Recordatorio

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lunes, 19 de febrero de 2018

De feminismo y personajes masculinos (I): La masculinidad no está definida


¡Bienvenidos a la Mazmorra! Frederika a vuestro servicio.

Durante bastantes meses me he dedicado a hablar sobre los personajes femeninos de la literatura y el feminismo. En general, me he concentrado en temas muy mal llevados por culpa del machismo y una idea superficial del feminismo que sigue sin ser deconstructora ni se molesta en autoexaminarse. Por ejemplo, he hablado de las mujeres que adoptan papel de hombre y que solo gracias a eso son mejores que las demás, de la constante Mirada Masculina que plaga todos los libros de forma consciente e inconsciente, del odio que hay contra las madres, motivo por el que se las borra de la literatura, de la estúpida ignorancia sexual que tienen las mujeres solo para satisfacer al lector (y escritor) masculino y un largo etc.

Sin embargo, por mucho que el feminismo sirva para dar el respeto y dignidad a las mujeres que estas se merecen, también tiene que estudiar a los hombres y librarse del machismo que los encadena.

Es decir, que toca hablar de hombres y de cómo las ideas machistas plagan la literatura. Parece evidente decirlo pero cuando se examina de cerca… es todavía peor.

Pero como hay que empezar por algún lado, os lanzo una pregunta: ¿qué es ser masculino?





Pensadlo. Dadme una definición que pueda coincidir en prácticamente todos los países y todas las épocas. Os doy un par de minutos (y os dejo este video de un actor que no me gusta demasiado pero que tiene muchos puntos a favor) y ahora volvemos.

La mayor parte de los mitos creadores establecen que el ser humano empezó con doble sexo (o que dios no tenía un sexo definido. Solo tenéis que leer la primera versión que sale en el Antiguo Testamento del Génesis, la llamada versión bíblica y posterior temporalmente a la que viene después, que es la yahvista, donde el ser humano como tal es creado a imagen de Dios. No hay hombre y mujer. Solo un ser humano y viene antes que cualquier otra creación) o, directamente, que primero vino el hombre. La cantidad de veces que se habla de cómo la mujer viene de un hueso o costilla del hombre hará arquear las cejas a más de uno.

¿Por qué es necesario remarcar tanto la inferioridad de la mujer? ¿Que solo es una parte innecesaria del hombre, hecha para complementarle?

Podría exponer un argumento sobre la misoginia del mundo en general pero eso es para otro artículo. Como queremos hablar aquí de la masculinidad, mejor reflexionemos sobre cómo los hombres han creado una figura a la que acusar de malvada o inferior, todo en medio de una necesidad casi patológica de resaltar su superioridad. Así pues, la mujer es menos fuerte, menos inteligente, no tiene pene y encima fue creada en segundo lugar. No solo eso sino que, de acuerdo a más de una religión/mito, ¡fue la primera pecadora (y Adán bien que la siguió sin planteárselo dos veces, vaya. Pandora directamente fue una Pitufina, creada para meterla en una especie donde no existían las mujeres y destinada a fastidiarles. Gracias Zeus)!

La Pitufina empezó creada como Gargamel y como no era lo suficiente bonita y le dio depresión, Papá Pitufo la volvió rubia y bonita. Literal.

Sin embargo, hay otras fórmulas interesantes. Según versiones hebreas de la creación del mundo, Dios creó a la mujer (primero a Lilith, luego a Eva según la versión) porque Adán… no estaba conforme. Quería mandar.

Adán se sentía inferior a su padre y ni siquiera se las apañó para pecar primero y desafiar el poder de Dios. Solo puedes sentirte superior cuando tienes una serie de términos para dirigirte a tu inferior. Por ejemplo, los nobles cristianos refiriéndose a lo sucios, estúpidos y bestiales campesinos.

Ya sabéis, para que haya algo limpio tiene que existir la suciedad. Y, sin embargo, nadie tiene claro qué es la masculinidad que tanta ansía el hombre.

