Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

martes, 17 de noviembre de 2015

Análisis: El gremio de los magos, Trudi Canavan

Título: El gremio de los magos
Autor: Trudi Canavan.
Sinopsis: Cada año los magos de Imardin se reúnen para realizar, junto con la guardia real, una gran purga de las calles de la ciudad: la vacían de vagabundos, pícaros y maleantes. Son maestros en las diversas disciplinas de la magia, y saben que nadie puede oponérseles. Pero su escudo protector no es tan impenetrable como creen.

Porque Sonea, una joven de origen humilde, está furiosa tras ver que su familia y sus amigos van a ser expulsados de la ciudad. Toda la rabia acumulada por años de injusticia va concentrada en una piedra que Sonea lanza contra las fuerzas del orden. Para sorpresa de todos, la piedra atraviesa la barrera invisible y derriba a uno de los magos.

El peor de los temores del Gremio se ha hecho realidad: hay un mago sin educar en las calles. ¡Un mago fuera de la nobleza! Deben encontrar a Sonea cuanto antes, porque se trata de una persona con un poder tan enorme que, descontrolado, representa una amenaza tanto para quien lo posee como para el resto de la ciudad.

Editorial: Debolsillo.
Número de Páginas: 441.

¡Bienvenidos una vez más a mi sección! [R: sighs] Frederika a vuestro servicio.

Hoy vengo a hablaros de este libro, que es un bestseller en todo el mundo [R: sighs] y que ha recibido aclamadas críticas por todas partes. Si os soy sincera, no leí la sinopsis porque Lyra tuvo la amabilidad de prestarme el libro y contarme más o menos la trama. Así que puedo deciros que Sonea parece mucho más interesante en esos tres párrafos de lo que es en realidad y que parece que nos vamos a meter en un mundo de desafíos e intrigas... [R: sighs] Nada más lejos de la realidad.

Bien, El gremio de los magos [R: sighs], aunque debería llamarse de los suspiros porque he llegado a contar [R: sighs] más de dos suspiros por página en ocasiones y de cuatro a cinco por capítulo [R: sighs] promete una historia interesante: la nobleza contra los civiles; los magos enfrentados entre sí por una tensión latente entre aquellos que apoyan la Purga y los que no; el empleo de la Purga como método cruel para examinar una sociedad a fondo.

Pues no.


En realidad El gremio de los magos es la historia de cómo unos magos intentan capturar, durante semanas, a una chiquilla y que tarda más de la mitad de sus páginas en entrar en materia. Sinceramente, dudo que a nadie le interesen las barriadas: lo que queremos es a los magos, lo que queremos es la magia, el desafío, las contradicciones, la toma de decisiones. [R: sighs] Lamentablemente tarda mucho tiempo en aparecer este factor y, además, hasta que nos metemos en el Gremio vamos a decir que los magos no parecen ni amenazantes ni nada, solo unos patosos mediocres de cuidado. Es una idea que intenta desbaratarse, sin éxito, hacia el final del libro.

En sí, la historia no tiene un desenlace especialmente bueno. A decir verdad, no lo hay. El libro consiste en un prólogo de más de cien páginas, un nudo con un conflicto un poco cutre y una «resolución» sin emoción que, además, aparece nada más plantearse el conflicto. Podría perdonarse si la historia se centrara más en el mundo de los magos, que es lo que se nos promete, o en la resistencia, que es lo que dice la sinopsis, pero no obtenemos ninguna de las dos.

A ver, el concepto, la idea, es buena, pero la autora se va por las ramas y no tiene ni idea de cómo volver al punto de partida. Tan perdida está que no da tiempo a establecer las leyes de la magia y, por eso, cuando nos presenta una supuestamente terrible transgresión —en las cinco últimas páginas, por cierto, o al menos es entonces cuando cobra importancia el hecho— no puedes más que encogerte de hombros porque los magos y su sociedad te dan igual, no han calado, no te ha dado tiempo a apreciarlos. Se supone que la historia trata de las diferencias sociales, pero al final es seguir la persecución de Sonea, asistir su «evolución» y poco más.

