Recordatorio

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domingo, 17 de septiembre de 2017

Worldbuilding con ejemplos: Creando una religión occidental


¡Bienvenidos a la Mazmorra! ¡Frederika a vuestro servicio! Esta vez vamos a buscar ejemplos para crear una religión basada en nuestra cultura occidental. Recordad que esto no es un cómo hacer una religión, sino una serie de reflexiones con novelas existentes sobre dónde buscar buenos referentes para empezar a trabajar.

¿Qué es una religión? ¿Cómo funciona? ¿Se come? ¿Es algo más que ir a misa todas las mañanas? ¿Tienes que creer para ser partícipe de una religión?

Pues definir una religión es un asunto complejo, así que dejaré ese asunto en manos de gentes más capaces que yo, de modo que imaginad lo delicado que es elaborar algo así en una novela de fantasía. Puede que por eso no se le preste mucha atención. Hasta donde he visto, te sueltan cuatro dioses para rezar, un sacerdote malo, una bruja y tirando. ¡Y eso si hay sacerdotes! En ocasiones la figura del sacerdote se mezcla fuerte con el de brujo/a y tenemos así a las Aes Sedai de La rueda del tiempo o a los hechiceros de la Dragonlance —sí, sé que hay sacerdotes, pero su papel como religiosos es casi nulo al lado de los hechiceros que respetan y promueven las enseñanzas de sus respectivos dioses—.

¡Ojo! No en toda historia tiene que haber religión, pero debería ser una decisión consciente. Por ejemplo, la que hizo don Tolkien al señalar que no deseaba que hubiera en la Tierra Media nada similar a una religión o la opción de doña Fuyumi Ono en sus Doce Reinos, donde hay dioses pero su presencia es muy superficial porque para eso están los Emperadores. En cambio, don George RR Martin metió una religión aparentemente importante (la de los sentones) pero que no tiene un especial desarrollo, solo el justo para atraer a un lector y doña Rowling metió toda la religión cristiana pero jamás la profundizó ni la explicó desde el punto de vista de los magos.


Sin duda Tolkien tenía unos Valar impresionantes,pero no hay ninguna religión  a su alrededor.
Así que, en general, considero difícil encontrar un libro que tenga una religión bien construida. Por ello y para desgracia para los lectores, a veces hablaré más de la Biblia o religiones actuales que de novelas pero ¡qué se le va a hacer! Si algún alma caritativa muggle quiere recomendarme libros donde se toquen estos temas, iré encantada a leerlos.

Para empezar, una breve explicación. La religión suele ser institucional, al menos desde el punto de vista del worldbuilding, pero puede no serlo. Si cogemos por ejemplo la idea animista del Clan del oso cavernario —y mirad que no me gusta el libro pero tiene buenos puntos— encontraremos que hay unas ideas muy básicas relacionadas con la naturaleza que se comparten entre varias familias o clanes. Se rinde culto a estas criaturas y hay una suerte de chamán para interpretar sus designios.


¿Es una religión? Nnnno. El animismo que encontramos entre los dioses de los árboles de Canción de hielo y fuego o los kami japoneses es eso, animismo, no religión.

Una religión, a nivel general, tiene ciertos puntos que se comparten en cualquier lugar: un dios, diosa, dioses, o figura divinizada —como ha pasado con el budismo—; un texto escrito (no es imprescindible, pero en religiones grandes suele pasar para recoger las enseñanzas de los mayores sacerdotes), una especie de ley básica (puede ser la shari’a o los textos canónicos de la Iglesia Católica), sacerdotes ordenados, un templo, un símbolo para representar a la religión y fechas. Muuuchas fechas. ¿Hay más? Ooh, sí. Las religiones se suelen relacionar con una lengua concreta, como el cristianismo con el latín, el Islam con el árabe o el judaísmo con el hebreo. También hay reglas a la hora de vestir, a la hora de comer, de rezar, de enterramiento, de boda.

¡Pero calma! No se puede ver todo en un único artículo y vamos a tratar lo más simple posible de forma superficial. ¡Allá vamos!


miércoles, 5 de julio de 2017

Análisis: Adopta a una autora. Twelve Kingdoms, Skies of Dawn



¡Y aquí Frederika sigue con el análisis de Skies of Dawn, de mi autora adoptada, Fuyumi Ono! Be ready for WORLDBUILDING

La historia de es más o menos lo que conté en la reseña, pero bastante más profunda, así que preparaos para muchos spoilers. Estáis avisados, como siempre. 


domingo, 12 de febrero de 2017

Worldbuilding con ejemplos: creando dioses.


¡Bienvenidos a la Mazmorra! ¡Frederika a vuestro servicio!

No voy a dar una clase de cuántas mitologías puedes rapiñar para incluir dioses en tu historia. Eso lo tendrás que hacer por tu cuenta, hincando codos, leyendo y tomando nota de cómo se adora a los dioses dependiendo de en qué época y sector del mundo viva una cultura. O acudiendo a blogs que lo hagan por ti, claro, que Internet está para eso. Yo, por mi parte, quiero tratar unas cuantas formas, no todas, que hay de construir dioses, que no religión (eso para otro artículo). Y para ello usaré algunos ejemplos; unos menos conocidos y otros seguro que más. Cabe resaltar que vamos a hablar de dioses mayores que tienen una influencia directa en los orígenes de la historia humana o de la raza que puebla el libro. Es decir, aquellos dioses a los que se adora y que definen la cultura.

