Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

miércoles, 30 de marzo de 2016

El canto del cuco, Robert Galbraith

Título: El canto del cuco
Autor: Robert Galbraith
Sinopsis: Una joven modelo con problemas emocionales cae desde su balcón de Mayfair en plena noche. Su cuerpo yace en la calle nevada. Todo el mundo asume que ha sido un suicidio, excepto su hermano, que contrata los servicios del investigador privado Cormoran Strike para que se encargue del caso.

Veterano de guerra con secuelas físicas y psicológicas, la vida de Strike es un desastre. El encargo le da cierto respiro económico, pero cuanto más profundiza en el complejo mundo de la modelo, más oscuro parece todo y más se acerca Strike a un gran peligro.

Editorial: Espasa
Número de Páginas: 557.


¿Eh? ¡Ah, sí! Perdón, estaba justo terminando de leer el segundo libro de don Galbraith y casi había olvidado que tenía que hacer esta reseña. Como Green prometió hace una semana... ¡ Aquí estamos!

Veamos, todo empezó cuando Lyra, gran fan de la saga de Harry Potter, me aseguró que estos libros eran entretenidos. No pude evitar mostrarme suspicaz [L: ¡Hala! D:]. Aunque Harry Potter forma parte de mi infancia, a medida que crezco cada vez le veo más pegas, no me parece ni de lejos tan maravilloso ni complejos como insisten los fans y tengo muchos encontronazos con algunas de las ideas de doña Rowling…

Un momento, no me digáis que os estáis preguntando el motivo de que saque a colación Harry Potter. ¿No sabíais que Galbraith es un pseudónimo que empleó Rowling para poder escribir algo a diferente sin que sus fans se abalanzaran sobre ella? Seguro que sí. Lo que ya no sabéis es lo que es un pseudónimo, ¿verdad?

En fin, lo que decía, que no siempre me siento cómoda con doña Rowling. Lyra, con todo, me aseguró que no estaban mal y que conseguía desmarcarse de su saga de magos lo cual es una lástima porque, ¿qué hay más interesante que hablar de magos? Por favor… [L: Hablar de hadas] [G: Hablar de dragones] [R: ¿como en Campanilla y Eragon? Ya veis, la misma importancia internacional, jujuju]

El caso es que lo empecé y encontré que la historia resultaba muy aceptable. Confieso que siempre me ha interesado más ver cómo los «muggles» representan a la comunidad mágica [R: es decir, me atraen más las historias de fantasía] y que apenas he leído libros de detectives, excepto alguna consulta obligatoria de don Doyle y doña Agatha Christie —también probé con don S. S. Van Dine, pero sin demasiado éxito, no congenié con su estilo—, de modo que mi opinión es la de una inocente brujita que no tiene experiencia en esta clase de historias.

Quizás por eso me ha gustado bastante el libro. En general, es un clásico de detectives, con personajes bastante estereotipados como protagonistas —Cormoran y Robin [G: ¿Alguien ha dicho Batman y Robin?]— que tienen opiniones muy, errr, incómodas sobre los roles de género. [R: ¿Veis lo que os decía? A veces no me llevo bien con doña Rowling. Sí, sí, sé que es la opinión de sus personajes, pero vaya… Atenea nació de la cabeza de Zeus y siempre fue fiel a su padre, ¿no?]

La trama engancha, es lenta, minuciosa y se percibe el esfuerzo de don Galbrai… Diantres, para qué fingir, de doña Rowling, de dar todos los datos necesarios al lector, aunque intentando despistarle y hacerle sufrir. La historia se resuelve en las últimas páginas, lo cual es algo que sólo perdono en historias de detectives, ya que lo importante es el discurso que da el protagonista [R: el antagonista ha de quedarse calladito para no fastidiar el gran momento] para solucionar todos los interrogantes y hacernos quedar a los novatos a la altura del betún.

Seguramente haya gente que ha podido deducir quién es la persona culpable, pero lo cierto es que, aunque lo descubras o te parezca muy evidente, la satisfacción de haberlo averiguado y que las pruebas no hagan más que confirmar tus sospechas te dejan con una grata sensación de satisfacción. Otros pueden preferir llevarse la sorpresa al final. De una forma u otra considero que es un libro recomendable. No una gran obra, pero sí divertida y entretenida.