Por otra parte los personajes son, cuanto menos, planos y aburridos [R: malditas sean las ganas de doña Canavan de inventar nombres que todos son iguales: Darlen, Elben, Farén, Ranel, Rothen, Lorlen, Jolen…] y la primera de ellos es Sonea, que no hace más que ser arrastrada de un lado a otro durante toda la historia y cuando llega el momento de poner a prueba su fortaleza y capacidad de decisión, cambia de un momento para otro de opinión. No os diré sobre qué, aunque cuando lo vayáis leyendo resultará evidente. Entre todos los don –en no recuerdo cómo se llamaban los dos magos simpáticos… El más mayor tiene algo de interés pero tampoco es un personaje destacable. Lo mismo se puede decir de Cery, el interés romántico de Sonea, que tiene varios capítulos de relleno que no aportan nada ni a su desarrollo como personaje ni a la historia. En cuanto a los magos, lo dicho: se quedan todos a mitad porque el libro no comienza hasta más allá de la página 200 [R: hasta la 239, para ser más concretos. El resto bien podría haberse reducido a menos de 50 páginas como muchísimo].

La traducción es bastante mala, aunque no terrible, y como una servidora ya ha leído mucho en inglés y puede más o menos adivinar qué ponía en el texto original, pues vamos a decir que la prosa es simple pero aburrida y sin sentimiento. No tiene momentos de tensión, ni tampoco de gran introspección. Es como ver seguir línea sin picos hacia arriba o hacia abajo. Aparte, encontramos perlitas como: «aire deliciosamente cálido». Vaya, doña Canavan, no tenía ni idea de que se pudiera saborear el aire. ¡Cuénteme su secreto, por favor! [G: El aire sabe a... fresa]

En cuanto a la estructura del libro, lo dicho... Se queda sin desarrollar y el conflicto que debería atraerte para leer el resto de la trilogía es tan débil y está tan mal planteado con un personaje que no ha tenido la menor relevancia que no se cómo puede enganchar a nadie, pero bueno.

En fin, no puedo recomendar este libro a nadie. Lyra dijo que se entretuvo y me imagino que la gente que adora El gremio de los suspiros debió ver algo especial que a mí se me ha pasado. Quizás es que he leído demasiado y veo todos los errores de una escritora primeriza y que no sabe ni hacer personajes ni historia, aunque tenga bases prometedoras. Es evidente que soy una brujita sibarita.

Con todo, no puedo dejar de señalar que si esto se llama Las crónicas del mago negro, habría estado bien, no sé, meter el tema del mago negro mucho antes en la historia y con una verdadera repercusión [R: sighs].

A partir de ahora, queridos lectores, entramos en materia de SPOILERS así que leed bajo vuestra propia responsabilidad.



Vamos a ver. Como ya he comentado antes, no tiene nada del otro mundo, aunque la base, lo que nos prometían en la sinopsis [R: jamás te fíes de las sinopsis. Siempre mienten. Para bien o para mal.] no sucede. En la sinopsis se nos habla de la diferencia de clases, de cómo Sonea acabaría siendo una especie de representante de la inconformidad de más pobres de la ciudad, y que su corazón lleno de odio y desprecio por los magos desataría como un buen catalizador una historia de enfrentamientos y cambios [R: VIVA LA REVOLUCIÓN] [G: VIVE LA FRANCE] .

Pues nada. Que no, que no pasa.

El libro se divide en dos partes. Una primera que se centra en que Sonea es perseguida y escapa una y otra y otra y otra y otra y otra vez de los magos, que quedan como lo estúpidos de turno y pierde toda la tensión narrativa —que ya se vuelve inexistente a lo largo del resto del libro— y que te hacer querer suplicar a gritos que la cojan de una puñeterísima vez porque es evidente que será entonces cuando empiece la historia, lo interesante. Porque esas 228 páginas son puro relleno inservible para alargar una tensión artificial, ya que sabemos que, de una forma u otra, Sonea acabará en el Gremio. Si se hubiera profundizado en los vínculos emocionales de Sonea con su familia, con la gente de las barriadas, habría sido interesante. Si se hubiera profundizado en la situación social de los pobres, no habría estado mal. Si se hubiera tratado la sociedad de los ladrones habría sido soportable.

Adivinad.



¡No, no pasa nada de eso!

