco a poco va comiéndole el coco a los demás. 

Está convencida de que el Fin del Mundo ha llegado y que todo es culpa de los pecadores. Llega a condenar a las mujeres de ser liberales y pecadoras y a incitar al sacrificio humano de un ser puro, un niño, para que las bestias se vayan [L: ¿Por qué siempre se proponen sacrificios y no, qué sé yo, orgías del fin del mundo? Así si sale mal nadie te lo reprocha]. Podríamos decir que la mujer está loca y que es absurdo hacerle caso, pero la gracia radica en que su labia unida a los hechos hacen que gran parte de los supervivientes deseen creer en lo que dice, en que todo se arreglará si la obedecen. Es un reflejo de lo que muchos predicadores y políticos hacen: manipular a los débiles y asustados para que hagan lo que quieres.


Carmody es esa a la que le tiran la lata, y con razón


Por supuesto, ella y su grupo se quedan en el supermercado, así que sólo podemos especular sobre su suerte cuando David y su hijo huyen en el coche [L: Como la orgía seguramente no caló, yo digo que se pasaron con la idea inicial y se fueron sacrificando unos a otros hasta que el último tuvo que hacérselo a sí mismo, refunfuñando, por supuesto].

No hay mucho más reseñable en materia de personajes. Comenté arriba sobre los militares que se suicidan. El vecino idiota de David que les acompaña al supermercado es carne de cañón también, al igual que todos los demás personajes sin nombre. Luego tenemos a un personaje femenino, que sé que tiene nombre pero del que no me acuerdo, que sirve para... que David sea infiel por la tensión y el miedo y luego... nada. Es algo que no aporta nada. Ya sé que esto es como cuando pasó lo de los misiles de Cuba, que mucha gente cometió fornicio adúltero pensando que el mundo se terminaba, pero... leche, esto es un relato, si no aporta nada y encima usas a la mujer como trozo de carne, quítalo. Malas manías, King, malas manía.

En general es un relato interesante, a mi parecer. No te resuelve mucho, no llega un iluminado diciendo que sí, que los monstruos salieron del complejo militar con la niebla y blablabla. No, nada de eso. La Niebla es algo simple, te engancha porque quieres saber qué pasará con los humanos. Es tan simple como que al autor se le ocurrió escribir esta pequeña historia mientras hacía la compra y una niebla muy espesa se levantó de pronto en su pueblo (tiene sentido). ¿Qué pasaría si un grupo de personas se quedara encerrada en un super y tuvieran que sobrevivir a la invasión de un montón de bichos tentaculares y asquerosos?

Pues ya sabes qué pasaría.

¿Y qué pasa con El Mono?

El Mono es un relato aún más corto, de un hombre que regresa a su vieja casa familiar y cuyo hijo menor encuentra un mono de juguete (de esos sonrientes con platillos) en el desván. El padre se aterroriza porque fue un juguete que él tiró, sin que nadie más supiera que lo había hecho, a un pozo seco cuando tenía nueve años [L: Eso le pasa por guarro]. A través de ese recuerdo inicial saltamos al descubrimiento del juguete por el el protagonista cuando era niño y de cómo llegó a la tesitura de tirarlo al pozo.

Resulta que el mono, cuando entrechoca los platillos sin que nadie le dé cuerda y de forma inesperada, provoca la muerte de alguien del entorno del dueño.

Nunca se llega a saber realmente si el mono es el causante o si es simple casualidad o el delirio del niño, pero la forma en la que el relato está narrado da pie a múltiples interpretaciones además de sentir un abanico amplio de emociones aparte del miedo, el asco y la tensión desesperada por saber qué demonios pasa con el mono y por qué es así. No hay origen, no hay respuestas. Es un viejo juguete que está roto... o que parece que está roto [R: como la sociedad].

En resumidas cuentas... Si te gusta Stephen King pero no que te asusten, la Niebla es una buena opción por no ser demasiado fuerte ni una historia demasiado larga.





LO MEJOR... La variedad de monstruos salidos de la Niebla. La narración de David no se hace pesada.

LO PEOR... Podrían haberse rellenado algunos agujeros con información, a mí gusto. Realmente no me gusta el final abierto.

(Todas las imágenes pertenecen a sus respectivos dueños)

Otras reseñas:

Adicción por los buenos libros juveniles

La Cueva del Escritor

2 comentarios:

  1. Hola! La niebla es una película que, si bien no la considero de mis favoritas, siempre la veo cuando pasa en la televisión. Me gusta y por eso decidí leer el relato. El final es completamente diferente y creo que me gusta más el de la adaptación.

    No he tenido la oportunidad de leer muchas historias de King. Pero me he apuntado El mono porque me llamó la atención.

    Saludos!

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    1. ¡Hola, gracias por pasarte y comentar!

      La verdad es que yo no sabría decir qué final me gusta más, leí el de la película y lo comparé con el libro y... Bueeeeno. Andan ahí ahí al mismo nivel. Los finales casi nunca son el fuerte de King, dónde va a variar.

      El Mono da mucho repelús, espero que lo "disfrutaras" XD

      Green.

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