Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

jueves, 18 de agosto de 2016

Los dobles estándares en Harry Potter: el acoso. James Potter.


¡Bienvenidos a la mazmorra! ¡Frederika a vuestro servicio!

El cuatro es un número muy especial y equivale, entre otras cosas, a la muerte en Japón, así que me pareció apropiado dedicarle el cuarto artículo al padre de Harry.

Quiero dejar claro para todos los fans de los Merodeadores y los detractores de Snape que no aprecio a James Potter. Es un personaje arrogante, chantajista, abusador, que no tiene miedo de robar y no se enfrenta a las consecuencias de sus actos. No vais a encontrar aquí comprensión por mi parte. Comprendo que Snape es un personaje controvertido, con razón, que creó embrujos crueles, que es despótico y malicioso, infantil y desagradable. Pero aquí voy a centrarme en lo que James hizo de joven, que fue la única etapa que vivió, y cómo influyó a largo plazo… Es decir, en la representación del libro.

Por eso puedo señalar que James Potter no tuvo tiempo de madurar y convertirse en mejor persona. Snape lo tuvo —lo de mejor persona es discutible, pero al menos pudo dedicar su vida a la redención—. Quitando eso, James era un joven afortunado y no tiene excusa para sus acciones.

Dicho esto y dejando claro que no voy a excusar que Snape pueda ser terrible con sus alumnos, vamos a pasar a los orígenes:

«—Bueno, ellos se detestaban el uno al otro. Como tú y el señor Malfoy. Y entonces, tu padre hizo algo que Snape nunca pudo perdonarle» 
¿Humillarlo frente a buena parte del colegio? ¿Permitir que uno de sus amigos estuviera a punto de sacrificarlo ante un hombre-lobo? ¿Acosarlo?
«—Le salvó la vida.
—¿Qué? 
—Sí… —dijo Dumbledore, con aire soñador—. Es curiosa la forma en que funciona la mente de la gente, ¿no es cierto? El profesor Snape no podía soportar estar en deuda con tu padre… Creo que se esforzó tanto para protegerte este año porque sentía que así estaría en paz con él. Así podría seguir odiando la memoria de tu padre, en paz…» (La piedra filosofal, p. 246).


 Una de dos: o doña Rowling no tenía pensado el pasado de sus personajes o las concepciones de «paz» de Dumbledore deberían ser temas de tesis, así como las de la autora. También sería interesante estudiar cómo el director trata a su mayor aliado y sirviente, sin molestarse en conocerlo, aunque es cierto que no es hasta el sexto año que se entera de que Snape es capaz de actuar por respeto a la memoria de un ser querido a pesar de que usó la misma para manipularle durante años. Pero este artículo es de James y lo otro daría para otro artículo muuucho más largo así que dejémoslo de lado.

En fin, vemos que Dumbledore considera a Snape —también podría ser, claro, que la historia evolucionara sola con el paso de los años y esta escena quedara difuminada en la memoria de doña Rowling— como una persona que no se mueve por amor (ergo, no es buena), ni responsabilidad o respeto, sino por rencor por una acción en teoría buena y desinteresada. Nos está ofreciendo una visión muy negativa después de que Quirrell recordara todos los momentos en los que estuvo protegiendo a Harry, hasta el punto de arbitrar un partido y ganarse el odio de todos los demás profesores que creían que lo hacía para favorecer a Slytherin.

El caso es que esta escena duele a los ojos cuando sabemos por qué Snape odiaba a James Potter. Quizás Dumbledore, en su constante insistencia por hacer el mundo de Harry de color rosa y desdeñar cualquier posibilidad de que la gente de su alrededor pueda tener grises, decidió que no merecía la pena empañar la imagen idealizada de su padre. Quizá es un fallo de escritura. Quizá, simplemente, no conoce a Snape o no le importaba lo que hiciera James. 

En ese caso, tela marinera.

Sabíais que iba a llegar este momento. Y allá va. Vamos a examinar el acoso en Harry Potter en otro de sus tantos aspectos: James Potter.