Primero porque no se nos llega a presentar a la adorada familia de Sonea hasta prácticamente el final de la segunda parte, y salen dos páginas para huir escopetados porque la niña ha incinerado una mesa. Segundo, porque lo que se nos muestra de las barriadas es muy vago: un hogar para niños pobres que se quedan mirando a Sonea. Calles sucias. Un grupito de chicos malos que intentan capturar a Sonea para cobrar la recompensa y el grupo de Cery —interés amoroso— de la prota, que eran viejos amigos de ella y la protegen contra todo mal. Doña Canavan, si quiere hablarme de pobreza, haga el favor de esforzarse un poco más.

El resto de la sociedad no pinta nada; es un borrón que está de fondo y poco más y que quieren hacernos sentir que es triste y cruel y todo eso. Ajá, de acuerdo. Teniendo en cuenta que esto iba de diferencias sociales… ¿No sería mejor idea enfatizar las experiencias de Sonea y los demás en vez de… pasarlas tan por alto? Sí, pasan hambre. ¡Woah!

En cuanto a los ladrones…



Creo que aparecen dos en toda la historia. Uno para negociar con un mago. El otro para aceptar a Sonea y meterla en una habitación subterránea para protegerla y a la vez obligarla a practicar magia y que así les sirva en el futuro. Comprensivo y majete, aunque nosotros sabemos que no lo es, queda super guay al poder escapar de un mago haciéndole quedar en ridículo y luego desaparece del mapa excepto para contratar a Cery, que es tan secundario e innecesario que la autora debe meterlo a la fuerza para que no nos olvidemos de él.



Así se cierra el tema de los ladrones y por fin, ¡por fin!, capturan a Sonea y te dices: ahora empezará lo interesante. Ahora por fin veré por qué esto es un best seller y cómo es la sociedad de magos y cómo…

Sonea pasa el resto del libro, excepto en una escena, en su habitación.

Vamos a ver. Los magos aparecen antes, buscando como patos desesperados a Sonea y demostrando lo inútiles que son una y otra vez. No sé si doña Canavan lo hace para que les perdamos el miedo, nos riamos de ellos o es que no sabe cómo hacer villanos [R: me decanto por un mix]. En cualquier caso, la única vez que los vemos actuar normal es porque Sonea y Cery, que están escapando de los magos, deciden meterse en el Gremio a cotillear. No sólo eso —se nota, Cery, que quieres proteger a tu amada, Y ENCIMA SE SUPONE QUE TENGO QUE CREERME QUE ERES LISTO— sino que se escapan sin que nadie les vea. Esos magos capaces de sentir a personas al otro lado de paredes y tal no se percatan de que tienen intrusos en sus dominios porque, según Cery, son tan confiados que saben que nadie se atrevería a acercarse.

Y así debería ser. A menos que seas un idiota que lleva a su interés amoroso a la boca del lobo y se ríe de ello porque es supuestamente un momento de tensión. Yo estaba suplicando porque les cogieran.

Sigo sin creerme que no tengan barreras mágicas, de verdad. 


En cualquier caso, sigamos con los magos. Aquí empieza la parte más explicativa y con mayor resumen narrativo del libro, porque claro, Sonea no sale de su cuarto y sólo puede aprender cosas preguntando a Rothen [R: he tenido que ir a buscar el nombre] y con este dando largos discursos. ¿Es aburrido? No, porque quieres saber sobre los magos. A decir verdad, para mí fue la única parte que mereció la pena. El problema, de nuevo, es que todo está muy condensado para que al final no nos cuenten tanto. Si hubieran sido datos que se dispersaran a lo largo de las 400 paginitas que tiene el libro habría estado mucho mejor. 

No diría, por otra parte, que el tema de la magia es original, aunque sí resulta atractivo que se trate de algo mental. Con todo, la magia no juega un papel importante en El gremio de los magos. Es sólo un medio para que Sonea resulte peligrosa y para justificar que los magos dominen el mundo que, además, parece ser super tranquilo por miedo a la guerra entre hechiceros. Si se hubiera desarrollado más este aspecto y la narración no hubiera sido tan vaga —hasta el punto de dar una impresión de que el mundo de los magos es chachi piruleta porque quitando a uno o dos, todos son un poquito estrictos y poco más— habría sido realmente interesante de leer.