Por contraste, lo que una mujer debe ser casi siempre coincide en muchas culturas: sumisa, buenas caderas, maternidad, reclusión en el hogar, buen hacer, respeto y admiración por el hombre y el padre, protección de la virginidad (no vaya a saber ella de quién es el hijo, por favor), delicadeza. La femineidad se reconoce y odia con facilidad.

Pero ¿qué es un hombre masculino? ¿Es Terminator? ¿O es James Bond? ¿Es Rett de Lo que el viento se llevó o es Brad Pitt haciendo de un insulso Aquiles? ¿Es Romeo, que solo piensa en el amor y en el drama? ¿Es Abraham Lincoln? ¿Es Genji, que sollozaba por amor y escribía poemas a la luz de la luna? ¿Antonio Alcántara o el Capitán Jack Sparrow? ¿Luke Skywalker o Yoda? ¿Gandalf o Legolas?

Si abrís un libro de hace veinte años, sus personajes no se parecen en nada a lo que hoy consideramos que correctamente es masculino, por mucho que las adaptaciones actuales hagan que parezca que todos los hombres del siglo XXI se parecen a los del XII.

La masculinidad existe gracias a dos factores: la debe reconocer otro hombre (sí, un día de estos entraremos en lo homoerótico que es el patriarcado) y es CONTRARIA a una mujer. Sin duda, estaréis hasta arriba de escuchar lo de siempre: no seas niña, ¡pelea como un hombre! Y otros tantos ejemplos. De ahí vienen, al fin y al cabo. De un control de la masculinidad.



LA MASCULINIDAD NO ESTÁ DEFINIDA


Vamos a poner una serie de ejemplos de distintos medios. Si digo «Han Solo», todos pensamos que es masculino, como también lo es «Luke Skywalker» una vez abandona sus ideas más «inocentes y aniñadas» (el hombre puede ser tonto o ignorante, pero no inocente. Eso es una faceta femenina y de niños). Los Jedi son hombres que rechazan los sentimientos y descargas emocionales, catalogándolas como El Lado Oscuro —para qué enseñar a niños como Anakin a lidiar con sus traumas emocionales cuando es mejor que aprenda a reprimirlos— y condenan las relaciones con las mujeres (en las seis primeras películas), pues aparecen como catalizadores de problemas incluso si ellas no son malas personas.

Gandalf y Dumbledore tienden a ser más «autoridades», figuras de Mentores en teoría sin sexo, porque cuando decimos «mentor» imaginamos antes a un venerable anciano como Obi Wan que a una mujer como podría ser Galadriel —fijaos en cómo ella es joven eternamente, para qué tener ancianas—, la maestra de Doctor Strange —otra mujer más o menos joven— o Katara de Aang, cuyo papel de mentora está reducido al mínimo junto al de Toph frente a hombres).

Aragorn es duro, superviviente, galante si vamos a la película, serio y que controla sus emociones. Es masculino. Gimli también, como todos los enanos —no vemos mujeres enanas. Cuando uno coge a un enano para su historia siempre es un hombre por algo—.

En cambio, si os digo que Legolas es masculino puede que os detengáis un momento. En la película es normalito, pero el del libro canta (como casi todos los personajes), es soñador y distraído, es bello, ligero y risueño. Adora los animales, corretea por el campo como una Princesa Disney y llora y se lamenta o se asusta cuando aparece el Balrog. Se trata de hombre medieval aristocrático si pensamos en el ideal de caballeros. En cierta medida, se parece a Rhaegar Targaryen, otro ideal de caballero/príncipe caído, voraz lector que adoraba su lira y que no cogió un arma hasta cierta edad, momento en que se volvió super guay en todo porque los albinos lo valen. Casi como los elfos, que son perfectos, que son delicados al pelear, que bailan entre las hojas de los bosques y visten a la última moda siendo los más elegantes del mundo.