Algo que, personalmente, me ha gustado bastante es que se nota que doña Rowling se ha dedicado a escribir lo que ha querido. No hay nada que parezca metido con calzador o con un hechizo apropiado, partes apresuradas o las típicas trabas de alguien que tiene que complacer a miles de fans. No, esto lo ha hecho por su propio placer y siempre da gusto leer un libro así.

En definitiva, si algún amable lector ha estado dudando entre darle o no una oportunidad al libro, temiendo que sea igual que Harry Potter, le animo a que hojee las primeras páginas y compruebe si merece la pena por sí mismo. Yo diría que sí. Al fin y al cabo, a doña Rowling siempre le han gustado las historias de detectives —¿qué es Harry Potter sino libros de detectives infantiles/juveniles con magia?— y por fin puede dedicarle toda la fuerza que necesita un crimen, sin remilgos por su público juvenil.




A partir de aquí, entramos en materia de SPOILERS para aquellos que hayan leído el libro y quieran una opinión más profunda. Así que, por favor, los que todavía no hayan leído El canto del cuco, ya saben dónde está la puerta.


Punto que me ha gustado: que se trabaje mucho con el portátil. Es realista y, bueno, le da algo que hacer a la pobre Robin. Lástima que no haya magia en esta historia o que no pueda venir el profesor Snape con un Veritaserum a la hora de interrogar a los testigos, ¿verdad pareja?
Cuánto trabajo os habría ahorrado.

Como repasar toda la historia sería un lío por tooodas las vueltas que hay que dar para llegar al misterio voy a pasar directamente a los personajes y en la parte de Mundo incluiré algún detalle de la historia, además de lo que se comente en el siguiente apartado.

—Cormoran Strike

That’s me
Personalmente considero que, para ser un personaje tan manido —pasado traumático, oficial del ejército tullido, asocial pero en el fondo un oso amoroso si consigues despertar su vena sentimental— está bastante bien llevado. Quizás mi mayor pega sería lo mucho que cuesta empatizar con él a partir de cierto punto de la historia. A pesar de ser alguien que acaba de sufrir una gran pérdida, que tiene explosiones de mal humor —por motivos evidentes. Debe ser muy difícil vivir con una prótesis y doña Rowling nos deja claro que la gente que no va al médico se arriesga a sufrir muchos dolores crónicos— considero que su personalidad se refleja con un poco de dificultad en el texto. Sale con mucha más facilidad cuando hay reflexiones introspectivas, pero me cuesta relacionar a la persona que me están planteando con la que veo actuar. Por otra parte, eso no es malo en sí mismo. Cormoran adopta una actitud fría o profesional con el mundo y se pasa la mayor parte del libro trabajando, por lo que no tiene tiempo para mostrarse tal y como es. Incluso con su familia debe fingir para ser socialmente aceptable, sin demasiado éxito.

Se ve que Cormoran está solo, por completo, y se da la contradicción, tampoco tan extraña,, con el hecho de que consigue muchos colaboradores en su trabajo porque es perfectamente capaz de llevarse bien con la gente si quiere. Se trata, sin embargo, de alguien amargado, al que acaban de dejar tras 16 años de rupturas, en la ruina y cuya vida parece irse por el desagüe.

Depende de tu gusto personal llevarte bien o no con el protagonista. Con todo, aunque su presentación es correcta, sigo sintiendo cierta disonancia que no termina de agradarme.

Por otra parte, algo que no entiendo es la insistencia de doña Rowling en recordarnos su aspecto físico: el de un oso velludo, muy grueso y grande, no especialmente atractivo y… Con un… cabello que se asemeja al «vello púbico» [R: ¿es humor inglés? ¿Por qué no se puede decir que tiene un pelo ralo o rizado? ¡No sería tan desagradable! ¿Y cómo tienen el vello público los ingleses para que puedan hacer la comparación con un pelo que evidentemente no resulta agradable a la vista?], algo que se nos repite varias veces.

¡Por Circe! ¿Cómo se dibuja un cabello que es como el vello púbico?
Rizado y ya, doña Rowling, RIZADO.

Desconozco qué pretendía la señora Rowling con esta metáfora [L: Vómitos] [G: Si no tuvierais pelo no habría pasado nada], pero podría haber dedicado el mismo ahínco de descripción al resto de los personajes, ya que en algunas ocasiones no terminaba de hacerme una imagen de ellos. 