«Sirius giró la cabeza y se quedó muy quieto, como un perro que ha olfateado un conejo. 
—Fantástico —dijo con voz queda—. Quejicus
Harry se volvió para ver a quién estaba mirando Sirius. 
Snape se había levantado y estaba guardando la hoja del TIMO en su mochila. Cuando salió de la sombra de los matorrales y echó a andar por la extensión de césped, Sirius y James se pusieron en pie. 
Lupin y Colagusano permanecieron sentados: Lupin seguía con la vista fija en el libro, aunque no movía los ojos y entre sus cejas había aparecido una pequeña arruga; Colagusano miraba a Sirius y a James y luego a Snape con avidez y expectación. 
—¿Todo bien, Quejicus? —preguntó James en voz alta. 
Snape reaccionó tan deprisa que dio la impresión de que estaba esperando un ataque: soltó su mochila, metió la mano dentro de su túnica y cuando empezó a levantar la varita, James gritó: 
—¡Expelliarmus
La varita de Snape saltó por los aires y cayó con un ruido sordo en la hierba, detrás de él. Sirius soltó una carcajada. 
—¡Impedimenta! —exclamó éste señalando con su varita a Snape, que tropezó y cayó al suelo cuando se lanzaba a recoger su varita. 
[…] 
—Me he fijado en él, tenía la nariz pegada al pergamino —aseguró Sirius con maldad—. Su hoja debe de estar llena de manchas de grasa; no van a poder leer ni una palabra. 
[…] 
—Vete a lavar esa boca —le espetó James—. ¡Fregotego
Inmediatamente empezaron a salir rosadas pompas de jabón de la boca de Snape; la espuma le cubría los labios, le provocaba arcadas y hacía que se atragantara… 
[…] 
—Te crees muy gracioso —afirmó ella con frialdad—, pero no eres más que un sinvergüenza arrogante y bravucón, Potter. Déjalo en paz. 
Lo dejaré en paz si sales conmigo, Evans —replicó rápidamente James—. Vamos, sal conmigo y no volveré a apuntar a Quejicus con mi varita. 
[…] 
Demasiado tarde: Snape apuntaba con su varita a James; se produjo un destello de luz, un tajo apareció en la cara de James y la túnica se le manchó de sangre. James giró rápidamente sobre sí mismo: hubo otro destello, y Snape quedó colgado por los pies en el aire; la túnica le tapó la cabeza y dejó al descubierto unas delgadas y pálidas piernas y unos calzoncillos grisáceos. 
[…] 
—Como quieras. 
Snape cayó al suelo como un montón de ropa arrugada. Se desenredó de la túnica y se puso rápidamente en pie, con la varita en la mano, pero Sirius exclamó: “Petrificus totalus” y Snape volvió a caer de bruces, rígido como una tabla.  
[…] 
—Ya está —dijo mientras Snape se ponía trabajosamente en pie—. Has tenido suerte de que Evans estuviera aquí, Quejicus…  
—¡No necesito la ayuda de una asquerosa sangre sucia como ella! 
Lily parpadeó y, fríamente, dijo: 
—Vale, la próxima vez no me meteré donde no me llaman. Y por cierto —añadió—, yo que tú me lavaría los calzoncillos, Quejicus.  
—¡Pídele disculpas a Evans! —le gritó James a Snape, apuntándolo amenazadoramente con la varita. 
—No quiero que lo obligues a pedirme disculpas —le gritó Lily a James—. Tú eres tan detestable como él. 
[…] 
—Vale —aceptó James con gesto de fastidio—. Vale…—Entonces se produjo otro destello y Snape volvió a colgar por los pies en el aire—. ¿Quién quiere ver cómo le quito los calzoncillos a Snape? 
[…] 
Si se sentía horrorizado y desdichado no era porque Snape le hubiera gritado ni porque le hubiera lanzado un tarro de cucarachas, sino porque él sabía qué experimentaba uno cuando lo humillaban en medio de un corro de curiosos, y sabía exactamente qué había sentido Snape cuando su padre se había burlado de él; a juzgar por lo que acababa de ver, su padre había sido tan arrogante como Snape siempre le había dado a entender.» (La orden del fénix, p. 664-669).

Esta es la escena que me parece mejor escrita de toda la saga. La odio pero es muy, muy creíble, visceral, poco aguada y por fin doña Rowling deja de jugar con la justificación que hemos comentado en otros artículos. 