DÓNDE ESTÁ MI LÉGOLAS CON TRENZAS :<

Pero son masculinos, aunque nosotros no lo percibamos como los modelos inmediatos. Curiosamente, además, los elfos tienden a caer mal. La mayor parte de la gente te dirá que porque son xenófobos, o porque son muy over, además de arrogantes, petulantes y no es justo que puedan estar por encimita de Geralt de Rivia porque son de otra especie —nada de quejarse de la superioridad de Geralt por ser brujo o de Eragon tras su conversión, eh—. Pero ¿no lo son los enanos también? Los enanos son una raza varonil, puro orgullo, lealtad y masculinidad. Seguro que sudan y una sola gota hace que te salga el pelo más hirsuto si te roza, por favor. Guerreros increíbles, artesanos prácticamente insuperables, viven mucho más que cualquier humano y son tan hoscos y retrotraídos como los elfos. Es más, son igual de traicioneros que ellos cuando quieren.

Así pues ¿dónde radica el problema? ¿En que una raza es tira más hacia lo que percibimos como androginia y la otra es claramente masculina? ¿En que una gusta de vivir de seda, en cantar y bailar y la otra viene con enormes mazas, voces de barítono o de bajo y tiene barba? ¿En una raza que ama y respeta la naturaleza, que mágicamente puede crear armas y sistemas no contaminantes, enfrentada a otra que adora sacar músculo en las herrerías y que no dudaría en aniquilar elfos para conseguir joyas? Y los elfos responden, claro.

I miss you señoras enanas :(

Conste en acta que no odio a los enanos. Me parecen una raza fascinante y poco explotada, igual que los elfos están sobreexplotados y sobredemonizados más allá de Tolkien. Pero estos ejemplos insidiosos pretenden hacer que se encienda alguna que otra lucecita.

Sin dejarnos llevar hacia una discusión interminable sobre misoginia interiorizada llegamos a una conclusión:

La masculinidad es variada y completa y absolutamente inestable.

Mi ejemplo favorito siempre será que, en las guerras médicas, los griegos acusaban a los persas (no penséis en Jerjes de 300 por favor. Los persas llevaban barbas largas) de femeninos… ¡porque llevaban pantalones y no túnicas que bien podrían ser como nuestras faldas actuales!

La masculinidad varía con la época y el lugar, por mucho que a nuestros novelistas de ambos sexos no les guste reconocerlo. Y, aun así, tiene muchas capas según el estamento y de dónde se provenga. Esto da libertad a la hora de crear personajes, pero dificulta mucho la definición de qué es ser masculino. ¿Robert Baratheon? Sí, es masculino. Pero todos pensamos en Meñique y quizás pensemos que no es masculino por sus métodos de actuación, por la espalda, cobardes. Femeninos. Igual que Varys, siempre bien vestido, comilón y con perfumes. Qué más da que sean grandes personajes, la narración siempre va a resaltar esos elementos en particular frente a hombres como Bolton o Tywin Lannister.

Me encanta esta representación de Fëanor, creador de los Silmarils, que albergaban la luz de los dioses, cosa que nadie, mortal o inmortal, pudo imitar, y responsable de condenar a todos los elfos Noldor (todos los que vemos en el Señor de los Anillos) porque era un gilipollas integral y tóxico as hell (y reconocido como tal) *le lanza billetes a la cara*

La inteligencia es un elemento masculino cuando se usa de forma heroica o imponente. Por eso Gandalf y Dumbledore son grandes figuras patriarcales mientras que a personajes como Voldemort se lo asocia con serpientes, con cobardía y actos sibilinos, igual que a Lengua de Serpiente o a Saruman, que actúa a espaldas de los demás y se crea su ejército de perversión mientras prefiere quedarse atrás.

Gandalf coge una espada, Saruman no. Dumbledore está relacionado con la espada de Gryffindor, con el fuego y los leones mientras que Voldemort es serpientes, es agua (nace de una pócima de brujas, se alimenta de sangre).