Nada de esto se trata en este libro así que no puedo hablar más de ello, ni tampoco de los siguientes, que no tengo intención de leer.

En fin, que Sonea sigue erre que erre con no querer pertenecer al mundo de los magos y es tan inteligente que no comprende que no la van a dejar irse con sus poderes intactos, sobre todo después de explicarle que un mago explota o hace mucho daño si no se controla su energía. Por este motivo, doña Canavan hace que Sonea se sienta indignada con Rothen por mentirla [R: oye, me encanta que crea en el primer mago de turno que le dice que quiere ayudarla y no en el que lleva dos semanas enseñándole a controlar su poder y que incluso le ha permitido echar un vistazo a su propio pasado. Sonea es una mujer fuerte, independiente y con mucho carácter. También con unas ideas bien asentadas, sí, lo suficiente para que supere su desprecio tan proclamado a los cuatro vientos por los magos en… dos semanas.] y prefiera confiar en un mago llamado Fergun completamente sospechoso, porque todos los plebeyos saben que los magos les odian y jamás aceptarían a uno de ellos dentro de su Gremio, de ahí la Purga y tal que se supone que es el centro de la historia, que le dice que la ayudará a escapar porque sabe lo que es que te fuercen a ser mago y que podrá mantener intactos sus poderes.

Ajá. Bueno, Sonea confía en él, Cery consigue entrar al Gremio y que lo lleven a ver a Sonea —teniendo una de las conversaciones más cortas e intrascendentes del libro— y luego el mago en cuestión secuestra a Cery y lo deja encerrado para chantajear a Sonea y se convierta en su aprendiza en una especie de juicio que habrá porque Rothen y este señor se pelean por la tutela de Sonea.

Sonea, claro, cede pero un amigo de Rothen sigue al mago secuestrador y se da cuenta de que se trae algo entre manos. Cuando Sonea miente a los magos, el amigo salvador encuentra inmediatamente después a Cery, lo trae en dos páginas al juicio, se descubre la verdad y se acaba la historia.

Bueno, «se acaba».

Resulta que uno de los magos, el Administrador o algo así, lee la mente de Sonea y descubre que el Gran Mago está haciendo un ritual de magia negra —que Sonea vio casualmente cuando se colaron al Gremio— y eso es terrible y tienen que derrotarlo. Se lo dice esto a una chica que comprende tan poco como el lector sobre lo que significa beber sangre de otra persona y la mete en sus planes. A una plebeya que ni sabe hacer un conjuro.



Bueno, si os podéis creer eso u os parece lógico, o no esperabais que el Administrador amenazara a Sonea o le borrara la memoria o hiciera algo para que no diera problemas o se le fuera la lengua mientras los demás magos deben cazar al hombre más poderoso de todos ellos y que encima es un genio muy joven… Pues nos gustan lógicas distintas, supongo.

En fin, Sonea decide quedarse en el Gremio porque no son tan malos y quiere aprender magia —como querría cualquier otra persona— y reconoce que quiere a Cery como amigo pero no está enamorada de él.

Fin. 

Aleluya, pensaba que nunca se acabaría.

Es una historia muy simple. Con esto no quiero decir que «simple» equivalga a «malo». El nivel de una novela se define por el trabajo que se vuelca en ella, sin importar su nivel de profundidad. El gremio de los magos es, para mí, mediocre a más no poder. No tiene buenos personajes —pronto entraremos a ello— ni buena narrativa, ni un buen lore, ni siquiera una buena historia. Es vaga a morir, con muy mal ritmo narrativo y ni siquiera tiene altibajos. No todas las historias deben ser tensas, pero sí tener conflictos. Sin conflicto no hay drama y sin drama no hay historia.

El poco conflicto que hay se diluye hasta casi olvidarse y de nuevo te preguntas de qué va este libro aparte de secuestrar a Sonea y llevarla de un lado a otro con la chica mirando al infinito, pensando que es inútil [R: Nota, lo es.] y los hombres peleándose literalmente por ella.

Supongo que es por eso que se trata de un best seller.

Los personajes...


—Sonea.