Quizás los que hayan sufrido acoso escolar puedan identificarse con Snape y con Harry. Los que no, apartarán la mirada y dirán «pero Snape hirió a James seriamente». Y yo respondo: sí. Cuando te lavan la boca, te atan las piernas, te insultan y te cuelgan bocabajo exponiendo tu ropa interior, estás enfadado. Estás deseando matar. ¿Justifica eso lo que hace Snape? No, pero lo vuelve más comprensible. ¿Justifica que insulte a Lily? No. Desde luego que no. No sabemos cómo se encontraba su amistad en este punto, sólo podemos especular, pero más allá del racismo —no olvidemos que Lily también demuestra cierto racismo con los muggles, aunque sea uno paternalista— lo hizo porque quería proyectar su dolor en otras personas, como hace Harry con Dudley, Marietta y Cho y en más de una ocasión durante el quinto libro. La diferencia es que Snape se arrepiente más tarde, ya sea porque perdía a su amiga de la infancia o por otros motivos. 

Pero vamos a analizar paso por paso esta escena antes de que nadie me diga que por qué no comprendo entonces a James pero sí a Snape: 

1) Es un dos contra uno, con la connivencia de dos personas más que se mantienen aparte y no hacen nada por evitarlo. Por mucho que James lleve la delantera, Sirius aporta su granito de arena para dejar fuera de combate a Snape. Este sigue siendo una sola persona, ya que la escena deja muy claro que no tiene muchos, por no decir ningún, amigo. Es básicamente lo que hacen los gemelos cada vez que quieren meterse con alguien, como podéis comprobar en su respectivo artículo.  
2) Snape ataca físicamente, porque está en inferioridad de condiciones y es su única forma de defenderse. James ataca física y verbalmente. Snape se lo toma como un duelo donde el objetivo es dañar. James como una tortura lenta, psicológica aunque a punto está Sirius de ahogar a Snape al lavarle la boca con jabón. Teniendo en cuenta que considera una broma enviar a Snape contra Lupin en plena transformación, creo que no es exagerado afirmar que no tenía muy claro dónde estaban los límites de lo que era verdaderamente peligroso y lo que no. O no le importaba. A saber. 
3) James considera que ligar con una chica puede pasar por el chantajeo. También que hay que hacer daño si se insulta de forma «racial».  
4) James ejerce una agresión sexual sobre otra persona. 


Sí, aquí sale Snape muy mono pero es que no hay muchas imágenes de esta escena

¿Qué? ¿No os lo creéis? Mirad, vamos a intentar abrir nuestras mentes. Imaginaos a vosotros mismos bocabajo, expuestos frente a numerosas personas, y os bajan la ropa. Luego imaginad que os amenazan —no sabemos si James llega a hacerlo porque Harry no quiere quedarse a comprobarlo— con hasta quitaros las prendas interiores. Por cierto, ¿no es eso lo que hacían los Mortífagos con los muggles en el cuarto libro...?

¿Qué es esto sino un asalto sexual? No os equivoquéis, una agresión sexual no tiene por qué implicar interés de ese tipo por la otra persona. Es atacar o vulnerar las zonas sexuales de una persona. Tanto James como Lily atacan sexualmente a Snape y no porque tengan ganas de hacer nada con él, sino porque es algo humillante. 

Y si todavía no lo veis… Odio hacer esto, no me gusta que el sufrimiento de un hombre se ignore en comparación con una mujer pero imaginad que Snape fuera una mujer y decidme que no es acoso sexual. Imaginaos que Lily fuera un chico y le dijera a su examiga que se lavara las bragas. 

Ni siquiera Harry puede quitarse de la cabeza por qué ha sucedido todo esto:

«Harry intentó demostrarse a sí mismo que Snape se había merecido el trato que había recibido de James; pero ¿acaso Lily no había preguntado “¿Qué os ha hecho?”, y James había contestado: “Es simplemente que existe, no sé si me explico”? ¿Y acaso James no había empezado la broma sólo porque Sirius había dicho que se aburría?» (La orden del fénix, p. 673)

Llegados a este punto me indigna que se le perdonen tantas cosas a James por el hecho de haber muerto ya no en el fandom, sino en la narrativa. A Sirius también se le pasan muchas cosas por alto, aunque también fue un acosador y ha sido incapaz de madurar, como Snape, desde sus días del colegio:

«—Cuando a James ya se le habían bajado un poco los humos —añadió Sirius.
Y ya no echaba maleficios a la gente para divertirse —dijo Lupin.
—¿Tampoco a Snape?
—Bueno, Snape era un caso especial —admitió Lupin—. Verás, él tampoco desaprovechaba jamás la oportunidad de echar una maldición a James, y lo lógico era que James se defendiera, ¿no?
—¿Y a mi madre no le importaba?
—La verdad es que no se enteraba —repuso Sirius—. Como podrás imaginar, James no se llevaba a Snape a sus citas con Lily para embrujarlo delante de ella. —Sirius miró con la frente fruncida a Harry, que todavía no parecía convencido—. Mira —dijo—, tu padre era el mejor amigo que jamás he tenido, y una buena persona. Mucha gente se comporta como si fuera idiota cuando tiene quince años. Pero James maduró con el tiempo.» (La orden del fénix, p. 691)