Entonces, ¿la dignidad y la caballerosidad son masculinas, como Robert (que mandó asesinar niños) o Ned (que también lo habría hecho indirectamente si hubiera llegado da denunciar a Cersei)? Pero entonces ¿qué pasa con la Montaña y Sandor Clegane? ¿Acaso son femeninos?

Ajaja, no. Claro que no.

La masculinidad tóxica y patriarcal está íntimamente relacionada con la dominación (por eso no nos gusta que Kylo Ren sea villano, porque no impone como debería hacerlo, aunque sea la idea hacer que no se parezca a Darth Vader) y lo que entendemos como correcto o impresionante según el momento. Ulises es un personaje como Meñique, como Jack Sparrow; un traidor, un manipulador, pero se le añade super fuerza porque debe ser un Héroe. Hades de Disney es sarcástico, blando físicamente y un manipulador, pero es poderoso, estalla de rabia, puede quemar un bosque. Al lado de Hércules, que tiene muchas características «femeninas» (se abruma ante las insinuaciones sexuales, lo acosan sexualmente, es tímido e inocente), Hades se nos antoja un villano más que digno porque se impone a la débil personalidad de Hércules.

Pero es que no todo reside en la fuerza física. Ya hemos comentado que Gandalf, Obi Wan o Dumbledore son ejemplos de masculinidad a seguir, porque albergan poder. Las espadas, los puñetazos, no son necesarios para ser un digno representante del patriarcado.

El ejemplo lo podemos ver en los magos de Harry Potter. Aunque las películas lo hayan olvidado, se supone que visten túnicas, que no dejan de ser vestidos, y luchan con unos palitos ridículos. En teoría, sus enfrentamientos son más disparos que choques a lo Star Wars, por mucho que las películas tuvieran la necesidad de convertirlos en enfrentamientos de esgrima. Disparar desde lejos, por ejemplo con arco, es algo que tradicionalmente se ha considerado poco masculino. La magia, en sí, se considera siniestra y femenina.

Pero nuestros magos pueden ser tóxicamente masculinos porque tienen poder, algo que se refleja bastante en el odio que experimentan por los que no tienen magia y la búsqueda de sumisión de los mismos. La mayor parte de sus conjuros rehuyen el control tipo hechizos Imperio y obligan a enfrentamientos absurdos y espectaculares para que resulten más interesantes. Nada sutil y discreto, vamos.

¡Rika, Rika! ¿Qué pasa con las brujas?

Tanto los libros como las películas solo muestran a mujeres usando pociones de amor, vaya por Medea :)

Aquí llegamos al punto interesante. Cuando nos alejamos de los referentes clásicos de masculinidad (músculos, guerra, espadas, etc) necesitamos mujeres para hacer contraste y recordar al lector que nuestros personajes masculinos son SEÑORES. Y por eso, si os fijáis, las brujas adoptan el rol típico de mujeres en el sentido más tóxico. Y duele porque tenemos un mundo supuestamente liberado de estos elementos: mártires como Lily o la madre de Neville, madres (nunca sabremos a qué se dedica Narcissa), amas de casa, profesoras (la única Ministra con algo de relevancia es Dolores Umbridge y ya sabemos lo que significa eso) porque para qué tener una Directora, mujeres mencionadas de fondo como jugadoras de quidditch (Cho y Ginny las más relevantes, ambas intereses amorosos de Harry) y solo hacia el final auroras (hola Tonks). La mayor parte de las interacciones entre estas mujeres se dan por celos, enfrentamientos (me encanta Molly tratando mal a Hermione por una cosa que ha leído en un periódico u odiando a Fleur), porque Harry está en medio o porque quieren usar una pócima para enamorar al chico de turno. Harry enfatiza mucho que las chicas se ríen como tontas, que están obsesionadas con él o con el chico más guapo, que cambian de opinión como veletas. Son las que salen llorando o histéricas por los exámenes.