Un personaje que debería haber sido el catalizador de una situación que ya está ahí desde hace mucho: el miedo a que surja un mago por ahí suelto que no sea noble; el miedo a tener que incluir a las clases bajas en el poder. Un personaje fuerte, con capacidad de decisión y que haga moverse la trama.

En su lugar tenemos a una chica que, al contrario de lo que nos dice la sinopsis, no busca cambiar nada. Prácticamente la obligan a lanzar la piedra que rompe la barrera. Después se dedica a dejarse llevar de un lado a otro, pidiendo disculpas pero sin tomar ninguna iniciativa. Esto es lógico porque es una niña asustada, pero la narración se enfoca tanto en su pasividad y en su impotencia, más que en su miedo o frustración que se vuelve terriblemente anodino de leer. Tal y como se presenta no debería ser nada excepto una chinita en el camino de los magos y ya. En su lugar se convierte en el centro de la historia, por quien todo el mundo está interesado y… ¿De verdad me estáis diciendo que, existiendo los magos «naturales» no ha habido jamás uno fuera de la aristocracia? Con el complejo de Zeus que tienen los nobles, permitidme que me ría y muy fuerte.

Sonea es especial porque, claro, tiene que ser la maga más fuerte de la generación y además capaz de aprender en parte a dominar los poderes por su cuenta por la ciencia infusa de Soy la Protagonista Ergo Soy Especial. Fascina a quienes la rodean por esa misma ciencia infusa que no termino de comprender ya que parece más bien una muñeca sucia que mira a la nada de forma constante o te frunce el ceño, se cruza de brazos y te gruñe que la vida no es justa. Bueno, excepto cuando le da por pensar —a pesar de que la narración te asegura que está aterrorizada— que puede manipular a los magos. Por suerte pronto comprende que eso es imposible, algo que no deja de hacerme gracia ya que Sonea es tan espesa que habría sido divertido leerla creyéndose superior a los magos. 

«La mujer le había hecho una reverencia. Eso era raro. Perturbador. No comprendía qué significaba». [R: Hija mía, más tonta y no naces. Es decir, hasta una niña de 10 años se daría cuenta de que un criado te tiene miedo porque tienes una magia incontrolable que puede explotar de un momento a otro.]

Aparte de sufrir el terrible complejo de Soy Especial, Soy Diferente sin que haya una motivación para ello o se explote el tema, Sonea es un mal personaje. ¿Por qué? Porque los personajes han de mover la historia. Son ellos los que importan, en especial si eres la protagonista. Sonea nunca ha sido revelada como un narrador testigo, que, por cierto, no es protagonista de la historia porque sigue al que sí lo es, así que cae en sus manos la responsabilidad de hacer avanzar la trama.

Como es más fácil hacer que la lleven de fardo de un sitio a otro, doña Canavan decide que los hombres se peleen por ella y sean ellos los que desarrollan la historia. Así que Sonea es un mal personaje, sin importar su sexo, porque no representa a su clase. Lo máximo que hace es mirar como un gato malhumorado a Rothen y echarle en cara algunas cosas. Por lo demás importa tanto como un florero.

«Bueno, Rika, pero el título es El gremio de los magos, no Sonea y el gremio de los suspiros.»

Si Sonea hubiera querido estudiar el Gremio con los ojos de alguien recién llegado se lo habría podido perdonar un poquito, pero es que ni eso. El Gremio se ve por encima y el libro acaba cuando decide convertirse en aprendiz, así que venga ya.

—Ceryni

Pues… No tengo mucho que comentar de él. Plano, con muchas escenas de relleno que no sé si sirven para demostrar lo poco que importa Sonea o para que veamos que está enamorado de ella, algo que no comprendo. ¿Se puede enamorar uno en dos días? ¿O en semanas? ¿No es eso un crush? Me cansa un poquito que los autores confundan amor, romance, enamoramiento, deseo sexual y crush. Cery en todo caso está encaprichado de Sonea, no hay amor en sus acciones, solo algo de estupidez, honor de ladrón y de amigo.

Algo que no deja de sorprenderme ya que lleva años sin ver a Sonea.

Doña Canavan, creo, quiso dar la impresión de que Cery sería importante porque iba a tener una ruta propia donde mata por primera vez a una persona.

¿Y…?