Porque sólo tienes quince años. ¿Cuántas cosas se han perdonado por eso? Harry repite una y otra vez a lo largo del séptimo libro que Dumbledore no merece perdón por su actitud en busca del bien mayor a pesar de que los demás lo defienden diciendo que tenía 17 años y era la época de equivocarse. ¿Por qué la narración no incide de igual forma en James y Sirius? 

El problema no es que Sirius o Lupin insistan en que James era una buena persona. Evidentemente para ellos lo era. La familia de James aceptó a Sirius, James se convirtió en animago (rompiendo reglas muy peligrosas) para poder estar con Lupin y que no se sintiera tan aislado. Evidentemente para ellos es buena persona. Eso está bien, es el comportamiento normal lógico y coherente entre amigos. Harry opina que Hermione es maravillosa por desfigurar la cara de otra chica. Pero, igual que con Hermione, el problema es que la narrativa termina por perdonar o justificar este tipo de acciones. Eran jóvenes, tenían motivos. Estoy segura de que los mortífagos tienen muchos motivos para lo que hacían; en general, se comportan como los grupos neonazis, que tienen pasados bastante oscuros y aislados. Pero la narración tiene demasiado claro qué está bien, qué no y qué se puede perdonar. 

Lo suficiente para que Harry supere con el tiempo cómo fue James y se quede con lo que le interesa. ¿Es lógico? Claro que sí. Sin embargo, lo normal habría sido pasar por todo un proceso que le llevara a pensar que al final lo importante era que su padre le quería y que, aunque no podía defenderlo, era su padre e hizo cosas buenas en otros ámbitos antes de morir. 

No hay ninguna clase de evolución en Harry. Pasa de estar horrorizado a recordar muy esporádicamente cómo era su padre. Que la narración se enfoque tanto en Snape, que a partir del último libro se pasa al bando de Voldemort, justifica que Harry no tenga que volver a sentirse culpable o incómodo. Sin embargo, tanto los registos de los castigos como las propias palabras de Lupin y que se los compare tanto con los gemelos demuestran que James y Sirius eran unos abusones a los que les gustaba demostrar su fuerza con todo el mundo. O probablemente sólo con Slytherins, que ya es una Casa entera. Solo que eso no se nos muestra. Es el gran problema de doña Rowling, que nunca quiere mojarse del todo, excepto con Voldemort, que es malo pero malo malo. 

James es un mártir que murió por proteger a su familia, que había sido cruelmente seleccionada por un estúpido destino. Murió muy joven, casi recién salido del colegio. No sé en qué momento maduraría, pero los veintipico años no te dan mucho tiempo para madurar, sobre todo si no hay ningún golpe con la realidad y siempre te adoran como la persona más inteligente y aplauden tus bromas después de los castigos. Es como el dicho: O mueres como un héroe o vives lo suficiente para convertirte en un villano. Si doña Rowling no pensó desde el principio que James fuera un abusador y se dio cuenta con el tiempo de que si quería dar cierta coherencia a Snape significaba que tenía convertirlo en uno o simplemente no quiso desarrollar su faceta desagradable antes del quinto libro, no lo sabemos. Probablemente sea un problema de coherencia. En cualquier caso, pasa por galopantes dobles estándares.

¿No deberíamos entonces "perdonar" los pecados al Snape joven, acosado, con una familia destrozada, sin amigos, que se buscó la perdición lanzándose a los brazos de la persona equivocada? La diferencia es que, al menos, él tenía motivos para estar resentido con el mundo y atacar a sus acosadores. James no los tenía. James era rico, atractivo, popular, inteligente, con un grupo de amigos, un futuro brillante y mucho, mucho aburrimiento. 

No tiene la más mínima justificación para lo que hizo. Si aprecias o disfrutas del personaje, eso está genial. Pero no puedo cerrar los ojos ante la gente que me dice que James o los Merodeadores no eran abusadores... O que no era para tanto.