Solo así establecemos un cierto equilibrio. Los elfos son masculinos porque solo los vemos a ellos —por mucho que le pese a los fans de las películas, no son como los actores que nos mostraron—, igual que los enanos. Sobre los humanos, siempre tendremos mujeres encerradas en casa, sumisas y demases para demostrar cuál es la diferencia entre ambos.

Porque el rol de la mujer es estable.

El del hombre… depende de la existencia de una mujer sometida.

Alguien podría saltarme con el Amor Cortés, tan típico medieval el siglo XII. El juego que vemos en tantas historias Artúricas, de adoración a la mujer y sumisión del hombre que pretende ganarse su mano. Podría criticar que expone a la mujer como un objeto a conseguir, a pesar de que sea de una forma mucho más digna que la que sufrían las plebeyas, o asumir que de verdad ellas tenían cierto poder sobre los avances de los hombres.

Pero, en cualquier caso, era un juego aristocrático, muy sensual y que desarrolló la idea del amor como contraposición al matrimonio obligatorio. Sin embargo, solo impuso que los hombres se comportaran con cierta educación y dignidad con las mujeres… aristocráticas. Luego violaban a campesinas y a burguesas y se esperaba de ellas que estuvieran contentas por haber sido elegidas.

Al final, incluso si la figura del caballero galante se realiza alrededor de una Ginebra o Dulzinea, termina siendo exactamente eso: una masculinidad que se crea como contraste con la mujer y, en cuanto abandona a esta (la noble, la reina, la excepción a la regla) y se choca con otra mujer, recupera los comportamientos de control y violencia.

De modo que la masculinidad es irregular, se adapta a la mujer y siempre para entrar en una dinámica donde, al final, termina por imponerse el hombre: al fin y al cabo, el Amor Cortés consiste en dar pasitos hasta lograr acostarse con la dama en cuestión... que siempre esá casada. No olvidemos, pues, que Ginebra se acostó con Lanzarote mientras era reina de Arturo. Lanzarote jugó contra Arturo y ganó.


Al ser tan variada la masculinidad tóxica, cuesta criticarla y definirla, pero sigue siendo una tarea necesaria, en especial cuando queremos escribir o leer algo más o menos inteligente.

Iré sacando artículos poco a poco, en los que hablaremos de personajes masculinos intencionalmente deconstruidos, de los arquetipos más clásicos y dañinos, y también de cómo se los puede usar de forma interesante… siempre que no los pongas por poner.

... sí, solo pongo esta imagen porque me encanta Legolas con trenzas. ¿Algún problema? Le quedan genial.




Links a las imágenes: 

Legolas con trenzas era del tumblr de Meexart, pero parece haber desaparecido :(
Thranduil y las enanas

11 comentarios:

  1. ¡Me ha encantado este artículo! Te las has arreglado para que sea detallado y sesudo pero a la vez sencillo de seguir (y eso no es nada fácil).

    Me ha llamado la atención este tema especialmente, porque yo me licencié en Historia y di varias asignaturas de Historia y Género, y estudiamos la noción que tú tratas: que la masculinidad se va adaptando a los tiempos y a los movimientos socioeconómicos. De hecho hace poco vi un vídeo en YouTube de Pop Culture Detective (lo recomiendo mil) en el que analizaba la masculinidad tóxica en The Big Bang Theory, y tu artículo me lo ha recordado, porque, en efecto, lo "masculino" se va redefiniendo según los tiempos y las necesidades de los hombres, pero nunca deja de favorecer a éstos en perjuicio de las mujeres.