Evidentemente, puede haber otros desconocidos, como todos esos libros donde los magos, los vampiros, las hadas y demás existen pero los humanos no lo saben. Ya que se podría discutir el papel de ese tipo de recursos y hasta poner en duda si llegan a ser dioses, no los incluiré en este artículo. Vamos a andar por un terreno más conocido sobre la cosmogonía y cómo influencia eso al mundo.

Cabe advertir que habrá ciertos SPOILERS por las novelas que vamos a tratar. Así que cuidado a los exploradores de la Mazmorra.


miércoles, 11 de enero de 2017

Análisis: Adopta a una Autora: The Twelve Kingdoms, Sea of Shadow


Título: The Twelve Kingdoms. Sea of Shadow.

Autora: Fuyumi Ono.

Sinopsis:


More than just a fantasy story filled with horrific monsters, half-beast and magicians, The Twelve Kingdoms centers around a world reminiscent of Chinese mythology and rife with civil and political upheaval. Sea of Shadow, the first volume of this ongoing seven-volume epic, takes you on a wild ride that leaves you questioning the bounds of reality and fantasy.



Editorial: Tokyopop, 2006


Número de Páginas
: 459.


¡Hola, hola, Rika a vuestro servicio!

Como parte del proyecto de Adopta a una Autora, he decidido empezar con la reseña del primer libro de Twelve Kingdoms de la maravillosa Fuyumi Ono. Más tarde investigaremos a esta autora, que no solo ha tratado la fantasía sino también el terror. Pero me moría de ganas de reseñar este libro, sobre todo después de tantos malos tragos con las últimas reseñas, así que presento esto en primer lugar. 
Antes de nada aviso que como los trabajos de doña Ono solo se encuentran en japonés, francés e inglés, no tiene mucho sentido hacer traducciones patata de nada porque lo que me gustaría es que se la leyera. Dicho esto, vamos al tema. [G: Abrid el paraguas, os va a caer baba de bruja encima]

Aunque la sinopsis no miente, tampoco te cuenta demasiado. Para ser sucintos, diré que es una novela centrada en una protagonista femenina que se convierte en eso que la gente defiende como «fuerte e independiente». Pero lo hace bien, de forma justificada y cuidada. No está solo por estar.

Sea of Shadow es la historia de Yoko Nakajima, una chica japonesa apocada y demasiado perezosa [R: digamos perezosa/vaga en el sentido de que no tiene ánimos o fuerza de voluntad para esforzarse en nada que pueda suponer un cambio] y retraída para tener una personalidad propia. Siempre ha intentado acomodarse a lo que se espera de ella, incluso si eso significa dejar que hagan bullying a una compañera en sus narices o teñirse el pelo… Porque le nace pelirrojo por algún extraño motivo y en Japón salirte de lo normal es lo último que quieres.

Antes de que me digáis: ¡ah, la protagonista pelirroja especial! No. Esto tiene su explicación en el libro y, como veremos, no es el único personaje con un pelo particular ni eso la hace particularmente llamativa más allá de que es una característica de su aspecto.

Un día, ante Yoko se presenta un desconocido de larguísimo cabello rubio y ropas chinas medievales llamado Keiki. Sin más explicaciones, le dice que está en peligro y que quiere que vaya con él. Medio secuestrándola medio llevándosela por consentimiento porque Yoko no sabe decir que no, escapa del instituto [L: ¿Seguro que no ocurre todo esto en su imaginación?] mientras unas extrañísimas criaturas empiezan a atacarles. Keiki traslada a Yoko a una dimensión diferente a través del mar. Sin embargo, nada más llegar, Yoko acaba separada de Keiki en un mundo donde la gente como ella, los kaikyaku o gente que viene del mar, son perseguidos porque se los considera seres que traen el mal —básicamente chivos expiatorios para desastres—. Sin saber dónde está, qué hacer y sin nada que comer, Yoko tiene que apañárselas por sí sola para sobrevivir.


The Twelve Kingdoms es una saga de novelas ligeras. Este formato es exclusivo de Japón: para atraer a los jóvenes, se escribe de una forma muy, muy simple —aunque podemos debatirlo en este caso—, se incluyen imágenes y hay pocas páginas. Por suerte, Fuyumi Ono, sin llegar a hacer un novelón denso, ¡ojalá!, como los de Canción de Hielo y Fuego, sobrepasa con tranquilidad los límites de las novelas ligeras y dedica mucho cariño al worldbuilding y al desarrollo de Yoko sin caer en frases tipiconas. Como mucho podríamos decir que lo recurrente son las apariciones de los monstruos que buscan devorarla y el Mono que hace las veces de su subconsciente y de voz cruel y maliciosa que la llevará al borde de la locura.

Esta es una novela que me habría encantado leer de niña. Me habría dado un ejemplo perfecto de personaje femenino que nunca o casi nunca he encontrado y, además, me habría enseñado que una novela puede considerar a su lector inteligente. También que una mujer, por mucho que las recomendaciones de la contraportada digan que esta es una historia de amor [R: wtf?], no necesita un interés amoroso para ser interesante. [G: Es que son mu pesaos con el temita siempre =_=]

La historia de Yoko es de supervivencia pero también de crecimiento. Muchos se sentirán identificados con ella, con su desprecio por sí misma, con el realismo de lo que pasa cuando de verdad te dejan abandonado a tu suerte y tienes que hacer lo peor para sobrevivir. Yoko pasa de ser un personaje «femenino», pasivo, incapaz y que se autoengaña a una mujer capaz de decidir por sí misma y, lo más importante, quererse y apreciarse.

Y por eso este libro es una joya. La lástima es que no está traducido al español y dudo que algún día lo esté, pero el inglés de Tokyopop es sencillo, directo y merece la pena darle una oportunidad.