Links a las imágenes: 

http://viria13.deviantart.com/art/Absolutely-hopeless-289552866

http://hyenacub.deviantart.com/art/Day-7-Severus-Snape-130423243

http://shido-burrito.deviantart.com/art/Snape-s-Worst-Memory-36675344

https://lexicon-media.storage.googleapis.com/legacy/images/mt/op/snapes_worst_memory.jpg

http://viria13.deviantart.com/art/Laaddiees-313135345

7 comentarios:

  1. Bueno, no veo claro eso de que James no tuvo tiempo de madurar. Si con 21 tacos (nunca he entendido por qué los magos tienen hijos TAN jóvenes si todo parece indicar que viven más que los muggles, la verdad) no has madurado ni te has replanteado las cosas que has hecho mal dudo que lo hagas nunca a menos que te obliguen, pero si te tienen que obligar eso no dice mucho de ti como persona. Ni de Lily, que se supone que debería haber sido una buena influencia para hacerle reflexionar si era tan buena y noble como la quieren pintar. ¿O es que fue ella la que se volvió otra abusona prepotente?

    Tampoco me da la impresión de que Sirius, que sí tiene más tiempo, madure. Sirius se vuelve amargado con mucha razón, pero más maduro y arrepentido de su pasado no lo veo. La única diferencia seria que a él sí se lo castiga, pero por su racismo contra los elfos, ya que Rowling considera que este es muy malo. De su pasado como abusón y su discriminación contra los slytherin, y especialmente contra Snape, no se critica nada. O sea, sigue siendo un doble rasero puro y duro: la discriminación esta muy mal... a menos que sea contra los que me caen mal, esos son malos así que no merecen otra cosa.

    La verdad es que siempre me he preguntado a qué venía la escena de poner a James y Sirius como abusones. ¿Qué propósito tiene? No hacía falta para justificar el odio de Snape a James y Harry, habría bastado que Snape y James tuvieran una rivalidad y enemistad sin que uno fuera un abusón repugnante. Total, vistos los otros profesores tampoco habría desentonado la parcialidad de Snape con Harry. Tampoco hacía falta para justificar que se pasara al lado oscuro, teniendo en cuenta que odiaba a su padre por maltratar a su madre ya tenía el terreno abonado para odiar a los muggles; y Lily perfectamente podía haberse distanciado de él por eso y la habrían hecho quedar mucho mejor, que visto lo visto queda como una hipócrita que lo deja por mala compañía... para juntarse con otros mucho peores. Vaya Lily, diría que tu bondad contra la discriminación sólo entra en juego cuando te discriminan a ti por hija de muggles, otras discriminaciones bien que hasta las ejerces activamente. Ni tampoco para que Harry reflexiones y dar matices a los personajes porque la propia narración se encarga de no ir por ahí. Es que sólo vale para crear doble moral y eso es contraproducente con el mensaje anti discriminación que se supone que quieren transmitir los libros. Mi no entender en qué pensaba Rowling.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Mátame, querida Selenita, porque entre las vacaciones y el calor nos moríamos en la cueva y hemos cuidado poco del blog! Intentaré no volver a ser tan poco amable la próxima vez y responder ipso facto, ¡por Medea!

      La verdad es que creo que con 21 años todavía eres un chaval. Quiero decir, vale, ya llevan años fuera del colegio, pero en cuanto salió tuvo que ponerse a pelear por la Orden y tuvo un hijo. Creo que en medio de un clima de miedo o maduras a toda velocidad (si te pasan cosas malas) o te refugias en ideales y estoy segura de que James fue de este último tipo. Es decir, que no maduró. Tampoco sabemos qué hizo desde que salió del colegio porque doña Rowling no sabe hacer cosas fuera de Hogwarts, así que todo es posible...
      En el fondo creo que lo que pasa es que Rowling añadió el pasado abusador a James sobre la marcha cuando quiso dar fundamento al carácter de Snape. Y así le salió la cosa. Me alegra no ser la única que piensa que Lily es una hipócrita, al menos lo que se nos ha mostrado. Todo el mundo diciendo que es maravillosa y yo en modo: ?????.
      Y sí, estoy de acuerdo con lo de Sirius. Igual que Snape, se queda en la adolescencia. Por lo que veo el gran problema de Rowling es lo que dice el artículo que me pasaste: que sólo piensa por entregas. Podrá tener ideado el final, pero el medio le cojea demasiado. También sus ideales son muy blanco-negro y lo demás lo hace para quedar bien y dar una impresión de profundidad. Sólo hay que ver lo variado que era Hogwarts según su twitter y luego vas al libro y... ¿eh? xDD

      Atte. Rika~

      Eliminar
    2. Contesta cuando puedas y tenga tiempo, que tampoco es que te vayan a pagar por hacerlo. Los blog son un pasatiempo y no una oblogación.