    Una cosa que sí apuntaría yo, es que a pesar de que la feminidad se nos presenta siempre como súper inamovible, en realidad también ha ido evolucionando: desde el "hombre fallido" de la Antigua Grecia pasando por el "mal necesario" de la Edad Media hasta llegar al "ángel del hogar" del siglo XIX; algunas son abiertamente violentas y otras son de un machismo así como buenrollista, para que nos tragáramos mejor nuestro papel subordinado XD. Igualmente, como muy bien has señalado, cualquier característica que se entienda como femenina (la inocencia, la compasión, la astucia o la falsedad) hacen inmediatamente a un personaje masculino antipático para el público (y a uno femenino también, creo que tenéis un artículo estupendo sobre eso también). Me alegro de que lo señales, porque tenemos tan interiorizada esa actitud que a veces la reproducimos sin darnos cuenta al leer o escribir, por muy conscientes que seamos (estoy pensando en el odio que se le tiene a Sansa, de JDT, en contraposición a personajes como Brienne o Arya).

    En fin, que un artículo genial, y acabo de suscribirme a vuestro blog. ¡Nos leemos!

    PS: VALE. LLEVO ESPIÁNDOOS DESDE HACE CASI DOS AÑOS. NO ME ATREVÍA A COMENTAR NADA. LO LAMENTO.

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    1. ¡Bienvenida (o más bien, ¡ajajá, te has revelado espía!) MJ! Muchas gracias por tu comentario, me alegra que se haya entendido el artículo ;w; <3

      Me gusta mucho Popt Deculture y siempre ando cotilleando sus videos. Es más, puse link a uno que tiene de la nueva película de Harry Potter sobre la masculinidad de su personaje y que me hizo verlo con otros ojos. Así que no vas desencaminada~~

      ¡Venimos del mismo grado! Pero yo no tuve la suerte de poder dar esas asignaturas, leches :< Desde luego, tienes razón respecto a la feminidad (y soy consciente de que no se puede hacer un equivalente minucioso en todos los países o en todas las épocas), simplemente quería recalcar lo poco sostenible que es la masculinidad incluso como rol social porque las ideas básicas femeninas parecen ser universales -incluso cuando leo sobre los aristócratas japoneses del siglo XI, que nos parecerían super femeninos, las mujeres siguen compartiendo muchas de las ideas clave-. Y sí, desgraciadamente todos tenemos esas ideas metidas a saco, hay que luchar contra nuestros prejuicios. Yo tuve problemas con Sansa hasta que me obligué a dejar de ser imbécil... Luego están los gustos por cierto tipo de historia y los problemillas que tiene el autor con la representación femenina. Qué duro es aprender a distinguir esas cosas :_3

      Pero vaya, que parece que no aprecie tu crítica y tienes toda la razón del mundo.

      Muchísimas gracias por comentar. Me alegra la vida que nos hayas perdido el miedo (?) ¡Por favor, dos años, ni que te fuéramos a echar al caldero (o sí, ejejeje >3)! Pero en serio, gracias y ojalá no te dé palo comentar cuando quieras, tanto si estás de acuerdo como si no <3.

      ¡Un saludo!

      Atte. Rika~

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  2. Pues ya que MJ Ceruti ha decidido descubrirse, creo que yo también debería hacerlo, je, je.

    Yo también llevo tiempo visitando vuestra página, aunque nunca me había atrevido a comentar nada (hasta hoy). Pero lo cierto es que estaba deseando deciros cuánto me gusta vuestra web. Estáis haciendo un trabajo genial, de verdad. A mí, personalmente, leer vuestros artículos me ha servido para abrir los ojos en muchos aspectos (antes de toparme con vuestra web mientras buscaba reseñas de algún libro que no recuerdo, me hallaba en pleno proceso de escritura de una novela, pero tras leer todos vuestros artículos, como ya dije, volví a revisar lo que llevaba escrito solo para darme cuenta de lo horrible que era. Me alegra haberlo descubierto a tiempo, pues no me cabe la menor duda de que hubiera sido un fracaso estrepitoso, mas a su vez esta certeza me ha conducido a una ligera crisis existencial, pero en fin... hemos sido educados para aceptar estas ideas dogmáticas como “naturales", y el problema se acrecienta cuando todo lo que lees está contaminado por esas mismas ideas, las cuales terminamos por absorber para acabar plasmándolas de forma inconsciente en nuestro propio papel en blanco).