—Robin

Me pregunto en qué estaría pensando la señora Rowling cuando escogió su nombre, aparte de hacer una referencia más que obvia al personaje con mallas más inútil de la historia [G: Eh, eh, depende del Robin D:] [R:bueeeeeno, vaaaale, solo hablo desde el punto de vista de las películas]. Robin es una jovencita con toda la vida por delante, a la que acaban de pedir matrimonio [R: Un hombre controlador, infantil y mimado. En la historia se menciona en varias ocasiones que las mujeres se acercan a hombres inestables o patéticos porque las puede el sentimiento maternal. Personalmente no estoy de acuerdo —también es cierto que quienes opinan esto son hombres— pero no sé qué pensar, si Robin es tonta o es maternal. Ninguna de las opciones me gusta. Parece ser típico de doña Rowling crear parejas con un personaje masculino abusador cofJamescof] y con un gusto muy claro por la investigación. Creo que el entusiasmo que refleja por el caso de Lula Landry es muy acertado, ya que sirve para que los lectores ansiosos de saber más sobre este misterio puedan proyectarse en el personaje.

Robin, al contrario que Cormoran, sí me parece un personaje bien construido. Actúa como piensa, es espabilada, algo inocente y se muere por trabajar en algo que quiere. Eso la lleva a sufrir, pues no cumple las expectativas de su prometido y, a la vez, se siente culpable cuando le ofrecen puestos mucho mejores de trabajo. Precisamente porque elige dedicarse a lo que quiere y no a lo que debe, renunciando a un buen salario a cambio de sentirse bien en lo intelectual, se gana un huequito en el corazón del lector. [L: Para mí, es la representación del deseo del lector por participar en la resolución del misterio. ¿Quién no querría saber más del mundo de los detectives in situ?]

Aun así, Robin no es un personaje destacable. Es también un cliché andante, la ayudante bonita e inteligente que podría ser un interés amoroso [R: y temo que termine siéndolo] que, en este caso, se evita porque está comprometida y de verdad quiere a Matthew, el gilipollas de su novio. Además, por Cormoran siente una mezcla de compasión, suficiencia y admiración. Quiere que reconozca su valía y que le enseñe los secretos de su profesión, pero a la vez le gusta sentirse superior emocionalmente y en su vida en general. Es algo mejor que un cliché pero tampoco le da tiempo a ser algo más. Una lástima.

¿No son adorables como contraste?
Y pensar que su primer encuentro fue puro fanservice desagradable…

—Los testigos

Me han gustado en general. Todos tenían personalidades muy definidas que se reflejaban en su forma de hablar. Una vez se los iba presentando uno por uno era muy sencillo distinguirlos por sus opiniones, sus diálogos y sus formas de afrontar la muerte de Lula Landry. Precisamente por eso no quiero hablar de ella. No la he conocido y es difícil acercarse a un personaje así por boca de otras personas, lo que lleva a menudo a la malinterpretación.

Siempre he considerado fascinante lo diferente que es una persona cuando se la contrasta desde el punto de vista de varias personas, así que en este sentido doña Rowling ha hecho un gran trabajo: nadie opina igual sobre Lula, cada uno se ha formado una imagen distinta.

Un punto a favor es que se deconstruyen algunas personalidades, como la del novio drogadicto de Lula, Evan Duffield, que ni es un santo ni es un demonio, sino una persona egoísta, cansada y muy solitaria; la del tío Tony —me ha gustado en particular su forma de enfrentar la muerte de sus sobrinos. Lo primero que pensamos es que se trata de un capullo sin alma, pero luego comprendes sus acciones, porqué reniega así de esa parte de la familia y te hace meditar una vez más sobre él—; la amiga de Lula, Rochelle, también drogadicta —una aprovechada a la que tampoco conocemos demasiado pero cuya acción final nos deja claro cómo era en realidad—; y la modelo Ciara, que no es ni tan tonta como se nos presenta, sino una buena amiga. Me hizo mucha gracia Somé como personaje, aunque no se aleja del clásico modista gay, y cómo se plasmó en escena lo desagradables que son los dos Bestigui, dispuestos a ocultar un asesinato a toda costa por su propio egoísmo.