      Cierto, al final como que ningún personaje madura en los libros. Tendrán pequeños cambios, pero en general su personalidad y modo de pensar se mantiene.

      Supongo que ese debía ser el objetivo de Rowling, pero la manera de hacerlo me parece contraproducente. Snape podía estar amargado porque Lily lo dejó de lado por hacerse mortífago y acabo con James y, encima, él acabó provocando indirectamente la muerte de su antigua amiga. Me parece razón de sobra para estar amargado saber que tus elecciones te han llevado a perder y hasta provocar la muerte de una persona que amas. Si se llevaba mal con James y encima le quedaba la espina de Lily prefirió a este eso también podría explicar la tirria hacia Harry por ser casi clavado a su padre, sería el recordatorio viviente de sus errores y lo que había perdido. Eso me parece razón bastante para tenerle inquina, no hacía falta poner a James de abusón, en mi opinión. Eso sólo crea doble moral y deja a Lily como una tremenda hipócrita, porque a mi también me lo parece con lo que muestran de ella, no estás sola. Es el típico personaje que se empeñan en decirte lo maravillosa que es, pero luego lo poco que ves de ella no apoya esas afirmaciones para nada.

      Es más, es que esa escena hasta fastidia la explicación de que Snape se pasara al bando de Dumbledore por Lily. No es ya que fuera normal que sudara de James y Harry, ¿por qué debería siquiera seguir importándole Lily años después si esta no sólo se fue distanciando de él, sino que rompió definitivamente la relación después de humillarlo públicamente? No excuso a Snape por llamarla sangre sucia, pero Lily tampoco es la buena precisamente: era una mala amiga que sabiendo que le hacían bulliyng y tenía problemas familiares se fue distanciando de él y jusgándolo en lugar de intentar ayudarlo; y le echaba en cara tener malas compañías y hacer cosas que le parecían incorrectas, en plan superioridad moral, cuando ella fue la primera que se juntó con la gente menos decente que había. Snape no habrá sido el bueno de la historia y tiene parte de culpa, pero Lily es una hipócrita y una falsa amiga que se dedicaba a mirar por encima del hombro cuando ella acababa cayendo en lo mismo que tanto criticaba.
      Y sí, el problema es que se quiere mostrar todo blanco-negro cuando no es así para nada y canta. Porque lo anterior hubiera sigo genial si se usara para reflexionar en lugar de que Rowling intentara convencernos de que los gryffindor son los buenos y Lily un encanto de persona. Yo a lo que dice Rowling a posteriori le aplico el lema de una profesora que tuve: “lo que cuenta es lo que está escrito, luego podrás venir a decirme misa sobre todo lo que te sabías y querías poner, pero entiende que ya no te lo voy a valorar.”

      Quería dejar una respuesta corta y me enrollo como una persiana. Un día me prohibiréis comentar y lo entenderé.

      Eliminar
  2. *se levanta y aplaude* Y yo pensaba que estaba mal al captar todos estos destellos de doble moral de las películas, y del par de libros que leí.

    Se han ganado una seguidora más. Felicidades por sus artículos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Bienvenida a la mazmorra, Elizabeth!

      ¡Muchísimas gracias por leer el artículo y dejar un comentario! Me alegra no estar sola, hay tanta gente que idolatra la serie (y las películas son otra historia que también tiene tela) sin ver ningún fallo que agota un poco.

      ¡Esperamos que tu estancia sea placentera y que te gusten (si no, puedes lanzarnos piedras) los demás artículos que hagamos!

      Atte. Rika~

      Eliminar
  3. Gracias!! A medida que leía los libros me horrorizaban su doble moral y su maniqueísmo moral, es una delicia leer un desglose tan detallado de ello. Acabo de encontrar el blog y me lo guardo en favoritos ya.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Bienvenida a la Mazmorra Ianada!

      Nos alegra que te guste y esperemos que también te interesen los otros artículos <3. La verdad es que fue horrible leer Harry Potter cuando te dabas cuenta de estas cosas y tenía que soltarlo por algún lado :SS Da gusto encontrar a gente que opina igual <3

      ¡Un saludo y esperamos que disfrutes de otros artículos!

      Atte. Rika~

      Eliminar