No pasa nada tras eso. Cery no cambia ni una pizquita.

Por lo demás, Cery es el recurso de doña Canavan para intentar meter un conflicto en Sonea pero como dura dos páginas su uso es paupérrimo no, lo siguiente.

—Rothen

Creo que es el único personaje decente (narrador) de la historia. Un mago ya entrado en años cuya vocación es enseñar, sin muchas más expectativas y con una personalidad dulce. La verdad es que la mitad de sus capítulos sobraban excepto para contarnos que [R: OMG SURPRISE] Sonea se había escapado otra vez y que debía ser una chica muy especial. Podría habérsele usado para hablar de forma más extensa de los magos pero bueno. Su papel es el del Mentor, clásico del Viaje del Héroe, y cumple sin problemas con ese papel, además de que nunca llega a salirse de su personalidad. Tampoco es que sea el personaje más profundo que se haya visto jamás, pero para un primer libro es bastante decente.


—Los otros.


El resto de magos que aparecen no tienen realmente más importancia que de perseguir a Sonea, quedar como ineptos, salir de fondo, secuestrar a Sonea, salvar a Cery, secuestrar a Cery y proclamar de qué irá la siguiente entrega, así que no merecen que se les preste atención.

Lo mismo podría decir del grupito de Cery, que están para proteger a Sonea y después no se les vuelve a mencionar. Igual puede decirse de la familia de Sonea, que es la excusa de ella para no querer aceptar la magia en lugar de añadir sus ideales a la mezcla.

Por cierto, no deja de hacerme gracia la escasez de personajes femeninos en un mundo supuestamente más igualitario —bueno, depende, en realidad, del momento que estés leyendo. A veces doña Canavan tira para el medievalismo más clásico y otra veces parece haber creado una sociedad diferente—. Creo que aparecen Donia, la novia del jefe de la pandilla de Cery, una maga sanadora y… Ah, sí, la tía de Sonea. En total no deben ocupar más de cuatro páginas del libro y eso siendo generosa.

¿Cómo he acabado leyendo un libro harén? [R: sighs]

El Mundo...

Pues… No hay mucho que contar, en realidad, ya que Sonea se pasa la vida encerrada bien en el sótano de un ladrón, bien en una habitación del Gremio. En sí, como ya he comentado varias veces, era una idea interesante aunque no original. Si nos pusiéramos a contar perderíamos la cuenta de la cantidad de mundos medievales que existen dirigidos o controlados por magos, amenazados o váyase usted, querido lector, a saber qué más.

Lo importante, con todo, no es ser original. Todo está inventado, así que lo extraño sería que hubiera algo realmente innovador. Por tanto, lo importante es cómo lo cuentes y la idea de El gremio de los magos era bastante interesante ya que iba a centrarse en ellos contándolo a través de los ojos de alguien que viene de fuera y a presentarnos un conflicto que a todos nos resulta familiar y que habría sido muy interesante de seguir.

Lástima que no se viera prácticamente nada por reducir a los magos al último tercio de la historia. Teniendo en cuenta que la ciudad apenas se desarrolla, todo esto me lleva a preguntarme para qué existe el glosario. En especial porque te define «yep» [R: malditos «yep», que se supone que los paletos no tienen otra expresión pero hay capítulos en los que se olvidan de usarlos y otros en los que no paran.] Medea, mi señora, acaba con mi sufrimiento por favor.

Se nota que la autora pensó cosas, pero que no supo organizarse ni tampoco sacar partido de su mundo. La desgracia de ser un mago apenas sí se toca y evidentemente todo el politiqueo queda en el más absoluto olvido, hasta el punto de que el villano del arco tiene una motivación bastante patética y mal tratada ya que no se ve el contacto real entre magos y plebeyos.

Conclusiones:

Hablé con una amiga mía, una adorable kamaitachi [R: armiños japoneses. Cuidado, muerden], cuya opinión respeto mucho [R: es más, es tan sibarita como yo, solo que tira para otras ramas de la literatura y el sibaritismo], sobre este libro (y me recomendó encarecidamente no leer los demás para que no me diera una úlcera, consejo que escucharé) y creo que resume bien lo que se puede decir de El gremio de los magos:

Kamaitachi: «Es un libro estúpido; si esto hubiese estado bien escrito, aparte de cambiar a los personajes de arriba abajo, debería haber durado 2-3 capítulos.»