    Bueno, no voy a extenderme más, je, je. Simplemente quería daros las gracias por vuestro trabajo y animaros a que continuéis con ello. ¡Estaba impaciente por leer vuestra primera publicación del año (y no me ha defraudado)! Ahora espero con ganas vuestras próximas reseñas de novelas (por ejemplo, tengo ganas de conocer vuestra opinión sobre la nueva trilogía de N. K. Jemisin “La Tierra Fragmentada" que Nova está publicando en español y que parece estar arrasando).

    ¡Un saludo!

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    1. ¡Hola Ben! ¡Gracias por revelarte! Dëjame que te invite a probar mi nueva poción como agradecimiento (?). ¡Solo Green muerde a veces, así que, cuando tengas ganas de comentar, hazlo sin miedo!

      Siento que te haya causado una crisis. No era mi intención. Aunque en parte lo entiendo. Me pasó al leer a otras personas y empezar a formarme las ideas para estos artículos. Quise tirarme por un puente y todavía hay mucho que una debe revisar de sí misma uwu. Como bien dices, es casi inevitable crecer con esas ideas, así que hay que poner mucho de nuestra parte para librarnos de ellas y criticarlas en los medios que nos rodean, aunque duela.

      ¡Sentimos mucho que se haya reducido el ritmo! Estamos con exámenes (de dragonas, hadas y oposiciones de brujas, vaya por Medea) y cuesta sacar cosas adelante. Pero aquí seguimos 8D. A ver si no tardo demasiado en sacar la primera parte de estos artículos.

      Pues de Jemisin yo (Rika) me leí ya los Cien mil reinos y salí muy espantada. Subimos la reseña hace un tiempo. Personalmente no tengo mucho interés en la autora ni en sus historias -a ver, quizá en el futuro le dé una nueva oportunidad, pero tengo literalmente torrecitas de libros en la cama esperando ser leídas-. Siento decepcionar en ese aspecto 8_3

      ¡Un saludo y muchísimas gracias, de verdad, por manifestarte, Ben!

      Atte. Rika~

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    2. No te preocupes, ¡ni que fuera culpa tuya! Fue algo necesario y que en cualquier momento tendría que haber sucedido, simplemente eso. Vosotras me habéis ayudado, aunque no lo supiéseis. Y es por eso que os doy las gracias.

      En cuanto a Jemisin, precisamente la he mencionado a ella porque ya leí vuestra reseña de Los Cien Mil Reinos, pero esta nueva trilogía suya de La Tierra Fragmentada parece estar triunfando (La Quinta Estación, la primera parte, fue de las novelas más vendidas, y tanto esta como su continuación El Portal de los Obeliscos se llevaron el premio Hugo. Yo no he leído nada aún, aunque he de admitir que me llama la atención su sinopsis...).

      ¡Suerte con vuestros exámenes (yo estoy igual, je, je)!

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  3. La corrección política es la nueva herramienta de los totalitarios para imponer su ideología en contra de la libertad de expresión y por ende, de la individual. Todo el mundo es libre de pensar y de opinar lo que le parezca, aunque sea una aberración, una tontería, una mamarrachada, la teoría del todo o la virtud hecha palabra. Y todos tenemos nuestro derecho (como seres libres y autónomos) a responder positiva o negativamente a esos comentarios y/o idearios sin tener que pensar en ofender o no. Todo esto a lo único que lleva es a crear una sociedad autómata, aborregada y subyugada al pensamiento único (deseo onírico de la ingeniería social). Es curioso ver como los que más se abocan a la corrección política son víctimas de sus propias censuras de pensamientos, criterio y lenguaje y como caen en sus propias trampas y tienen que tragar con ello, aunque algunos abren los ojos al probar de su propia medicina. Otros (que comen de ello) se tienen que tragar la bilis y apencar para no parecer contradictorios con sus propios criterios, aunque quedan como estúpidos. Pero mejor ser tonto que estar equivocado. Por cierto, penoso y repugnante el vídeo de la Universidad de Yale. Y estás son las nuevas élites que van a dirigir el mundo? Pues estamos más perdidos de lo que pensaba! Si Orwell levantara la cabeza vería con estupor que la realidad va camino de superar a la peor de sus distópicas ficciones.