También, aunque es típico, es acertado el enfoque de la policía. No porque no trabajen «bien», sino por la tendencia a cerrar casos y a no querer reconocer una equivocación por miedo a los ataques de la prensa.

En definitiva, la señora Rowling nos ha presentado un buen elenco de personajes, quizás demasiado de golpe, lo cual puede llevar a confusión, pero que terminan diferenciándose sin problemas.


—La persona culpable

Me dijeron que lo vieron venir, pero yo no, quizás porque había demasiada información o porque simplemente le descarté al decirme «es muy típico, además, habría que ser subnormal para llamar a un detective». ¿Resultado? Bien, doña Rowling, me ha hecho quedar mal. Un aplauso.

Ahora hablando en serio, me ha gustado. John, el hermanastro de Lula, estaba presente en casi todos los testimonios de los testigos y en general se hablaba mal de él, como un avaricioso controlador. Doña Rowling trata de despistarnos presentándonos a un hombre apocado, miserable, servil y torpe. La imagen es bastante buena. Quizás demasiado. Me hubiera gustado ver de alguna forma clara el carácter de John sin tener que recurrir a los testigos. Quizás si releo el libro me dé cuenta —es lo maravilloso de releer cosas puntillosas. Siempre encuentras algo nuevo— de que siempre estuvo ahí, pero la primera vez simplemente no lo supe ver.

¿Los motivos? Siempre se ha matado por dinero, pero no me lo habría creído si no se hubiera unido la muerte por accidente del amigo de Cormoran a John. Aun así, considero que es algo un poco cogido de los pelos. Hay gente astuta capaz de improvisar sobre la marcha, y desde luego me creo que en un ataque de absoluta rabia lanzara a su hermanastra por la ventana. Sin embargo, John, en serio, ¿por qué contratas al único detective que tiene relación con tu familia? ¿Por qué? No lo comprendo, no me gustó la elección y es ahí donde sí critico la suspensión de la realidad. Mucha casualidad. Habría preferido que el hermanastro de John y Cormoran no hubieran sido amigos de pequeños.

Por lo demás, creo que el hecho de contratar a un detective es o sinónimo de ser imbécil o de creerse tocado por Dios. En cierta manera, como repite Cormoran, John tuvo una suerte demoníaca y eso se te puede subir a la cabeza.

La lástima es, de nuevo, que no vemos a John como es en realidad. Siempre me duele cuando una novela trata bien a unos personajes y a otros los deja de lado. Doña Rowling siempre se ha movido sobre la idea de que la «traición» es uno de los mayores pecados y tiende a despreciar a personajes que traicionan a otros: ¿alguien se acuerda de Pettigrew? También era físicamente feo, parecía pequeño, anodino, y era cobarde y egoísta. Pero jamás llegamos a conocerle: para doña Rowling le basta con que sepamos que era un miserable que traicionó a sus mejores amigos. Algo similar podríamos decir de John, escuchimizado, feo, avaricioso y enfermo, que traicionó a su hermanastra, celoso de ella y su riqueza.

Cormoran, con su clarividencia, sólo nos está dando su opinión y John se siente atacado y aterrorizado por haber sido descubierto. No me gusta que una persona me imponga su opinión sobre otra, que es algo que ocurre constantemente con Lula Landry y que, como tal, se critica de forma subrepticia. Pues, entonces, doña Rowling, tendrías que haber evitado hacer lo mismo con John. Es un villano, es el que ha puesto en marcha la historia. Se merecía algo más.


—Charlotte

De nuevo, un personaje que sólo conocemos a través de los ojos de un hombre. Me recuerda al caso de Lily Evans, a quien sólo veíamos gracias a hombres —James, Sirius, Remus, Albus, Snape, Slughorn—, sólo que no es idealizada como ella, sino que es una mujer terrible, una femme fatale. Hermosa, loca de atar, egoísta y malcriada, una niña rica cuyo fantasma flota sobre nosotros durante toda la novela y, en realidad, la siguiente. Sólo la vemos una vez, pero su existencia condiciona a Cormoran y a Robin, condiciona al caso y lo seguirá haciendo en el siguiente libro. Charlotte me interesa porque no dejo de preguntarme con qué propósito existe, a dónde quiere llevarnos doña Rowling y a si, por fin, la encontraremos en el tercer libro. Porque, desde luego, alguien tan importante para el protagonista y la historia no puede, simplemente, ser una excusa para hacer sufrir a Cormoran. O eso espero.