Caso cerrado, queridos lectores. [R: sighs]

P.D.: Me gustaría añadir que puede gustarte un libro sin que sea bueno. A Lyra le gustó —y le parecería bueno, también es posible tener criterios diferentes—. Lo que pasa es que porque te guste algo, no es sinónimo de que sea bueno. Los best seller siguen demasiado a menudo esta norma. A mí me encantan las películas de La Momia y Van Hellsing y son malas a morir, así que es importante tener criterio para distinguir el gusto del disgusto y lo bueno de lo malo.

Evidentemente a mí no me ha gustado El gremio de los magos, pero podría haberlo hecho y, aun así, diría que es un libro malo.

(Todas las imágenes pertenecen a sus respectivos dueños)

4 comentarios:

  1. Después de leer tu reseña tengo sentimientos encontrados: no quiero leerlo porque huele a tumor cerebral pero quiero leerlo para rajar en mi blog de él (me gusta demasiado rajar... debería cambiarle el nombre al blog para dejarlo patente). ¿Qué me recomiendas?

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    1. Oh, querida Beatriz, si quieres rajar NO TE LO PIENSES DOS VECES. Léelo. Es un libro perfecto para destriparlo, en especial porque es un best seller y ni siquiera tiene porno que justifique su triunfo (????). Sí que es un tumor cerebral, pero al menos tiene la decencia de ser un tumor pequeñito porque la historia es "meh" (aunque Lyra me matará cuando lea esto, diré lo que pienso) y no llega a los extremos horribles de otros best-seller. A mí me costó lo mío leerlo y tardé casi dos semanas en terminarlo, pero si lo alternas con otras lecturas al final valdrá la pena para subirlo a tu blog~

      ¡Muchísimas gracias por pasarte por la mazmorra a echar un vistazo!

      P.D.: en vez de cambiar el nombre de tu blog, podrías añadir un subtítulo (?).



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  2. ¿Por que el personaje mas interesante nunca es el protagonista? Es un pregunta que me asalta siempre que leo un libro. Creo que los errores de trama se perdonan mas si tienes unos personajes coherentes y bien definidos. En cuanto a que en un mundo igualitario falten personajes femeninos es lo mismo de siempre que la autoras tiene insertado el machismo de nuestra cultura y lo usan sin darse cuenta (que creo que a todo el mundo le ha pasado alguna que otra vez) o quería hacer mas especial a la protagonista haciéndola la única mujer en cuyo caso hay que deshonrar sobre su vaca.
    De todas formas esperare a la pelicula (si algún día se hace que lo dudo)
    Interesante reseña como siempre.

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    1. Es una pregunta que también me hago yo y que me saca mucho de quicio, ya que el protagonista debería ser lo que nos atrajera y nos guiara por la historia, no el narrador que queremos evitar porque es un peñazo.

      Es cierto que si tienes un personaje muy bien construido (y si hay varios, mejor que mejor) hay un lazo emocional con ellos y disfrutas del viaje aunque el guión no sea el más coherente del mundo, pero leches, que no cuesta tanto hacer una historia sencilla (y, como he comentado, no por eso tiene que ser mala). Los escritores van desde el extremo donde vuelcan demasiado en el protagonista a los que hacen protagonistas planos y encima sin intención (porque si fuera un recurso para permitir que el lector se proyectara en él, y todo, pero dudo que la mayoría de los escritores de best-seller sepan lo que es eso).

      En cuanto a lo de los personajes femeninos, tienes toda la razón; me da que es más por no darse cuenta que otra cosa, porque estamos acostumbradas a leer libros donde los personajes interesantes son hombres, que hacen mover las cosas, al contrario que las mujeres. Aun así no tiene perdón que Sonea sea el "único" personaje femenino cuando me dice que hay mujeres por ahí perdidas, por Medea.

      Aaaah, has hecho que me dé un escalofrío al pensar en una película. Aunque, quién sabe, puede que fuera mejor que el libro, cosa que no es muy difícil.

      Muchas gracias por pasarte por la mazmorra y dejar comentario. Esperamos verte de nuevo <3

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