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    1. ¡Enhorabuena, don Anónimo, por describirte a ti mismo! Me has ahorrado mucho trabajo.

      ¡Un saludo!

      Atte. Rika~

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  4. ¡Hola! Me gustaría haceros una pregunta (o, más bien, pediros consejo): ¿qué novelas fantásticas con personajes femeninos interesantes y bien escritos me recomendáis (si es que los hay, y en nuestro idioma a ser posible)?
    Gracias!

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    1. ¡Bienvenida a la Mazmorra, Maka!

      Hmmm. La saga de canción de hielo y fuego tiene mujeres interesantes y bien escritas (aunque las situaciones a veces apesten a rancio por parte del autor). La Maldición de Chalión y, sobre todo, la secuela Paladín de Almas que tiene como protagonista a una mujer madura que aparece de refilón en la Maldición. La saga de Doce Reinos está en inglés, pero es muy recomendable si te gustan las mujeres bien escritas y que puedan ser imperfectas. Si tuvieras fuerzas para leer una traducción meh, te recomendaría Umineko no naku koro ni, una VN japonesa que es tremendamente larga y lenta, pero los personajes femeninos son maravillosos, tienen profundidad incluso los que parecen secundarios... Eso sí, te toca tener paciencia y leer siete novelas algo reiterativas y no están en físico. En Steam las tienes por buen precio. Si te gusta algo más juvenil, tienes la trilogía de La reina de la laguna de Kai Meyer. Tienes una novelita corta llamada A los pies del palacio que tiene una vaga fantasía y es una reinterpretación del cuento de la Cenicienta por Carmen Romero. Y de momento esas son todas las que se me ocurren sin más, espero que alguna te pueda interesar 8D.

      ¡Un saludo!

      Atte. Rika~

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    2. ¡Muchas gracias por tu respuesta!

      Canción de Hielo y Fuego ya la conozco, por supuesto, y merece la pena.

      La Maldición de Chalión/Paladín de Almas suena bien... Pero el problema es que están descatalogadas. He mirado por ahí, pero nadie parece tenerlas.

      En cuanto a Doce Reinos, también me interesa, pero coleccionar manga es un tanto... complicado, al menos a los precios a los que venden los tomos en España. Y como sea una de esas sagas interminables tipo One Piece con chorrocientos tomos, ¡apaga y vámonos!
      Y aparte, si ni siquiera existe una traducción....

      ¿Qué es lo que pasa en este país? ¿Por qué nadie se interesa por estas obras? La mayor parte de las cosas que traen de fuera son solamente lo más “mainstream", el Crepúsculo/50 Sombras de turno... y lo peor es que se venden como churros.
      Es deprimente

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    3. ¡Buenas Maka!

      La Maldición y Paladín deberían estar en bibliotecas, así las conseguí yo, o de segunda mano. O descargas ilegales *huye*

      Sobre Doce Reinos, ¡nope, son unas novelas! Tienen adaptación animada, eso sí, y muy decente. Siempre es una opción si no te atrae leer en inglés. Se trajo a España y tiene tanto doblaje como subtítulos.

      Pasa que la gente compra lo que se ve y nada más. Supongo que si nos trajeran novelas grandes de otros países y se les diera movilidad, se comprarían. Pero claro, no vienen con el bagaje de miles de ventas en Estados Unidos, ains.

      ¡Un saludo y espero que alguna de las obras te guste!

      Atte. Rika~

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