Sobre el Mundo...

Ya he comentado que me centro más en los libros que los «muggles» escriben sobre la fantasía, por lo que el ámbito detectivesco se me escapa y no puedo dar una opinión firme desde el punto de vista de un experto. En general, sin embargo, me ha entretenido, absorbido y decidí que esta lectura merecía retrasar otros libros igualmente interesantes pero quizás con menos ritmo. La prosa de la autora es simple, fácil de seguir —aunque he encontrado algún que otro anglicismo o traducción mal escogida. Por suerte, es bastante pasable— y con muchos detalles. Quizás, si un día me siento a apuntar todos los datos que se nos ofrecen, descubriré que soy capaz de resolver el misterio por mi cuenta, porque una de las reglas doradas es que el detective no sepa más que el lector. Por eso me molestó que Cormoran tuviese acceso a una foto que no se nos describía y donde, en teoría, aparecía la señora Bestigui en el balcón. Después se dijo que era una mentira y, sinceramente, lo agradecí. Hay que tener mucho cuidado con este tipo de detalles, no vaya a tener que lanzar un hechizo a la autora por cosas que no puedo decir en voz alta porque soy una bruja bien educada. [L: De vez en cuando]

Respecto al mundo, bien, es el nuestro y, a la vez, no lo es. Al fin y al cabo, ¿quién de nuestros amables lectores ha sido un famoso? Por favor, si hay uno que levante la mano, me encantaría tener una conversación con él/ella.

¿Nada? Vaya, me lo imaginaba. ¡Volviendo al mundo! Hay muchos detalles sobre las modelos, sobre los modistas, la droga, los periodistas y cómo ve el mundo a esta gente, con una cercanía enfermiza. Cormoran nos ayuda a entenderlo, ya que es el hijo de un famoso y la gente se comporta como si conociera a su padre. Una actitud estúpida, pero que todos manifestamos día a día. En ese sentido, El canto del cuco me ha hecho reflexionar, pero porque me ha afectado personalmente, no porque la señora Rowling se centre en el tema. En fin, detalles bien estudiados y que, al menos, resultan creíbles para el común de los mortales que no tiene ni idea de lo que sucede en las altas esferas donde la misma autora sin duda se ha movido más de una vez.

En general creo que se ejerce una buena suspensión de la realidad: Cormoran se fastidia la pierna cuando no tiene cuidado, Robin tiene problemas con su novio por andar cerca de un hombre, y es relativamente difícil recopilar los datos del caso. Ciertamente, Cormoran tiene muchos contactos, pero la gran mayoría de los testigos se los proporciona el hermano de la protagonista, así que en general no he encontrado problemas en este sentido.

LO PEOR... puede volverse pesado el tener que estar atento a tantos datos. La aglomeración de personajes al inicio del libro. Tardé lo mío en ser capaz de distinguirlos. El vello púbico.

LO MEJOR... La narración, el ritmo, el entretenimiento. Un final satisfactorio. La variedad de personajes grises.

[L: Cada vez que usas el doña con Rowling, te noto sarcástica]

(Todas las imágenes pertenecen a sus respectivos dueños)

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2 comentarios:

  1. Tengo este libro pendiente en la estantería. Lo compré de segunda mano simplemente porque era de Rowling, el género detectivesco y yo no nos llevamos demasiado bien. Casi siempre son tíos con traumas y ceñudos los que investigan y mujeres las muertas. Pereza de estereotipos, chaval. Al menos no es "Colgado en tus manos" XD

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    1. ¡Buenas!

      Pues... en esta historia te vas a encontrar precisamente con esos cliché. Te diré que se deja leer y que tiene un estilo (excepto en algunas partes) muy sencillo y que no da problemas así que, si puedes, dale una oportunidad. Por lo demás tiene estereotipos terribles (aunque algo... err... más soterrados) y algunas ideas de Rowling que a mí, personalmente, no me gustaron nada pero eso ya son cosas de gustos xDD.

      ¡Un saludo!

      Atte. Rika~

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